Rulo y La Contrabanda: "No imaginé que tendría este éxito al dejar La Fuga"

Rulo y La Contrabanda vuelven con su directo a Madrid. El próximo 20, 21 y 23 de marzo estarán en Siroco, Galileo Galilei y el WiZink Center respectivamente representando "tres repertorios distintos en tres templos de la música", como comenta Rulo.

Javier Navarro 16 de marzo de 2017

El ser veterano no implica perder frescura. Rulo y La Contrabanda sirven como ejemplo. Más de dos décadas después de su debut encima de los escenarios, Raul Gutierrez no ha perdido ni un solo átomo de energía y capacidad compositora. 

El doble de tu mitad, su último trabajo, sigue aupándoles entre lo más alto de la escena rockera nacional, llenando la próxima semana tres recintos completamente distintos con diferentes versiones de su trabajo.

Hablamos con él antes de que llegue el día. Se muestra nervioso ante los conciertos de Siroco y Galileo. Parece tranquilo frente a la multitud del Palacio. Cuanto menos, Rulo es diferente.

Empezamos hablando de El doble de tu mitad, que es el último de los muchos discos que has publicado como Rulo y La Contrabanda. ¿Qué ha supuesto para ti este último disco?

Para mies como una reválida. Estás permanentemente autoevaluándote como compositor y viendo en que estado de forma estás. Son once canciones que son el balance de estos últimos años. La gente lo ha acogido muy bien y llegó al número uno de ventas de Promusicae. Siempre hay un cierto vértigo ante que la gente se haya olvidado de ti con el paso de los años; un vértigo que a la vez es sano y bonito, pero realmente compongo para mí, de forma egoísta.

Ha arrancado todo muy bien. Hemos llenado 12 de los 13 conciertos que hemos hecho. El recibimiento ha sido espectacular.

Para aquellos que hemos crecido escuchando a Fito o a Quique González hay un personaje relevante que también está presente enceste disco. Él es Carlos Raya. ¿Qué ha supuesto su participación como productor de El doble de tu mitad?

La figura del productor es difícil de explicar. Él es quien le da forma a la visceralidad cruda y bruta que le da el compositor. Le da el punto racional y de orden. No soy partidario de la autoproducción, aunque haya excepciones.

Carlos tiene una psicología inmensa y no impone nada, tiene la sabiduría necesaria para saber dar el barniz. Solo sugiere; sugiere con una inteligencia tal que hace que tu te des cuenta de que tiene razón. Conmigo no funcionaría un productor de imponer; soy muy cabezota.

El doble de tu mitad vuelve a girar entorno al amor y al desamor envuelto en una melodía que le aporta esa vitalidad tan característica de tu música, diferente y más tranquila que la de La Fuga. ¿Era necesario para ti este cambio cuando dejaste La Fuga?

Yo compuse de la misma manera las canciones de La Fuga y estas; con una guitarra acústica. Hubo algunas que incluso se excedieron de velocidad, ya que bajadas un puntito suenan mucho más grandes. Lo que marca realmente es el tipo de músicos que tengas al lado.

Hablamos de amor y desamor como dos temas centrales en el disco pero, realmente, ¿qué te inspira a la hora de componer?

Me cuesta explicar las canciones, la verdad. Cuando compones no te preguntas porqué lo haces; es algo muy visceral. Aprendo a explicarlas haciendo entrevistas, aunque en realidad una canción es inexplicable.

Todos hablamos de lo mismo. La vida son tres cositas, pero cada uno la hacemos de una manera distinta. Amor y desamor es lo mismo. Lo que hoy es amor en un día lo va a dejar de ser. Es difícil explicar mis propias canciones e incluso hay veces que es peor. Es algo que brota, como ocurrió en La reina del barrio -canción que habla del Alzheimer-. Yo no compongo a la carta; no puedo pensar en que compongo, eso sería un gran error.

¿Cómo se puede componer de amor y desamor con tanta facilidad teniendo una pareja estable y un hijo recién nacido?

Yo di con una libra de libro. Con la pareja que estoy actualmente da para muchos discos en solitario. Es una historia de amor y de guerra total, muy extrema. Todo es muy amplificado: cuando nos peleamos y cuando nos juntamos. La mayoría de canciones son para ella, es una gran musa.

¿Has encontrado también un gran muso en tu hijo recién nacido?

Yo ya tengo una hija de nueve años, pero no son musas, digamos. No me da por hablar de ellos en las canciones. No son inspiración, son cables a tierra. Los que nos dedicamos a esto supeditamos a veces nuestro oficio a la familia y amigos y a veces no debería ser así.

Recuerdo que una vez Concha Velasco dijo algo como: "Hijos, ya sabéis lo que os quiero, pero he antepuesto mi oficio a vosotros". A veces está por delante el trabajo, pero cuando no todo va bien es bueno tener cables a tierra. No soy un buen padre, para nada, pero intento inculcar unos valores que hoy en día están en desuso.

¿Qué tal han funcionado los singles de lanzamiento y anticipo del trabajo? ¿Cómo ha recibido la gente al disco en sí?

Yo odio los singles. Creo en los discos completos. Como compositor me parece una propuesta muy pobre el hacer solo una canción. De lo poco que en mi carrera no controlo es la elección del single. No me quedaría con ninguno del disco, porque ninguno representa al disco entero. Son todas las canciones muy diferentes.

Yo habría elegido Noviembre como primer single, pero salir con una balada quizá no sería la mejor opción. Ahora hemos un videoclip con Alberto Etura muy chulo de este tema, que es mi preferido, y espero que esté a la altura.

Te anticipas casi a la siguiente pregunta. La industria musical está cambiando y está ganando peso el publicar en formato single o EP. ¿Qué te parece este fenómeno?

A mi un EP me parece atractivo. Casi tanto como un disco doble. La mitad del disco o el doble de él. Lo de los singles si que me parece un poco de ese rollo Enrique Iglesias. Yo creo que ellos tampoco se consideran del todo compositores.

Para mi es bonito pensar en el concepto de disco de toda la vida, con altibajos y esquinas.

¿Y al auge del sonido indie?

La música indie está haciendo mucho bueno para calar en la gente. A mi es un estilo de música extraña que no me acaba de calar. Tengo que oírlo más, porque no le he prestado demasiada atención. No me emociona de entrada.

Hay otros grupos que me vuelan la cabeza la primera vez que le escuché, como me pasó con Los Rodríguez, pero con el indie no. Y me jode, porque yo oigo música de todo tipo. Alucinarías, casi lo que menos oigo es rock.

¿Cuál es el artista que escuchas que más nos sorprendería?

No es tan inimaginable, pero en mi Spotify o en iTunes, la persona que más escucho es Calamaro. Es el artista que me puede dar un disco cojonudo y dos que me gustan menos, pero siempre estoy pendiente de la majarada que va a hacer.

Me encanta su cambio de registro. No me aburre. me gustaría ser lo arriesgado que es.

A nosotros nos pasa algo parecido con Ferreiro...

¡Ferreiro es el primer indie de todos! Él y Los Planetas. Por ellos, chapó. Ahora, después ha surgido esta corriente imitando toda esta inercia -a la cual respeto mogollón- que no se... Tu oyes Ferreiro y se te erizan la piel, cosa que no me pasa con os otros.

Cuando hace mogollón de años Ferreiro hacía esto, la prensa no estaba pendiente de él. Lo único que me puede irritar a mi es que el indie si que tiene el beneplácito de la prensa, algo que las bandas de rock no tienen. La etiqueta indie tiene ese rollo moderno que les hace tener eco.

¿Y cómo es la etiqueta rock?

El rock no es un sonido. Hay gente que no hace música y son rockeros y al revés. Es una actitud, una manera de sentir, vivir y actuar.

Centrémonos ahora en el resultado de este disco. El resultado es que, como decías, acumuláis 12 sold outs de 13 conciertos programados. ¿Te imaginabas esto antes de salir a rodar?

No, para nada. Siempre sueñas, crees que va a funcionar por ti y por todos los compañeros que nos acompañan, pero no así. Nosotros no somos novedad y al ver que después de un año y medio de parón te pones número uno en la lista de ventas y llenas así conciertos, ¿qué más podemos pedir?

Cada vez que saco un disco tengo que ir a once países que son alucinantes. Ahora nos vamos a América y no hay nada que me ponga más cachondo que ir a América a tocar. Me da la vida. Me parece brutal.

No pensaba tener tanto éxito y al irme de La Fuga, menos. Me alegro de no haber pensado los riesgos que corría. Si los hubiese pensado me habría quedado tocando en un grupo donde nos llevábamos mal todos, por mucho dinero que ganáramos.

¿Qué tiene América para que atraiga tanto al artista español?

Yo voy a Bogotá a una sala de mil personas abarrotada y hay gente cantando tus canciones a 10.000 kilómetros de tu casa. Cuando empecé con 15/16 años me parecía increíble que un vecino de Reinosa me estuviese viendo cantar, así que imagínate.

En América la música es religión y en Europa es ocio. Aquello es la leche, hay gente esperándote a las tantas de la madrugada en el aeropuerto, gente con el estribillo de Mi cenicienta tatuado en el pecho. La gente allí tiene una capacidad para la emoción que aquí hemos perdido un poco.

¿Qué es lo más feliz que te ha regalado la música?

Bueno, no lo puedo enumerar. Soy amigo de la mayoría de mis ídolos. He conocido gente muy espectacular. Tengo amigos en muchos lugares del planeta. Además, yo soy un tío que no pasa de 2º de BUP y la música mesa formado como persona. Mi Universidad ha sito todo lo que he viajado.

¿Y lo más feo?

Pocas cosas son feas. Es más cansado de lo que parece, pero no es feo. Nunca me quejaría de mi oficio, pero se desgasta la relación con familia y amigos. Tiene un punto de desarraigo importante. Esto tiene que ser vocacional; tiene ciertas renuncias. Tengo amigos que me dicen que esta vida no la quieren.

Hablabas antes de que te gusta el formato de doble disco. ¿Lo tendremos con estas tres noches de concierto?

Se me ocurrió esta propuesta después de que se acabasen las entradas para La Riviera casi 100 días antes. En vez de hacer 2 ó 3 noches en La Riviera preferimos hacer el ring del Palacio y a mi, como el ir a sitios muy grandes me produce un poco de ansiedad y me encanta tocar en salas, vamos a llevarlo también a Siroco y Galileo para liberarme de esa tensión.

Lo que más nos está costando es lo de Galileo. Estamos llevando las canciones a un estado diferente. Al final son tres formatos distintos, tres repertorios distintos, en tres templos de la música. Ninguna noche va a ser igual. Eso sí, no lo vamos a filmar porque sería todavía más curro; además, le das ese punto de exclusividad de: "Si no estuviste, te fastidias".

¿Conociendo tú los tres formatos, con cuál te quedarías o invitarías a nuestros lectores?

Esto es como Beatles o Stones. ¿Para qué me haces esta pregunta? ¡Eres un canalla! Es como que tengas tres hijos y te tengas que quedar con uno. Son tres cosas diferentes en las que voy a disfrutar muchísimo. Si siempre hiciese el mismo, me aburriría.