Villanueva: "Zoo para dos es un disco irresponsable"

El cantante gallego Josete Villanueva presenta su segundo trabajo de estudio, Zoo para dos, distribuido por Sony Music. En los próximos meses, Villanueva recorrerá toda la península con conciertos en salas y festivales.

Javier Navarro 14 de marzo de 2017

Villanueva: "Zoo para dos es un disco irresponsable"

Hablamos de Josete Villanueva como uno de los artistas gallegos más prometedores de la última década. Su primer disco, Viajes de ida, le presentó como tal. Ahora, más maduro y cercano, publica su segundo trabajo y comienza una gira que le llevará de norte a sur de la península.

En salas y en festivales, Josete mostrará su versión más abierta y sociable. Hablará con ritmos más alegres enterrando antiguos traumas que se vieron reflejados en su primer disco.

El público ha acogido de forma excelente esta segunda entrega de Villanueva. Madrid, Albacete o Valencia son algunas de las ciudades que se han volcado con el cantante gallego y le han dado la fuerza suficiente para coger impulso de cara al intenso calendario veraniego. Entre otros lugares, el Sonorama y el FIV de Vilalba, de su tierra, podrán ser testigos de su trabajo.

Hablamos con él de presente, pasado y futuro. De influencias y de tendencias. De alegrías y tristezas. Hablamos con Josete Villanueva de música, de Zoo para dos.

Debutaste con Viajes de Ida y acabas de sacar Zoo para dos. Han pasado tres años desde uno y otro. ¿Qué ha cambiado de ti? ¿Quién era Villanueva en 2014 y quién es en 2017?

En 2014 cuando salí un poco de mi pecera habitual, que era Vigo. Estaba bastante más tímido y bastante más comedido, seguramente por mi timidez. Estaba muy seguro de todo lo que hacía, pero de repente metía entrevistas aquí y no sabía muy bien cómo gestionar algunas cosas. Ahora, me da todo un poco igual. Digo lo que pienso y como lo siento. Quizá desde un punto de vista un poco más optimista y viendo la vida de otra forma.

Viajes de ida es un disco completamente diferente al que acabas de sacar. Es distinto en la música y también en lo que expresas. Lo veo un disco mucho más oscuro, de introspección; este es lo contrario, de abrirte al mundo y de que la gente te conozca alegre. ¿A qué se debe este cambio?

Yo lo que hago es que cada canción es como si fuese una pastilla, una píldora, contra mis propias historias. De alguna forma, si tú te muestras muy feliz o muy optimista es porque también hay algo oscuro detrás. Yendo hacia atrás, me parece que cada canción que he escrito es como una especie de pastillita contra mis demonios internos. Ha salido el disco más lúcido, pero igual es para esconder lo más turbio.

Lo siento por incidir tanto en tu faceta personal, pero me parece fundamental que para conocer a un artista del cual no se habla en grandes medios de masas, primero hay que conocer a la persona, para comprender sus letras, para comprender este cambio que yo te he visto. Para mí ha sido bastante drástico, te lo digo en serio.

Sí, sí que lo es. He tenido, en primer lugar, la muerte de un familiar cercano, mi abuelo. Tengo la gran suerte de que hasta hace poco vivían los cuatro. He vivido una gira muy completa, cosa que no había vivido antes, he sufrido decepciones y también he sufrido muchas alegrías.

De alguna forma, el disco tiene un mensaje de esperanza porque necesitaba oxigenarme o descomprimir. Y personalmente, Viajes de ida me ayudó mucho a desahogar una situación que tenía atascada. Me encontraba mal psicológicamente y una vez que plasmé todo en Viajes de ida, empecé a respirar, empecé a vivir la vida que yo quería, empecé a ser feliz. Entonces se junta que estoy en un momento muy feliz con un caparazón que quita todo lo negativo de mi cabeza.

¿Por qué titulaste este nuevo trabajo Zoo para dos? Por varias razones, pero la fundamental es porque un día viendo las letras de las canciones de todo el disco, en la mitad de las canciones hacia alusiones a animales. Hablando con mi productor, con Ángel Luján, me dijo que era como si descargase obsesiones con el público o como si estuviese tomando un té, b2b. Y de ahí surgió la idea de Zoo para dos.

Si metiésemos en una cajita mágica el disco y pudiese convertirse en un animal ¿Qué animal saldría?

Un camaleón porque hay giros muy distintos, que se van transformando según los pasajes. A mí personalmente me flipan los leones y los perros muy grandes.

Y si fuese a ti al que te metiésemos en esa cajita, ¿qué saldría?

Por momentos saldría un perro dócil, por momentos saldría una víbora de estas "hijas de puta". No lo sé, yo creo que un león o un perro.

Hay algo que destaca también de este disco, además del sonido y parte de la temática, y es que es tu primer disco con una gran discográfica. Si tuviese que catalogar, lo definiría como pop-rock independiente. Es llamativa la transformación que sufre el mundo de la discografía respecto al indie. ¿Crees que realmente esto está sucediendo así o que simplemente que el indie en España es genero con una calidad excepcional y que antes o después iba a llegar aquí? 

Por supuesto, el indie en España es un género con una calidad, una vida propia y unos años de trayectoria. Se ha profesionalizado muchísimo. Parece que antes era indie la gente que iba a garitos a tocar para cuatro personas y ahora parece que si se profesionaliza y se hacen bien las cosas o se llenan estadios, ya no puedes tener esa etiqueta. Lo cual demuestra que todo esto es culpa de las etiquetas. Se trata de hacer canciones y que cada uno subsista como pueda.

Personalmente, mi disco me lo he pagado yo, y mi disco es mío, es de mi propiedad. Sony por tres años lo explota, por así decirlo, pero luego lo devuelve. No deja de ser un pacto, una alianza, y luego cada uno se busca la vida como puede. Pero yo creo que al final son las canciones las que tienen que mandar.

Hablas de explotar este nuevo producto Zoo para dos. Como soñador, ¿dónde crees que puede llegar?

No lo sé, tampoco me lo planteo. Es un tema del día a día y cada día en este mundo cambia. De repente las noticias son muy buenas y mañana son muy malas. La gente que sufrimos esa ansiedad un día lo vemos todo de un color maravilloso, y al día siguiente todo me parece una mierda, y al otro me parece otra vez que soy el rey del mundo.

Esto lleva así desde los 18 años, creo que no tengo remedio. En la portada de mi disco hay un burro, yo me subo encima de él y que sea el burro quien lleve al otro burro. Somos dos burros los que estamos metidos en este proyecto. Que sea lo que dios quiera, es mejor no cuestionárselo, prefiero tirarme a la piscina sin saber si hay agua o no.

Si aquel Josete Díaz Villanueva de dieciocho años viese al de ahora ¿Qué pensaría? ¿Se imaginaba que iba a llegar hasta donde está ahora, produciendo un disco con discográfica multinacional, a tener una gira nacional de cierto peso y a tener cierta repercusión?

No, y realmente ahí está lo bonito y la clave. Luego cada uno tiene sus aspiraciones. Yo puedo imaginarme de mil formas, tengo mucha imaginación, pero las cosas son paso a paso, día a día, y con los pies en la tierra. Yo no me imagino ahora, y me veo incapaz de ver como estaré dentro de dos años.

Nos has contado algunas experiencias negativas que tuviste cuando viajaste. Pero, ¿cuáles son las positivas que te han hecho crear una música mucho más, animada, de fiesta incluso, que te anima bailar y a saltar?

El ver que la vida son cuatro días, que aquí estamos de paso. La vida me sonríe la verdad. No tengo problemas de ningún tipo, me gusta todo lo que hago. Me gusta comer, beber y follar bien.

Intento plasmar en el disco que lo estaba sintiendo en cada momento. Es un disco muy "disfrutón". El jardín de las delicias es la parte más oscura de lo que es la vida, de lo que es el disfrute, igual que si analizas el cuadro. De ahí viene esa canción que habla de "Oye, yo sé que tú te quieres aprovechar de mí, pero no te preocupes que me da igual, yo sigo disfrutando con lo mío". Es un disco muy hedonista, y de alguna forma yo me he dado cuenta de que soy así, bastante hedonista también.

Quien se pare a escuchar el disco Zoo para dos como un disco comercial o un disco fácil de digerir, creo que está muy equivocado. Al final este pseudoindie que se está generando no es fácil para el oído, ni tiene letras sencillas de comprender, ni estribillos excesivamente pegadizos. Yo creo que es algo que tiene que entender quien vaya a escucharlo. Más que nada porque yo creo que este tipo de música no está preparado para todo el tipo de gente. 

No, no es un disco fácil. A pesar de que hay un single, que se llama Ella, que pueda entrar un poco a primera. El resto del disco no es tan fácil, tenemos canciones como la de Soy de las buenas, Última, Camaleón. Es un disco que de hecho no pretendía ser fácil. Termino con mucha luz y "gustirrinin" para escuchar, pero en el fondo era tan fácil. Siempre digo que es un disco irresponsable.

¿Por qué irresponsable? ¿No debería ser al revés por el paso de la madurez?

No porque es un disco que según se fue haciendo no pensábamos en nada que no fuese divertirnos a nosotros mismos. Y con nosotros me refiero a la gente que estaba dentro de la grabación, producción, etc.
Si tuvieras que definir el disco con un slogan ¿Cuál sería?

Vive y deja vivir (risas). No sé, no se me ocurre nada. Y disfruta, y come y bebe. Disfruta, lo dejaría en disfruta.

Hablabas de Ella, que es la canción más sencilla a la hora de que te entre por los ojos del disco, pero si tuvieses que elegir una canción favorita del disco, ¿cuál sería?

Todavía no tengo perspectiva del disco. Dentro de un año a dos puede que pueda responderte, pero de momento necesito tocarlas varias veces en directo para ver que me aporta cada canción, lo que deja de ser mío, en privado y pasa a ser de todo el mundo. Me hace falta saber ahora que sensación recibo en directo. Me gustan mucho Última y Soy de las buenas, pero ahora me hace ver la parte de tocar con la banda y a ver qué pasa.

Te vamos a ver en muchas salas durante muchas salas los próximos meses pero, ¿te vamos a ver en algún festival? ¿Coordenadas?

Pues en las cuatro coordenadas quizás, casi casi. Hay festivales que están cerrados, otros que están apalabrados y no cerrados. Confirmados está Sonorama, y a partir de ahí vienen más pero no puedo decir.

¿En la Plaza del Trigo?

Ojalá. A mí personalmente me apetecería. Es quizás la plaza más guay del verano en España.

Si tuvieses que elegir un festival para ir como espectador ¿Qué festival nos recomendarías?

Como espectador he ido a varios. Granada Sound me impacto pero realmente no he ido como espectador, fui como músico y me gustó mucho el backstage. Pero me quedo con el Sonorama, sin lugar a dudas, y también Porta América, por favor... mi tierra. No sé si este año cambia de ubicación pero es muy guay para ir, siempre y cuando esté bien organizado. Me gusta mucho también el 360 de Pamplona, me parece un festival muy cómodo que está dentro de la cuidad.

Y nos pilla al norte... ¿Tienes algún punto por ahí?

No, pero me encantaría. Hago un llamamiento a algún organizador del 360 para ver si me quiere llevar. Yo estaría encantado, pero no hay nada que yo sepa. Son cosas de manager (risas). Eso no lo llevo yo y casi que tampoco prefiero saberlo porque si no me desespero.

¿Con que canción invitarías a los oyentes/lectores a que escuchen tu disco Zoo para dos?

Yo creo que Ella resume un poco el bucle en el que estoy ahora porque tiene pop, tiene rock, tiene guitarra, tiene melodía, distintos registros vocales, tiene una historia (aunque historia tienen todas). ¿Me das la oportunidad de decir 4 o 5? (risas)

Extraño del primer disco es una canción que también puede resumir.

Ahogándonos, Soy de las buenas porque no tengo miedo de innovar y meterme en terrenos más pantanosos y Ella, aunque (risas) realmente me definen todas porque todas pertenecen a una etapa. Es más, no te digo ninguna porque no quiero que se celen. Yo a veces pienso que tienen vida propia y que se me van a celar.

Ahora que estás dentro y gran parte de tu vida laboral la dedicas al mundo de la música, ¿cómo lo ves desde ahí? ¿Tiene algo que ver con esa visión soñadora que imaginarías de ser músico a cómo la estás viendo ahora? ¿Cómo dirías que es ser músico en una situación en la que, con todo el respeto del mundo, no llena estadios? 

No, no, ni mucho menos. Ni salas a veces (Risas). Es un trabajo de pico y pala, es ser un obrero al fin y al cabo. La industria y en general la música me ha dado muy buenos amigos, gente en la que confiar y gente en la que desconfiar. Yo creo que en todas las profesiones hay gente buena y gente mala y aquí pasa exactamente igual.

Tampoco vamos a ponernos ahora dramáticos ni a poner el grito en el cielo con "¡Ay, esto no es lo que parecía!". No, no. Aquí nadie me ha engañado. Tú haces unas canciones y como tú hay un millón de personas más. A veces tengo más suerte y otras tengo menos. Lo que sí me ha demostrado la música es que es muy justa. Las canciones van mandando poco a poco...Y quizás es lo que más me ha enseñado este mundo. Si tú no eres un "Rolling Stone", joder, no busques escusas. Es que a lo mejor no tienes por qué serlo. Si tú no vas a ser U2, joder, es porque no lo vas a ser en tu vida.

Por último y para despedirnos, ¿qué es lo más bonito que te ha dado la música estos años?Amigos, sin duda.