Así lo manifestó hoy el presidente de la
Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo, durante su
intervención en la
Conferencia Inmobiliaria de Madrid, que se celebra en el marco del Salón Inmobiliario Internacional (SIMA), donde
diferentes expertos tratarán de sentar las bases del nuevo modelo de
crecimiento del sector una vez "atraviese estos años de transición".
Reconoció que
no era sostenible el crecimiento que ha mantenido
en los últimos años el sector inmobiliario, tanto en producción como
en precio, aunque ha situado a la economía española por encima de la
media europea.
No obstante, indicó que se trata de
"un sector de futuro, sobre
el que planificar la economía española" que, aunque ahora se está
ajustando excesivamente, llegará a la estabilidad cuando la demanda
alcance las 400.000
viviendas.
En la actualidad, hay una coyuntura difícil para la actividad y
para la compra de activos, debido a
la restricción del crédito por
parte de las entidades financieras, a las que demandó financiación
de igual manera que la que otorgan a sus compradores de
vivienda.
La venta de viviendas por parte de cajas de ahorro y bancos "no
es su actividad", pero es "un lastre que tienen que liquidar", dijo
Galindo, quien matizó que deben hacerlo "con cautela para que no
afecte a los soportes artificialmente".
De cara al cambio de modelo de crecimiento, Galindo abogó por que
inmobiliarias, entidades financieras y administraciones públicas
trabajen juntas.
En el ámbito inmobiliario, el presidente de los promotores
aseguró que
las empresas prácticamente han agotado el margen del 20
por ciento de bajada de precios que tenían, en la medida en que las
familias han ido encontrando financiación para la compra de
vivienda.
No obstante, el requisito indispensable para la recuperación del
sector es el sistema financiero, que debe financiar la construcción
de edificios y la compra de los activos de las inmobiliarias por
parte de las familias, por lo que
abogó por que se faciliten las
subrogaciones de los compradores al crédito al promotor.Por otro lado, las administraciones públicas pueden poner en
marcha medidas fiscales para hacer solvente a la demanda, aunque
se
mostró escéptico ante la medida propuesta por el Ejecutivo de
eliminar la desgravación por compra de vivienda a partir de 2011
para rentas superiores a los 24.000 euros. "Las medidas deberían ser anticíclicas, que impulsaran la
actividad en momentos de recesión y la enfriaran en momentos más
álgidos", dijo Galindo, quien apostó por una incentivación positiva
con medidas de incremento de las desgravaciones con plazos de
eliminación de forma progresiva.
También denunció la financiación de las administraciones
públicas, que funcionan como un factor distorsionante del precio del
suelo y de los productos últimos inmobiliarios.
En cuanto al alquiler, uno de los modelos de acceso a la
vivienda
impulsados por el Gobierno, el presidente de los promotores
pidió
que se instauren los juicios rápidos en materia de desahucios,
porque hasta ahora no había suficientes garantías para la oferta
mientras que la demanda debía hacer frente a cláusulas en ocasiones
abusivas.