ENTREVISTA | Maldita Nerea: "Soy incapaz de hacer música vacía"

'Bailarina' es muchas cosas. Entre ellas, el título del último disco de Maldita Nerea y del primer libro de su líder. Jorge Ruíz sigue apostando por la profundidad en un mensaje con envoltura mainstream.

Javier Navarro 26 de enero de 2018

ENTREVISTA | Maldita Nerea: "Soy incapaz de hacer música vacía"
Foto: Archivo

"Solo puedes ser quien eres", reza el inicio de su primer libro. Jorge Ruíz (Murcia, 1975) es mucho más que lo que aparentan sus canciones. Incisivo y analítico, el cantante y compositor de Maldita Nerea sigue apostando por la música con mensaje.

"Soy un apasionado de la comunicación y los sentimientos", nos confiesa añadiendo que no puede evitar hablar de filosofía en sus canciones. Ahora, diez años después de su debut discográfico, se estrena como novelista. 'Bailarina' es, además del título de su último álbum, el concepto que da sentido a su primera obra literaria.

Pregunta: Con mismo título y portada, ¿cuánto de tu último disco hay en tu nuevo libro?

Respuesta: Ha sido todo muy natural. En principio iba a ser un ensayo ilustrado sobre emociones y terminó siendo una novela, a pesar de que yo no leo ficción. El resto llegó solo y más allá del criterio comercial.

P: ¿Le sorprende al público que un artista de masas haga un ensayo?

R: No lo juzgo, pero la mayoría de la gente no sabe que El Secreto de las Tortugas es una canción filosófica porque está bailándola en una discoteca con una copa en la mano. Soy incapaz de hacer música vacía, pero lo que me importa es que la gente sienta mi música, no que la entienda.

P: ¿Por qué interpretamos el mainstream como una cultura vacía?

R: En el pop, como en la moda o en el periodismo, hay mucho cliché. El pop basado en el cortejo y un tipo que no corteja no puede hablar de ello. No lo veo mal, porque yo también se que es enamorarse, pero basar carreras solo en eso... yo no podría.

P: ¿Hasta qué punto te consideras diferente dentro de la escena?

R: Quiero y tengo vocación de escuchar y eso es muy raro en el pop. Te ponen una capacidad de emisión tan bestia que te olvidas de la recepción. Si lo haces y te crees que eres un nuevo Mesías, estás muerto. Necesito a la audiencia y para ello, tengo que ser audiencia.

P: ¿Maquillas a conciencia ese mensaje profundo para que llegue al público masivo?

R: He hecho esa reflexión muchas veces. Es muy importante saber llegar a la audiencia sin dejar de ser tú. Eso es arte. Yo intento dar mi mejor cara, la que más le va a gustar a la gente. Ahí no engaño a nadie, porque esa cara sigue siendo mía. Si este cambio es real, te mantendrás en el tiempo.

P: ¿En qué momento asimilaste esto?

R: Yo me encontré a mi mismo cuando me diagnosticaron un trastorno de ansiedad y me di cuenta que el sufrimiento no era algo tan tangible. ¡Menos mal que me crucé a alguien que me lo dijo!

P: De esta evolución nace el concepto de 'bailarina'. ¿Qué significado tiene?

R: 'Bailarina' es un arquetipo positivo universal que recoge muchos conceptos, entre ellos la música. La música es el código de códigos, presente incluso en los bebés. Me encontré con este arquetipo y me enamoró. 'Bailarina' es una mujer y lo femenino es igual a creación y vida. Es el mecanismo biológico que, cercano a las emociones, nos ha mantenido aquí.

P: ¿Y el concepto 'ruido'? También está muy presente en el libro.

R: Los niños pequeños no juzgan. No lo hacen porque no pueden. Ellos se van con aquello que les interesa y les gusta. Sin embargo, al hacernos adultos perdemos esa inocencia. Además, cada vez la perdemos antes gracias a Internet. A un niño solo le interesa la buena energía, no el ruido. Ellos, como las mascotas, buscan y van hacia las 'bailarinas' de la gente.

P: ¿Cómo eliminas el 'ruido' de tus historias?

R: Para escribir una historia -incluso en una canción- necesitas conocerla bien. Si hay veces que no conocemos nuestra propia historia, ¿cómo vamos a conocer las del resto? Cuando tú conoces tu historia, eres crítico con ella y subrayas sus virtudes, consigues escribir esa historia. Yo cojo la energía informativa que me interesa para estar mejor, no peor. Y el dinero... el dinero es lo que más ruido tiene.