Maikel Delacalle: "Tienes que hacer que la gente se sienta parte de tu movimiento"

Javier Navarro 2 de febrero de 2018

Cantan a aquello que siente un gran porcentaje de jóvenes. Cercanos, suplen la venta de discos por número de reproducciones y el mensaje idílico por crudeza. Incorrectos y sinceros, esta nueva hornada de artistas urbanos nacionales es una realidad tan palpable y tangible como su éxito.

Con casi un millón de personas que escuchan su música todos los meses, Maikel Delacalle (Santa Cruz de Tenerife, 1994) es uno de los grandes referentes de este movimiento. Tan normal como tú y como yo, pasó de cantar en su coche a convertirse en tendencia en cuestión de meses. Una versión de Ty Dolla Sign tuvo
la culpa.

¿Cómo ha conseguido llegar hasta aquí? ¿Cuál es el secreto su éxito? Maikel nos habla de esa tecla que parte de la industria musical no consigue encontrar.

P: Millones de reproducciones te respaldan ¿En qué momento se encuentra tu carrera?

R: Queda mucho por trabajar. Hemos conseguido bastante y estoy muy contento, pero todavía queda mucho. He conseguido pegado fuerte en Latinoamérica y ahora toca dar ese salto en España.

P: ¿En qué medida va a ayudar a ese boom Me atrevo, tu nuevo single?

R: Solo espero que quien sabe un poquito de música vea quien la está rompiendo y se de cuenta de que aquel chico que cantaba en un coche ha terminado trabajando con los mejores productores del mundo.

P: Después de toda depresión llega un gran movimiento cultural. Ocurrió con la 'Movida'... ¿ocurre ahora con vosotros?

R: Creo que sí y creo que estoy dentro de él. Rezo todos los días para que ese movimiento siga creciendo y espero que todos aquellos que hacen música también lo hagan.

P: Parte de la industria sigue sin la fórmula actual mientras el género urbano no deja de cosechar éxitos. ¿Preparamos una reunión y les explicáis como lo hacéis?

R: Todo son olas. Yo me crié escuchando rock'n'roll. En los noventa estaban de moda Nirvana y los RHCP; un tema de rock sigue siendo un temazo, pero lo que está en la ola es el trap y el RnB. Ahora es el momento de la escena urbana.

P: ¿Como sobreviviréis al paso de esta ola?

R: Hablando con artistas grandes me he dado cuenta de que el que realmente es grande se sabe montar en cualquier ola. Yo no me encasillo y no me gusta etiquetar la música. Me considero compositor y me gusta la música en general. Si se acaba esta ola y viene otra, ahí nos vamos a montar.

P: Y si se acaba el amor, presente en todas tus letras, ¿cómo sobrevivirás?

R: El 95% de mis temas hablan de amor; el otro cinco, de la calle. Si yo hablase solo de la calle, la gente se cansaría. Hay artistas que lo hacen, pero si no sientes algo de amor -por quien sea- jamás podrán componer.

P: ¿Cómo se consigue desvirtualizar al público y engancharle para que vayan a tus conciertos?

R: Las visitas en Spotify no significan nada; no hacen a un artista. Hay gente que tiene millones de visitas y no consigue llenar salas. Uno tiene que crear un vínculo con el público; tiene que hacer que el oyente se sienta parte de tu movimiento: Ahí está el éxito. Yo esto no lo estoy consiguiendo solo.

P: ¿Es esa cercanía al seguidor el gran valor que tienen los nuevos artistas?

R: Mucha gente se siente identificada con lo que hacemos y decimos. El trap te enseña la realidad. Ni más, ni menos. No te enseña nada que tu no sepas.

P: Tanta crudeza levanta ampollas y críticas. Los punkies pasaron de repudiados a leyendas en los '70. ¿Sientes que pasa lo mismo con vosotros?

R: Exactamente. La gente se terminará adaptando porque en una canción de trap no vas a escuchar nada que no escuches andando por tu barrio. El que no es de barrio no puede hacer trap. No le va a salir. Tienes que vivirlo.

P: ¿Y qué mensaje enviamos a aquellos que no entienden vuestra realidad? 

R: Simplemente que escuchen de verdad. Dentro de nuestras malas palabras hay un mensaje. Muchas veces estos temas tan oscuros dan más mensajes de realidad que algunos temas comerciales que están sonando por cualquier lado.

P: Entonces, ¿nos da miedo la realidad?

R: Por supuesto. Y muchas veces solo los que hacen música urbana transmiten la realidad bajando a la calle y grabando directamente en un barrio.