VIDEO | Noel Gallagher llora cantando 'Don't look back in anger' en Manchester

El artista local fue protagonista en el primer concierto que recogió el Manchester Arena tras el atentado de mayo. Gallagher llegó a llorar interpretando Don't look back in anger, canción de su etapa con Oasis que ha sido acogida como himno para la causa en ciudad.

Qué! Música 11 de septiembre de 2017

Noel Gallagher llora cantando 'Don't look back in anger' en Manchester

Noel Gallagher, ex fundador e integrante de Oasis, participó con su actual banda -Noel Gallagher's High Flying Birds- en el primer concierto celebrado en el Manchester Arena desde que tuviese lugar el atentado del pasado 22 de mayo.

El artista, natural de Manchester, realizó una de las actuaciones más emotivas del evento, llegando a su pico de sensibilidad con Don't look back in anger, canción que la ciudad acogió como himno tras el fatídico ataque.

La intensidad fue tal que el propio Gallagher -conocido por su fuerte carácter y arrolladora personalidad como su hermano- no pudo aguantar las lágrimas"Cada vez que cantáis, ganamos, así que cantad como nunca habíais cantado antes", dijo Noel en mitad de su actuación, demostrando una vez más que la música ha servido como nexo de unión y fuerza ante la adversidad en la ciudad británica.

Reapertura segura y exitosa

Bajo el nombre de Todos somos Manchester, el evento recogió las actuaciones de Rick Astley, The Courteeners o Blossoms. En cambio, Liam Gallagher -hermano de Noel- no pudo asistir debido a que formó parte del cartel del Dcode Festival, desarrollado el mismo día en Madrid.

Fuertes medidas de seguridad dominaron la reapertura del Manchester Arena, la cual se presentaba como "muy emotiva para todo el mundo e importante para unir a la gente en homenaje a las víctimas" según Andy Burnham, alcalde de la localidad.

Casi cuatro meses ha sido el tiempo que ha estado cerrado el recinto en el cual actuó el terrorista suicida Salman Abedi. El ataque causó veintidos muertos y cincuenta y nueve heridos tras el ataque, el cual fue perpetrado durante un concierto de la estadounidense Ariana Grande.