Samu del Río: "Sacar un disco hoy en día es una victoria"

Samu del Río protagoniza nuestro disco de la semana con Three Estonian Kids, su primer disco, y visita la redacción de Qué! para presentarlo e interpretar esta versión acústica de Planets.

Javier Navarro 13 de marzo de 2017

Hay estrenos que enamoran. Hay artistas que desde el segundo uno transmiten algo diferente, adictivo, destacado, cercano, puro. Natural. Es el caso de Samu del Río. Three Estonian Kids, su álbum de debut, presenta a un artista curtido y trabajado, detallista y de un gusto tremendo.

Español formado en países anglosajones, Samu prefiere componer en el lenguaje de Shakespeare. Hablando de lo más mundano y maquillándolo con melodías que pueden recordarte tanto a REM como al pop rock más psicodélico y vanguardista, camina sobre la delgada linea que separa la alegría de la tristeza.

Producido por Martí Perarnau y Ramiro Nieto, Three Estonian Kids engancha y atrapa, prometiendo estar entre las listas de mejores noveles de 2017.

¿Cómo es Three Estonian Kids?

Es un disco muy inmaduro para ser mi debut. Este disco lo grabamos hace un par de años y si tuviese que grabarlo ahora cambiaría muchas cosas. Grabar un primer disco solo te pasa una vez y no sabría meterlo en un contexto, pero si es verdad que tiene un punto compositivo con el que me siento muy a gusto. Cuando lo hice estaba realmente preparado para grabar esas diez canciones, porque realmente tenía 90 preparadas.

¿Y qué ha pasado con las otras ochenta?

Están en un Google Drive de esos. Están en el ordenador; algunas incluso las he perdido. A veces voy por la calle y me acuerdo de una que he perdido para rehacerla. Tengo dos que me habría gustado meter en el disco, pero no pudimos. ¡Bastante teníamos con diez para empezar! Espero que estén en el siguiente, que a saber cuando será.

¿En que te inspiras tu para escribir noventa canciones con una carrera tan corta?

Haciendo pop llevo poco, pero si que llevo estudiando violín desde los cuatro años. Haciendo melodías -y plagiándolas- llevo mogollón. Siempre he tocado a Elgar o a Bach y me han colocado un poco el cerebro para buscar la melodía bonita. Ese es el verdadero trabajo; arreglar una melodía tiene su curro, pero el verdadero tronco de la canción hay que sacarlo antes. En realidad no se en que me inspiro. Simplemente lo hago por necesidad, porque tengo que sacare algo del pecho. A veces me pego tres o cuatro horas escribiendo; salgo del espacio tiempo.

Maduraste musicalmente junto al violín pero, ¿con qué instrumento compones ahora?

Con la guitarra y con el piano, aunque no tanto como querría. También compongo sin insturmentos, haciendo la melodía y pensando luego en los acordes que entran. Hay muchas que las hago tarareando por la calle.

Es curioso ver como toda tu música es de habla inglesa. Sabemos que has crecido en países anglosajones, pero nos gustaría saber si algún día te escucharemos en español.

El problema es que no me sale. El día que me salga, lo haré. Admiro mucho a Serrat, a Vetusta Morla, a gente que hace canciones que en castellano te llegan hasta la médula. Lo admiro porque ya me gustaría a mí dominar tanto el español como para componer. Ojalá me salga algún día, pero a medio plazo no lo veo.

Pasaste tu adolescencia en el extranjero. ¿Recogiste alguna influencia que nos sorprenda de allí?

Sí, pero en realidad no empecé a salir hasta que me vine aquí a estudiar la carrera. Era un poco friki, me quedaba en casa tocando los instrumentos y tal. Yo no he conocido la escena independiente de Chicago, aunque si que fui a mil conciertos de música clásica. Esa cultura de salas la conocí en Madrid cuando empecé a ir a Siroco o a El Barco.

Incides mucho en tu formación clásica. ¿Cómo alguien que ha madurado musicalmente entre esos ritmos termina haciendo estos otros?

Dejé el violín porque tenía que decidirme si dedicarme a él profesional y dije que eso no me apetecía y en mi casa fue un poco dramático. Después me apunté a uno de esos cursos de "Aprende a tocar la guitarra en diez días" donde aprendimos casi nada y cuando me los aprendí todos encontré los cimientos para hacer las canciones. Tampoco me propuse dejar el violín y sacar un disco. Ha salido todo súper natural.

¿Qué miedos has encontrado en ese proceso tan natural?

Lo único que me ha podido parar es el dinero. Para el disco si que lo tuve y por eso hemos podido grabar. Para mi esto no es un trabajo, porque yo tengo otro trabajo super vocacional. Esto lo hago como el que pinta barcos o hace maquetas de castillos. Nunca me he visto presionado a nada. Cada concierto que sale es una noticia super positiva. Para mí, estar aquí hoy y que me entrevisten es una flipada. Grabar el disco ha sido un triunfo. ¿Cuánta gente habrá querido estar en los estudios Reno grabando con Martí Perarnau y Ramiro Nieto?

¿Cómo reaccionas entonces el día que te llaman los grandes medios para pinchar tu música?, porque ya lo han hecho.

Es flipante. Son grandes voces de la radio que me ilusionan, porque yo además trabajo en la radio. Es gente que he escuchado y he seguido y que son muy buenos profesionales. El hecho de que elijan una canción mía de entre todo lo que tienen y quieran ponerla es flipante.

¿Qué fue lo que ha aplazado hasta ahora la salida del álbum?

Yo tardo mucho en hacer todo comparado con otra gente porque hago todo con mucho mimo. No creo que lo suyo sea: "Vamos a grabar ya y a convertirnos en los Strokes". Eso no es así. El hecho de tirarme cuatro años haciendo las canciones no ha supuesto ninguna frustración, si no al revés. A mi lo que me mola es disfrutar del camino porque, ¿qué es la meta? ¿Tocar en el Palacio de los Deportes? En el caso de que sea así, si te quitan todo lo que viene antes, no tiene sentido.

Además, la cuestión del dinero ha ido poco a poco. Cuando pudimos grabar, grabamos; cuando pudimos mezclar, mezclamos y cuando pudimos masterizar, masterizamos. Nadie me dijo "te voy a sacar un disco", no ha sido tan fácil. Es como si un hombre por la calle te para sin conocerte de nada y te dice: "cómprame este libro". Sacar un disco ahora es una victoria. La industria de masas trabaja ahora de otra forma mucho más rápida con singles y videos muy trabajados.

¿Te ves algún día trabajando a esos ritmos de la industria?

¡Ojalá pudiera hacer yo un videoclip como Lady Gaga! Tardaría mogollón, como te he dicho. No me veo en esa liga, en realidad.

No es momento de pensar en el segundo disco cuando realmente acaba de salir el primero, pero me gustaría saber cómo de lejano lo ves tu.

Lejano, muy lejano.

Por último, ¿con qué canción recomendarías a nuestros lectores que conozcan a Samu del Río?

Es una pregunta difícil, pero les diría que con Planets.