Samuel O'Kane: "Me gustaría hacer una colaboración con Sidonie"

Good news for bad boys (2017, Universal) es el primer álbum del joven artista Samuel O'Kane. Hablamos con él sobre juventud y sobre su disco, publicado el pasado viernes.

Javier Navarro 20 de septiembre de 2017

Me recibe en una pequeña sala que esconde FNAC Callao. Empezamos a hablar de lo complicado que está el mundo laboral para las nuevas generaciones. Me cede la palabra y responde con un contundente "Amén". Somos algo parecido a ese Cid Campeador que libró una y mil batallas, conquistando poco a poco el que siempre fue su sueño.

Samuel O'Kane (Tarragona, 1992) representa a la perfección esa lucha; además del adalid del r&b patrio, es trabajo y constancia. Hace muchos años se planteó un objetivo y el pasado viernes consiguió alcanzarlo.

Good news for bad boys (2017, Universal Music) es el álbum debut de un artista que derriba fronteras e imprime la denominación de origen nacional en ritmos importados bajo el sello de Drake o The Weeknd.

La semejanza destaca; la pregunta me sale sola: ¿valoraremos de igual manera tu música que la de los mencionados artistas extranjeros?

Hablamos con Samuel de sueños e ilusiones, de éxito, del concepto indie o de sus festivales. No hacemos más spoiler. Ahora le cedemos nosotros a él la palabra.

"Mi música se etiqueta como indie desarrolla un concepto que, nacionalmente, no se trata como mainstream. El r&b y la cultura urbana siguen en un segundo plano; apartada aunque ganando protagonismo.

De ahí viene que suene en programas indies: del acoso y derribo que sigue sufriendo la música urbana a la vez que escuchamos todos los días a Rihanna o a Drake, que hacen la misma música que nosotros"

¿Por qué nos cuesta valorar de la misma manera lo nacional y lo internacional?

Esa es la historia de la música española. Muchos grupos han tenido que salir fuera antes de tener un número grande de seguidores aquí.

De todas formas, creo que estamos en un buen momento. La escena está cambiando y la gente empieza a demandar otro tipo de cosas. Nuestra generación va a dar un paso hacia delante llevando la cultura urbana a donde se merece.

Precisamente la escena urbana está sufriendo muchísimas mezclas. A la vista están los últimos trabajos de Rayden o C. Tangana. ¿Tiene sentido que sigamos clasificando en géneros?

Nos sirve para orientarnos y a veces ni para eso. Vivimos en un momento en el que la música es mestiza cien por cien. Yo por la mañana me pongo a Michael Jackson, a medio día a Daddy Yankee y por la tarde a Freddy Mercury.

La música purista está en decadencia. En muchos países se aplaude que un artista sea polivalente y aquí en España parece que solo puedes hacer un género.

¿Por qué va a hacer Rayden hip hop puro si su inquietud es otra? Como público no podemos ni etiquetar ese cambio ni tirarle mierda encima.

Mientras, hay una rama de la música urbana que parece salvarse de esta crítica. ¿Por qué el artista que tiende al reggaeton parece tener el beneplácito del público?

Yo creo que es una cuestan de desconocimiento general del panorama internacional. Si no sabemos que tipo de música hace Drake o C. Tangana, muy difícilmente vamos a saber si vale o no.

Ampliando el conocimiento de nuestro lector, ¿qué recomendaciones nos haces dentro de estos ritmos urbanos?

Te diría a Maikel Delacalle y Indigo Jams. Creo que están haciendo cosas muy interesantes y en el caso de Indigo no tiene la repercusión que se merece. Además, colabora en mi disco, en el tema Trust me.

Centrándonos en el disco, lo primero que choca es el nombre. ¿No se había terminado esa pose de malotes en el mundo urbano?

No es una cuestión de clasismo o etiqueta; simplemente somos un grupo de chavales de Tarragona que se han criado bajo unas determinadas circunstancias creyendo en un sueño. Al final, de tanto creer en ese sueño, las buenas noticias han llegado.

Esas buenas noticias son tanto la acogida del r&b dentro del panorama urbano nacional como el fichaje por Universal. Esas son las buenas noticias, que después de trabajárnoslo hemos conseguido nuestro fruto.

¿Qué mensaje le darías a ese joven que, aun con sueños, no los consigue por la situación que atravesamos?

Lo que le digo a mucha gente es que si creen en ellos mismos y creen que lo que hacen vale la pena, llegará un momento en el que todo se materialice. A lo mejor no de la manera que tu tenías pensado, pero si de verdad te lo crees y luchas por ello, terminará sucediendo.

Lo que no podemos hacer es obsesionarnos con el tiempo; queremos que las cosas lleguen ya y todo tiene unas pautas.

Precisamente, tu primer contrato con una grande llega ahora, después de varios años haciendo música. ¿Dónde encontraste la fuerza para no tirar la toalla?

En que mi gente confió plenamente en mi y en pensar que lo que yo hago vale la pena. Mi pasión es la música y vivo para ello. Lo llevo dentro del ADN y eso sería imborrable.

Ahí es donde está la lucha: si algo te hace feliz, trabaja por conseguirlo por muchas cosas malas que tenga. Todo trabajo tiene una parte de mierda.

A estas altura, ¿crees entonces que has tenido éxito?

Creo que sí. Yo he cumplido mi sueño, que era firmar con una grande y tener mi primer disco en la calle. Ese era mi sueño, entrar en una tienda y ver mi disco en las estanterías.

Si mi música acaba con Good news for bad boys, que Dios quiera que no, yo me sentiría feliz y realizado.

Hay un detalle que me descolora. ¿Por qué no fue el single de adelanto GNFBB, que son las siglas del título?

Nunca me ha gustado ser previsible. De hecho, los cinco singles que hemos soltado eran totalmente diferentes. Queríamos enseñar nuestra versatilidad y guardarnos esta canción para la última.

¿Imprevisible? ¿Qué podemos esperar entonces de Samuel O'Kane en las próximas semanas? ¿Dónde te podremos encontrar o escuchar?

Este disco tiene un abanico muy amplio de posibilidades. Tiene canciones tristes o de reflexión y otras que te las puedes poner un sábado para salir de fiesta, como es el caso de Need it ya. Tenemos pensado presentarlo en FNAC y junto a Bad Bunny en Tarragona, mi ciudad, y en Alicante.

Puedes sonar en muchos sitios e incluso has sonado en "el festival más grande de la radio nacional". ¿Te ves tocando este fin de semana en un festival indie como el Granada Sound?

¿Por qué no? Al final siempre hay alguien dispuesto a escucharte o a que le gustes. Todo es positivo, así que sí.

Y, para despedirnos, aprovechando que el Granada Sound es uno de nuestros festivales recomendados para despedir bien el verano y que a ti te gustan las mezclas distintas, vamos a proponerte algo especial. ¿Con qué dos grupos te gustaría hacer una colaboración?

Pues sería con Les Castizos, que podríamos hacer algo muy loco saliéndonos los dos de nuestro tiesto -como ha hecho Alizzz con Tangana-, y con Sidonie. ¡ME FLIPAN! Les descubrí gracias a Arturo (Paniagua) y me parece que tienen una apuesta super interesante. Ahí habría material para hacer algo muy chulo.