Vídeo: Inocencia arrebatada

16 de Enero de 2011

A Ko, Phana, Sareth o Chanthy un hombre blanco les robó la infancia. Un occidental que seguramente les triplicaba la edad y el peso. Un extranjero que les prometió un móvil, un dólar, o un puñado de arroz y se los llevó de la mano para arrebatarles la inocencia. Sucede miles de veces cada año en Camboya, en cuya capital, 1.500 niños viven en la calle y otros 20.000 tienen que trabajar en lo que sea para llevar dinero a sus familias.A veces vender pipas no es suficiente, y los pederastas les muestran el camino más simple para sobrevivir. Comportamientos indignos reflejados en las imágenes que cuelgan de la pared de esta exposición fotográfica. Las captó con su cámara Juan Díaz, que contó con la ayuda de Global Humanitaria sobre el terreno para cazar in fraganti a los delincuentes. Pero también captó la esperanza. Las autoridades locales y ONGs como ésta están sacando a muchos niños de las calles. Dándoles apoyo psicológico, un hogar y educación.La muestra se titula 'Había una vez un niño', un título de cuento que para algunos tiene final feliz.