OT | Lo mejor y lo peor de la gala 5 que vimos este lunes

Estrenamos sección para definir lo mejor y lo peor de la gala con tres puntos clave.

Javier Navarro 28 de noviembre de 2017

Operación Triunfo 2017 crece y nosotros hacemos lo propio junto a él. Estrenamos sección semanal para completar el seguimiento y la crónica de cada una de las galas del programa.

Además de detallar todos y cada uno de las actuaciones y decisiones tomadas en el gran día del formato, publicaremos un nuevo post en el que, con tres sutiles píldoras, definiremos los tres grandes detalles de la noche.

Así mostraremos lo mejor, lo peor y lo menos peor (o menos mejor) de cada una de las galas a través de un punto de vista distinto y ajeno al hype y las opiniones masivas presentes en redes sociales.

BIEN | Marina nos regala una foto para la eternidad

Si hay algo por lo que vaya a pasar a la historia esta nueva edición de Operación Triunfo es por su alto contenido en valores y respeto. En este caso, Marina ha vuelto a aportar una imagen que ya entrará a formar parte de los anales de la televisión en España.

Tras protagonizar, sin quererlo ni beberlo, una grave y triste polémica tránsfoba en redes, la ya ex-concursante del reality pudo reunirse con su pareja encima del escenario.

Bastian es un joven trans; Marina, bisexual. Así respondieron a la opinática vacía y rancia. ¡Bra-vo!

REGULAR | El arte de emocionar en acústico

La crítica volvió a elogiar a Amaia, pero su dueto con Roi estuvo lejos de ser su mejor actuación. Entre un acústico íntimo y cercano o uno crudo y cutre hay tan solo un paso.

Versiones a Ed Sheeran siempre es una tarea complicada. No les faltó valentía, pero eso no hace de la actuación sobresaliente.

¿De verdad quieres ver una voz profunda que, con una guitarra, emocione? Escuchad al madrileño St. Woods. A poder ser, en directo. Eso si que te emocionará.

MAL | Expulsar, una ardua tarea

Más allá de su papel fundamental en la ya mencionada transmisión de valores de esta edición, Marina ha crecido mucho desde su entrada en la Academia.

Su interpretación de Christina Aguilera no merecía la expulsión. Tomar este tipo de decisiones siempre es complicado, pero parece que el veredicto ha pillado por sorpresa a todos. Incluso a la salvada Mireya, que invocó a todos los santos tras conocer la decisión final.