CRÓNICA | Miss Caffeína y el arte de cambiarlo todo

Miss Caffeína despidió su gira Detroit con dos conciertos especiales en La Riviera (Madrid): 9 y 11 de noviembre.

Javier Navarro 13 de noviembre de 2017

Es de agradecer que un artista cambie, investigue y se reinvente. Como oyente, necesito huir de la monotonía, de la sencillez y lo superfluo; necesito crecer y evolucionar de forma paralela a un grupo; explorar nuevos mundos; salir de mi zona de confort.

Miss Caffeína recoge todos y cada uno de los puntos mencionados. Han crecido; se han hecho mayores, despojándose de prejuicios al mostrar una cara tan bailable como honesta.

Sorprendieron con el disco, se confirmaron con la gira y se han reafirmado con el fin de la misma. Pusieron punto a final a un Detroit (2017, Warner Music) que, por mucho que haya girado, no nos ha saturado.

La ocasión era especial. Así lo plantearon ellos mismos al apostar por un tríptico -Room, Rock y Rave- independiente y complementario que sirvió para repasar todas las fases de su carrera.

De menos a más con el paso de los temas, Motor City Show contó con un repertorio exquisito -aunque mal estructurado en ciertos tramos- y la presencia justa de unos invitados muy bien escogidos.

El vaivén de emociones fue constante en ambas citas -tanto la del jueves como la del sábado-, aunque es cierto que pudo llegar a verse cortado por la mala ubicación de algunos temas -como Átomos dispersos en la fase Rock- o algunos deslices del directo que, como el mismo Alberto confesaba, forman casi parte de la rutina y las tradiciones de la formación.

Motor City Show consiguió que todo el presente saliese de La Riviera con pesar y nostalgia. Es difícil mirar a la próxima temporada de salas y festivales e imaginarla sin Alberto y compañía.

Como consuelo, nos dejan un puñado de temas que, extraídos de este último trabajo, no dejarán de sonar en clubs y sesiones alternativas.

Clubs como el que se creó en la propia Riviera, generando el verdadero punto de eclosión de la noche, pasando de un concierto cualquiera a una verdadera fiesta de despedida.

Acompañados por Juan Sueiro -DJ y productor de temas del grupo como Mos Q-, la Rave provocó en todos los presentes unas ganas incontenibles de terminar la noche del jueves en cualquier garito de Madrid.

Adaptaron perfectamente su show a la situación actual. Los jóvenes no llenan los directos y copan las puertas de discotecas grasientas y sudorosas, por lo que convirtieron el punto más álgido de su show en una pista de baile inundada de brillos y colores chirriantes dignos de los noventa.

Ya no hay excusa. Detroit ha derribado incluso ese muro. Detroit ha sido capaz de hacer cantar a Ferreiro entre electrónica y láseres, regalándonos una estampa única y difícilmente repetible.

Esa es la imagen. Eso ha sido Detroit. Eso fue Motor City Show.

En eso se ha convertido Miss Caffeína.

Ahora; la pregunta es: ¿en qué se convertirá?