Sofía Ellar: "Quería hacer esperar a los seguidores con 'Seis peniques'"

Sofía Ellar presenta esta noche su primer disco en la sala Joy Eslava con sold out. Seis peniques recoge los grandes éxitos de la cantante en plataformas digitales en su primer formato discográfico.

Javier Navarro 3 de marzo de 2017

Poca gente puede decir que ha llenado Joy Eslava el día de la presentación de su primer disco. Tanto YouTube como las redes sociales han hecho este fenómeno posible y artistas como Sofía Ellar sirven como ejemplo. Sin perder su esencia cercana e íntima, Sofía estrena esta noche Seis peniques en la sala madrileña, que ha colgado el cartel de "No quedan entradas".

Su éxito, prematuro y sólido a la vez, es un hecho. Es una de las figuras más representativas de esta horda de nuevos cantautores que surgen entre los cientos de locales de autor madrileños. Vienen para dar continuidad al trabajo realizado por las generaciones anteriores. Con maestros como Silvio Rodriguez, Sofía cuenta aquello que todo joven ha sentido alguna vez con las palabras que ninguno podemos expresar. Seis peniques hace las veces de carta de presentación para una artista con una proyección incalculable.

Hablamos con Sofía sobre presenta, pasado y futuro. Sobre YouTube y Seis peniques.

Estrenas tu primer trabajo de estudio, Seis peniques, pero este no es el principio de tu carrera. ¿Cómo fueron aquellos primeros pasos en YouTube?

Este proyecto lleva bastante poquito arrancando, pero es cierto que la música es algo que he tenido en mi vida desde bien pequeña. Era la típica friki que hacía poemas y se los daba a su profesora para que se los corrigiese. Luego me apuntaron a clases de guitarra y se juntó todo. Más tarde, cuando fui a la universidad, surgió un trabajo -una tesis de final de grado- en el que nació Sofá Ellar como tal. Es algo que ha ido creciendo poco a poco, de manera orgánica, tal y como soy. 

 Quizá mi primer guiño a la música profesional fue con mi primer video serio en YouTube, que era de una canción un poco más electrónica, pero antes ya había ido a garitos a cantar alguna canción.

¿Recuerdas el día en que decidiste que te ibas a tomar en serio tu carrera musical?

Si, pero realmente esto fue poco a poco. Vuelvo al trabajo de fin de grado porque es el verdadero punto de partida; fue lo que me forzó a tener que hacer real este proyecto. A partir de ahí, esto ha sido prueba y error.

Uno de los aspectos que tuviste que trabajar en ese TFG fue el nombre. ¿Por qué escogiste Sofía Ellar como nombre artístico?

Me llamo Sofía, eso si, pero no me apellido Ellar. Básicamente lo elegí por el tema de las siglas. Muchas veces acotamos nuestro nombre en las redes para que las empresas no lo encuentren. Las siglas de mi apellido son L y R, así que al imaginármelo y pasarlo al inglés -Ellar, representando el sonido de las dos letras- me gustó.

Incides en tu etapa como universitaria y realmente es más importante de lo que parece. Estudiaste Administración y Dirección de Empresas y eso se refleja en tu carrera, ya que eres completamente independiente. ¿Cómo es esa faceta autosuficiente?

¡Qué importante ha sido para mi esa faceta empresarial! Me he creado mi propia sociedad y a través de ella me gestiono, grabo y produzco. La producción la hemos hecho mis músicos y yo, que somos un equipo muy joven. Hay muchísimo buen rollo entre nosotros. La industria de la música está en un proceso de cambio total debido a esta nueva era digital y, aunque no creo que no funcione el mundo de las discográficas, pero la autogestión es algo que a nivel profesional me produce satisfacción.

Hablamos y se te escapan palabras o frases en inglés. ¿En cual de los idiomas te sientes más cómoda componiendo?

No te sabría responder. Hay días que me siento y me sale la vena inglesa, aunque realmente soy puramente española -aunque nacida en Londres-.

Te sale tanto la vena inglesa que en vez de llamar al disco Seis céntimos lo has llamado Seis peniques...

¡Total! Además, tengo que decir que el Seis peniques es un bar muy antiguo y muy mítico de Madrid que ha cerrado ya. La canción Seis peniques surgió en ese bar y además hay otras que vinieron después que tienen relación en la trama.

¿Por qué muchas veces los cantantes queréis ocultar esa trama que esconde la canción?

No es que queramos ocultarlo. De hecho, muchas veces escribo canciones que decido dejar porque muestro muchos sentimientos.

¿Qué es lo peor que te ha hecho componer?

Ufff... ¿Una película? ¿Un libro? Hace unos meses compuse una canción que hablaba de los refugiados después de pararme a ver las noticias. A veces me da rabia que pasen tantas cosas malas en un mundo tan maravilloso. Muchas veces la gente dice que vivimos en un mundo asqueroso, pero no es cierto. El mundo es maravilloso; los que somos asquerosos somos nosotros.

Una de las canciones del disco, The Mad man, habla de que un señor nos controla a todos, haciendo de este mundo una porquería, pero realmente digo "But we will rise up our flag", porque los jóvenes vamos a levantar nuestra bandera y vamos a hacer de este mundo algo mejor. Nosotros tenemos el poder de cambiar las cosas.

¿Qué sería de ti sin redes sociales o YouTube?

Probablemente no me hubiese dedicado a un mundo tan complicado como es la música. Aquí hay muchos demonios, compites contra muchísimas personas. Si no existiesen las redes tendría que haber recurrido a agentes externos como las discográficas, lo cual me habría supuesto otro rol de vida -quizá más sacrificado- y me hubiese dedicado a la música en un ámbito más empresarial, dejando el artisteo para el resto.

Con tanta repercusión que has generado en las redes, ¿por qué no sacaste el disco antes?

Quería haceros esperar por varias razones. Quería ver que esto funcionaba a título personal, necesitaba ir sobre seguro. Dije: "Voy a hacer lo más sencillo del mundo y así solo podré ir para arriba". He querido ir de poco a más. Si empiezas demasiado rápido a lo mejor no tienes margen de mejora. Además, si lo casero funciona, a mi me da una seguridad sobre la que ir trabajando y caminando. Yo también tengo un coste de oportunidad y tengo que vivir.

¿Y no les habéis hecho esperar demasiado para que las canciones del disco sean las mismas que había en YouTube? ¿No pensaste que la gente querría algo nuevo?

Sí. Por eso la grabación del disco no fue de encerrarse un mes. Queríamos tocarlo en directo, con sonido casero. Este disco tiene tantas imperfecciones que hace que a mi me suene bien ¡Hasta hay un piano desafinado! No he querido hacer demasiados arreglos ni dedicarle mucho tiempo por lo que tu dices. Solamente le hemos dado una vuelta de tuerca necesaria a lo que había para tener una entrada de Spotify decente.

De hecho, muchas veces la gente se queda con la versión casera y no con la más ornamentada

Nosotros hemos querido conservar la esencia de lo sencillo dandole un toque más profesional. Hay canciones que han cambiado mucho, como Mundos, pero hemos intentado que no hubiese cambios tan grandes. De hecho, los chicos de la banda cambiaron Mundos sin que yo lo supiese porque creían que iba a salir una buena versión más cañera y me terminó gustando. He tenido luchas internas porque no quería que este disco no sonase a Sofía Ellar. Hemos buscado que no se pierda la esencia. De hecho hemos mirado que se pueda sacar un segundo disco en acústico, que suene a banjo y madera.

Hemos querido grabar como se hacia antes. Hemos querido grabar en directo, intentando hacerlo de una manera orgánica.

¿Hay alguna discográfica que haya querido sacar este disco?

En estos dos años he conocido a gente y, al tener éxito varias canciones, te contactan. He conocido discográficas y con unas me he sentido más identificadas que con otras, pero yo quería tener mi esencia muy encontrada. Nunca digo de este agua no beberé, porque no se que pasará más adelante. Respondiendo a la pregunta, sí, sí ha habido discográficas que han querido sacarlo, pero en ese momento no pudo ser.

Hace dos días te veíamos cantar en locales pequeños y hoy te veremos cantar en Joy Eslava con sold out. ¿Con cual de los dos te quedas?

Joy es un teatro precioso donde voy a presentar el disco y eso es algo que tiene que quedar perfecto, ¡pero no me quites el cantar descalzo con puesta de sol y cien personas! No puedes perder eso. Esa es mi esencia. Ahí es donde me siento a gusto. No puedo perder el norte. Si las cosas van bien, no puedo olvidar a aquellos que me apoyaron cuando empecé.