OT 2017 | Lo mejor y lo peor de la gala 6 en tres fotos

Nerea, Amaia y el duelo entre Ricky y Cepeda marcaron los tres grandes momentos de la gala 6. Los ilustramos y definimos en las siguientes lineas.

Javier Navarro 5 de diciembre de 2017

Ya deberías conocer el formato. ¿No es así? No pasa nada; te lo volvemos a presentar. Resumimos la última gala de Operación Triunfo en tres instantáneas: Una buena, una mala y una no tan buena (o no tan mala); eso sí, las tres ajenas al hype y el cuchicheo marujil de las redes.

Vamos un poco más allá; escarbamos y encontramos donde otros no miran. O eso creemos, porque discrepamos un poquito con lo sucedido en el plató.

BIEN | El progreso debe ser valorado

¿Qué sería de un talent show sin progreso? ¿Imaginas un formato plano y sin evolución? No tendría gracia. Ninguna. Por eso precisamente fue tan especial la actuación de Nerea en la gala 6.

No sabemos si fue por la presencia de Pastora Soler en el plató, si ocurrió por que era la enésima vez que cantaba ese tema o si fueron todos los dioses del Olimpo griego los que empujaron tal fuente de voz. Qué filosófico, vaya.

En resumidas cuentas, fue espectacular. Puede que su interpretación de Quédate conmigo se termine convirtiendo en una de las mejores de esta edición. Llenó y convenció. Mereció ser favorita. Lástima el inmovilismo del público.

REGULAR | Ama(y)istas immovilistas

Permitidme establecer un símil futbolístico. OT siempre contó con un importante fenómeno fan, pero debemos tener cuidado con que no se convierta en fenómeno ultra.

Defender a capa y espada algo o a alguien no es bueno. Por el bien de la música (que creo que es lo que importa, ¿no?), del formato y del espectáculo debemos tener algo más de objetividad.

Amaia de España es mortal y, como tal, falla. Más allá de su cambio de actitud, destacado y destacable, debemos de reconocer que su actuación no fue, ni mucho menos, la mejor de la noche.

En palabras de Joe Pérez Orive, "es el claro caso de que te has salvado de la nominación por el público".

MAL | ¿Quién no dejó que Ricky nos siguiese entreteniendo?

Vaya. Creo que la expulsión volvió a ser injusta. Lo digo alto y claro. Ricky acertó y entretuvo haciendo honor al título del tema escogido -Let me enterain you, Robbie Williams (1997)-; Cepeda volvió a estar falto de sal. Triste, tristón.

Con todo y con eso, Cepeda se sirvió de una insabora versión de Quién -Pablo Alborán (2012)- para quedarse y, finalmente, volver a la nominación.

Dicen que empieza a despertar, pero el tiempo se acaba.

Tic, tac. Tic, tac.