La Paz, EFE 31 de enero de 2012
El gobernante dijo a los indígenas que deben plantear desde mañana su petición al Congreso, dominado por el oficialismo, pero a la vez les instó a pedir explicaciones a los dirigentes de la primera marcha, realizada entre agosto y octubre pasado, por haberle impuesto una ley que otorga al parque la condición de intangible.
Morales insistió en destacar que la movilización que llegó hoy a La Paz estuvo dirigida por 37 autoridades regionales del Tipnis, para destacar su legitimidad frente a la primera movilización.
En la reunión, varios dirigentes argumentaron que necesitan la infraestructura vial para promover su desarrollo y combatir la pobreza en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), una de las mayores reservas naturales del país.
El líder del Consejo Indígena del Sur (Conisur), promotor de la contramarcha, Gumercindo Pradel, dijo al mandatario que la ley que prohíbe la carretera y declara intangible el parque es dañina porque los condena a morir pobres como nacieron.
"Con este sacrificio no podemos volver con las manos vacías y tenemos que lograr la construcción de la carretera", sostuvo Pradel.
La marcha estuvo formada por casi mil indígenas y cultivadores de coca afines a Morales, que hoy llegaron a La Paz junto a otros miles de afiliados a organizaciones oficialistas que se sumaron a la caminata en la ciudad vecina El Alto para engrosar la columna.
La movilización estuvo lejos de despertar el entusiasmo general que tuvo en octubre pasado la llegada de la marcha encabezada por la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), recibida de forma triunfal y que obligó a Morales a firmar la ley que veta cualquier carretera en la reserva.
La ruta, que iba a construir una empresa de Brasil con financiación de ese país, tenía como propósito unir las ciudades de Cochabamba (centro) y Trinidad (noreste) a través del parque.
Al llegar a La Paz, Pradel rechazó la acusación de la Cidob y otros dirigentes del Tipnis de que encabezó una contramarcha de indígenas convertidos en productores de hojas de coca, base para elaborar cocaína, que quieren ampliar sus plantaciones, lo que causará que en el parque natural se instale el narcotráfico.
La oficina antidrogas de la ONU reveló que los cocales, tras mermar un 8 % en 2005, antes de llegar Morales al poder, crecieron todos los años desde 2006, subiendo de 25.400 a 31.000 hectáreas.
Bolivia es el tercer productor mundial de coca y cocaína, tras Colombia y Perú, y el principal proveedor de esas drogas para Chile, Brasil, Argentina y el resto del Cono Sur.
Pese a su condición de mandatario, Morales aún encabeza sindicatos de cocaleros del Chapare, zona vecina al Tipnis.
Horas antes del encuentro con Morales, la policía por razones de seguridad bloqueó el paso de la columna a la Plaza Murillo, sede del Palacio de Gobierno y del Parlamento, pero finalmente fue rebasada por los indígenas que agredieron a los agentes con palos y pedradas.
El jefe de la policía departamental de La Paz, coronel Albero Aracena, informó de veinte agentes heridos, mientras que los medios informaron de cuatro informadores heridos por las pedradas.
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