Mr. Kilombo: "Mi música está entre Drexler y Lichis"

Mr. Kilombo presentará mañana viernes 24 de marzo su último trabajo, Invencibles, en la madrileña sala Joy Eslava. Charlamos con él, quien además interpreta en acústico el tema que da nombre al disco.

Javier Navarro 23 de marzo de 2017

Hace ya más de una década que Miki Ramirez se escuda bajo un pseudónimo. Fue en un viaje como estudiante a Cuba donde adquirió el mote -Kilombo-, hecho personal con un anglosajón Mr. que le antepone.

Cuatro publicaciones después, no sabemos si situarle en la escena emergente o en la consagrada; no sabemos si hace canción de autor o si sus ritmos son más alegres. Le llamas los recintos pequeños y los formatos íntimos. Mezcla géneros, ritmos y gustos.

No nos aclaramos. Dejamos que el mismo se presente.

Bienvenido a Qué!, Mr. Kilombo.

¿Quién es Mr. Kilombo?

Pues Mr. Kilombo es Miki Ramírez. Alguien que ha pasado de ser una joven promesa a una vieja gloria, como dice mi perfil de Twitter, que resume muy bien mi situación actual. Acabo de publicar mi quinto disco de estudio, el cuarto como Mr. Kilombo, aunque también hay uno ahí perdido del que no me enorgullezco especialmente.

No se definirme, en realidad. No soy capaz.

¿Y a tu música? Mezcla varios géneros muy dispares y, en este caso, nos es difícil a nosotros definirla.

Mi música mezcla la canción de autor con ritmos algo más enérgicos. No es fácil definir a día de hoy que es un cantautor. Hay fronteras difusas entre los estilos, pero si tuviera que asignarme uno, sería cantautor, a pesar de que la actual ola de cantautores haga otra cosa.

Camino en tierra de nadie entre las bandas con actitud vitalista y la canción de autor. Si ahora mismo tuviese que escoger yo dos polos que definan mi música serían Drexler y Lichis.

Es cierto que te mueves por esos círculos. Es conocida tu relación con muchos de ellos, como Pedro Pastor, pero tu música dista mucho de la suya, ¿no crees?

Entiendo que hay un grupo de gente que estamos en la búsqueda de algo parecido. Buscamos una forma d contar historias y transmitir, así que si tuviese que hacer una categoría, las vería bastante cercanas.

Es verdad también que hay un hermanamiento entre muchos colegas que empezamos a la vez, aunque Pedro es mucho más joven que yo. Un colega lo define como una manada de gatos. Los artistas somos muy independientes, intentamos proteger nuestro universo, pero te encuentras con gente en el camino; en los sitios más dispares. Además, sitos como La Fídula -de la cual hablamos fuera de micrófonos- ayudan mucho a consolidar estas relaciones.

Hablemos de los locales de canción de autor. Cuentan con un público muy fiel, pero por desgracia cierran con frecuencia. ¿Cómo asimilas tu estas pérdidas?

Me hablas de un tipo muy concreto de local que está pasando apuros, pero eso se puede trasladar a las salas de concierto en general. El circuito del soul, el funk o el reggae lo tienen más complicado todavía por temas de insonorización.

Yo creo que la música de una ciudad es parte de su cultura y, como tal, debemos apoyarla y protegerla a través de las instituciones.

¿Es Madrid una ciudad rica en este aspecto?

Creo que hay un movimiento que está empujando. Se crea un circuito de muchas cosas. Además del circulo de cantautores está creciendo la propuesta de Diego Guerrero en el Café Berlín -cuya mezcla del jazz y el flamenco es super interesante-. Hay movimientos diferentes e interesantes ahora mismo, pero es verdad que no hay un circuito consolidado y bien profesionalizado.

Es complicado llevar una sala regularmente. Es ahí donde creo que deberíamos dar un empujón, pero a nivel de propuestas creo que estamos en un lugar increíble.

Hay un momento que ilustra realmente que estás en tierra de nadie, creo yo, y es cuando se te incluye en la lista de Los40. ¿Era ese tu sitio?

Yo también me lo pregunto. Nunca entendí mucho porqué entré, pero bueno, genial de todas formas. Yo la música la hago para que se exponga donde se quiera exponer. Que la pile una radiofórmula grande y tenga ese nivel de exposición es genial, pero también es verdad que ni me sumó ni me restó mucho.

Me ilusionaba entrar en la mercería de enfrente y ver a una señora tararear mi canción porque sonaba en la radio. Me ha proporcionado estos momentos curiosos; a nivel de gira, no se abarrotaron los locales. No creo que los medios convencionales tengan ese poder hoy en día y me alegro de ello.

¿Dónde está tu sitio entonces?

Mi sito está en los bares. Eso es lo que realmente me define. Muchas veces pienso donde quiero estar con 60 años y es ahí. Me gusta el buscar e inventar; el jugar a ser cancionero.

¿En que se diferenciará el concierto de mañana con banda en Joy con el que has estado haciendo estos meses en cafés concierto?

Es casi mejor decir en qué se parecen. Es otro espectáculo distinto. No es lo mismo ver los temas arropados por una banda de siete músicos con bailes locos y solos de trombón que ver como fueron paridos los temas, con una guitarra y una luz tenue.

El show va a ser muy diferente, aunque tendrá en común el repertorio.

Hablas de repertorio, de puntos fuertes y flacos del concierto de mañana. Creo que es fundamental hablar de colaboraciones. ¿A quién veremos contigo y con la banda en el escenario?

Viene Muerdo seguro. También hay amigos que están deseando apoyarte, pero que no es seguro que puedan hacerlo. Lo que sí que es seguro es que Macaco también estará.

¿Miramos los calendarios de tus colegas habituales y descartamos?

¡Sí! Pedro está de gira, El Kanka está de gira, María Rozalén está de gira y El Niño de la Hipoteca también; así que ninguno de esos.

Nos centramos en el disco, que antes pasamos de puntillas por él. ¿Qué tiene Invencibles que no tenga el resto de tus discos?

Creo que tiene mucha honestidad. Este está contado desde un punto de vista diferente. Es menos de lo que querría ser y más de lo que soy. Hay un poco más de barro. El otro era un poco más de como me gustaría que fueran las cosas y este es de como son ahora mismo, siempre pasados por mi prisma particular, que no es especialmente denso.

Tiene un reposo que a mí personalmente me gusta. He ido de energía y frenesí a más sosiego en las medías y la forma de decir las cosas. Con menos cosas intenta contar más historias.

¿Te llevará Invencibles a Latinoamérica?

Me alegro de que me hagas esta pregunta porque a mitad de abril iré a hacer México y Colombia. Hay una conexión que hace que los artistas de México venga aquí y al revés. Además, tengo buenos amigos allí como y en el canal de YouTube me escribe mucha gente de Colombia.

He ido muchas veces allí, pero no a hacer mis giras. He estado con Macaco y he aprovechado alguna vez para hacer algún concierto, pero nada organizado. ¡Esta es la primera y estoy super nervioso!

¿Qué esperas de este viaje?

No espero nada. Voy a ver que me encuentro. Quiero ir con tranquilidad, cuatro semanas para poder escaparme y viajar. Quiero ver qué gente hay ahí esperándome, porque a través de las redes parece que alguna hay.

Poniéndonos en plan soñador, ¿qué te imaginas de este primer viaje?

Una de las ventajas que tiene el ir allí con el cuarto disco es que sabes que no puedes poner las expectativas muy altas ni tener miedos innecesarios. Creo que eso poco a poco se asienta en el cuerpo y sabes medir. Te llevas alguna sorpresa, pero siempre dentro de un abanico que más o menos conoces.

Se que no voy a llenar un gran teatro, pero se que alguien espera allí. No me quita el sueño.

A modo de presentación para todos esos oyentes latinoamericanos y también para los españoles, ¿qué canción de Invencibles recomendarías?

Hay un tema, Sintigo, que es muy especial. Es el más intenso, el que tiene una de esas historias que remueven por dentro. Además, he hecho un video con Rozalén para el canal de YouTube que publiqué hace solo unos días. Ese es el que recomendaría