Jorge Ruiz, cantante de Maldita Nerea, publica su libro 'Bailarina, una estrella abriendo camino'

Bailarina, primer libro del compositor, saldrá a la venta el próximo jueves 23 de noviembre.

Javier Navarro 22 de noviembre de 2017

Jorge Ruiz, cantante y compositor del grupo musical Maldita Nerea, es de los que piensa que detrás de cada canción hay toda una filosofía. Por eso, después del lanzamiento de su octavo disco, Bailarina, y bajo el mismo nombre, nos presenta una historia en la que combina su faceta de músico con la de terapeuta del lenguaje.

A través de la historia de Valeria, que es todas las mujeres, todos los hombres, nos contará un relato que encierra en clave poética la importancia de un mundo -lleno de Ruido- donde sistemáticamente hemos dejado olvidadas nuestras emociones.

Bailarina (Aguilar, 2017) es mucho más que la historia de una chica cualquiera: encierra una profunda reflexión sobre la naturaleza femenina y su situación actual en una sociedad que ignora sistemáticamente el mundo de las emociones. Una introspección en la que se propone a lo femenino como una parte esencial del ser humano, aplicable no solo a las mujeres sino también parte importante en el hombre, un ámbito en el que los sentimientos y las emociones tienen (o deberían tener) una especial preponderancia.

Según el narrador de esta historia -un auténtico buscador de bailarinas- para poder encontrarlas hace falta primero poder reconocerlas, y para ello hay que entender muy bien el mundo en el que habitan. Según esta teoría, cuando somos niños todos podemos verlas y sentirlas en su plenitud:

«Se puede comprobar fácilmente. Cuando tengas un niño ante ti, presta atención, porque con seguridad verás que junto a él o muy cerca hay una o varias bailarinas pendientes de si las mira. Ellas saben perfectamente que los niños pueden sentirlas desde que nacen. Como si ya fueran buscadores. Es algo inherente a ellos. Y cuanto más pequeños son, más facilidad tienen para reconocerlas. Es así. Por eso las bailarinas bailan siempre para ellos, para que sonrían cuando quieran hacerlo y puedan crecer y disfrutar con total libertad de su niñez», dice el autor.