Sofía Ellar: "Ya estoy preparando mi segundo disco y será triste"

La joven artista madrileña cuelga el cartel de sold out en La Riviera para despedir su gira Seis peniques. Su proyecto nació como Trabajo de Fin de Grado y ahora es todo un fenómeno a nivel nacional.

Javier Navarro 22 de septiembre de 2017

Hace poco más de dos años que se graduó en Business Admnistration y diseñó el germen de lo que sería su carrera musical. Poco después publicó sus primeros videos en YouTube y, desde entonces, son muchas las cosas que han cambiado en su vida.

Sofía Ellar (1993, Londres) se ha convertido en uno de los fenómenos musicales más potentes del panorama nacional, derribando prejuicios y fronteras hasta conseguir colgar el cartel de sold out en la madrileña sala La Riviera para cerrar la gira de su primer disco -Seis peniques (2017)-.

El proceso ha sido rápido, pero gradual. "Cuando decimos que esto ha ido rápido, ¿desde dónde contamos? ¿Desde el primer disco?", nos dice ella. "Tenemos que tener en cuenta que hay una etapa en la que publicaba mis canciones en YouTube, que a cierta gente no le interesa".

Consiguió enamorar a jóvenes y mayores, hombres y mujeres con aquellos cortometrajes de plano básico y playback con sonido importado. Su cercanía y estética de chica normal caló hondo entre las nuevas generaciones, quienes han demostrado que su apoyo no se limita al contenido online.

"Me asombran los números que tenemos en venta de tickets", comenta al hablar del concierto en La Riviera, indicando que no siempre es esa la afluencia a sus directos. "Debemos tocar también en núcleos más pequeños. Es con nuestro directo con lo que transmitimos ese último paso que nos concede credibilidad".

Es esa credibilidad la que dota a su proyecto de tanto éxito. Su forma de darse a conocer es fundamental y es que, como buena millenial, domina a la perfección las redes y las defiende como una plataforma profesional. "Hay muchos que piensan que como YouTube no paga, no es profesional", afirma con algo de enfado ratificando que "tenemos que ver las redes sociales como una manera de exponernos; tienes que estar ahí igual que estás en Spotify, aunque no de dinero".

Sofía es música y redes. Lo ha comprendido a la perfección y ha basado su proyecto profesional en ambas. "Mi proyecto es propio y autogestionado; por eso necesito estar tan presente en redes", dice la joven, que acumula más de 115.000 seguidores en Instagram.

Es a través de estas nuevas plataformas donde mantiene contacto directo con sus fans y les invita a la interacción. Es habitual verla en videos en directo charlando con fans o respondiendo a mensajes privados, dándonos la razón cuando hablamos de cercanía y normalidad.

Muy pronto, nuevos trabajos

Durante estos últimos meses hemos conocido la cara más desenfadada de Sofía. Acostumbrados a la crudeza de la canción de autor, sus fans han conocido una versión distinta de una artista que no tiene miedo a cambiar su estilo.

Verano con Lima y Cenas que acaban en juerga, que son los dos temas que ha publicado este verano con ritmos más alegres, suman casi un millón y medio de reproducciones, aunque no todas las críticas han sido positivas.

"He tenido algunas críticas por parte de fans que solo esperaban de mi la vía de cantautor, pero mi trabajo no es tener a todo el mundo contento", nos comenta al hacer un balance de la acogida.

Tiene las cosas claras. Tiene un plan diseñado, sabe lo que quiere y cuando lo va a ejecutar. Ya tiene en mente publicar un segundo trabajo que le supone cierta presión. "Quiero volver a sentir cosas para transmitirlas en canciones y para necesito dejar de girar", dice.

Nos adelanta parte del plan. Nos confirma que antes de Navidad publicará un nuevo tema en colaboración con una ONG. Se llamará Diciembre e intentará, con carácter benéfico, concienciarnos a todos del caso sirio en una fecha especialmente señalada.

Además, también deja ver que su segundo disco está más cerca de lo que parece. "Tengo dieciséis canciones preparadas, cuatro de ellas terminadas, y puedo adelantar que son tristes", afirma. No sabe si incluirá los tres temas mencionados en las lineas anteriores ni el formato que tendrá, pero si sabe que le terminará de dar forma en los próximos meses.

La expectación es real. Más de cien mil personas esperan impacientes nuevo contenido. Es lo que tenemos las nuevas generaciones; precisamente las redes han provocado que el ritmo de publicación sea frenético.

Tenían que tener su parte mala.