Futboling, un nuevo futbolín 2.0 y solidario

Reinventar el tradicional juego del futbolín incorporando las redes sociales, las nuevas tecnologías y un componente solidario era el objetivo de los creadores del "Futboling", una "máquina de ocio 2.0" que se ha presentado hoy en Madrid.

Madrid, EFE 6 de septiembre de 2012

"El juego del futbolín sigue siendo grande, a la gente le encanta, pero la máquina está moribunda, hay que darle una segunda oportunidad que pasa por lo social", ha asegurado el principal responsable del proyecto, el "emprendedor en serie" Nacho Escobar, durante la presentación en el Hub Madrid.

Para Escobar, desde su creación en 1937, por Alejandro Finisterre, "nadie había innovado el concepto del futbolín, que sigue siendo un cajón de madera con unos muñecos".

Al "Futboling" se juega como a cualquier otro futbolín, cuatro jugadores sobre las 8 barras en las que se colocan los muñecos futbolistas, pero la máquina incorpora las nuevas tecnologías para permitir "una experiencia 2.0".

Así, los usuarios tendrán que registrarse en una página web e identificarse antes de jugar. La máquina está conectada a internet para almacenar los datos de todas las partidas en un sistema que registra el nivel de juego, el historial de resultados y la posición en un ránking de los jugadores.

También hay una aplicación para móviles en la que se podrán consultar todos esos datos y que incluso mandará una notificación cuando los amigos o la pareja habitual de juego esté compitiendo en otra partida.

"El Futboling es muy fiel al concepto original del futbolín; mantenemos su esencia de juego que busca la relación física entre personas, pero queríamos entroncarlo con internet y con una dimensión social y solidaria", ha asegurado Escobar.

Un tercio del precio de la partida, un euro, va destinado a la ONG que decida el jugador, porque "buscamos un modelo en el que se pueda combinar disfrutar y ser solidario", ha explicado el otro principal impulsor del proyecto, Félix Lozano.

Los otros dos tercios son para el local en el que esté instalada la máquina y para la fabricación, mantenimiento y asistencia técnica, una labor que llevarán a cabo personas con discapacidad física o psíquica a través de la fundación "Fun for a better world".

La máquinas, hechas de un plástico 100% reciclable, están fabricadas en España "porque este es un proyecto que va más allá del dinero y somos conscientes de la importancia de impulsar el desarrollo del país", ha asegurado Escobar.

En cuanto a los locales, el emprendedor ha explicado que este primer año de "Futboling" es una "experiencia piloto" y que se están cerrando acuerdos con universidades españolas para instalar las máquinas en sus facultades.

Aún no hay fechas concretas, pero según Escobar ya hay acuerdos casi cerrados con seis universidades de todo el país y su objetivo es instalar las máquinas "cuanto antes".

La financiación para este proyecto en el que llevan trabajando tres años la han conseguido gracias a "la ayuda de amigos, sin bancos."

"Es muy probable que nos choquemos contra el muro, pero si la gente se suma yo veo al Futboling una proyección de largo recorrido e internacional", ha concluido Escobar.