Barei: "Ahora, en vez de vender 50 entradas, voy a vender 300"

La filosofía de Barei en la vida es que un número es, simplemente, un número. Quedó de las últimas en Eurovisión pero lo que le está trayendo es más una victoria. Hablamos con la cantante de todas las polémicas surgidas en torno a ella y su canción después del festival. 

Elsa Jiménez 6 de junio de 2016

Ha pasado menos de un mes desde que Ucrania ganara Eurovisión 2016 y España volviera a quedar de los últimos, en el puesto 22. Un simple número en una tabla que detrás escondía muchas cosas, entre ellas el trabajo de Barei, la artista encargada de interpretar a nuestro país con la primera canción que llevábamos íntegra en inglés, 'Say Ya!'. Y no solo eso, porque por delante de esa derrota iban a venir declaraciones cruzadas, filtraciones, desesperanza y polémica. Mucha polémica. Al contrario de lo que ocurrió el año anterior con Edurne, quien fue el foco de las críticas desde que se presentó su canción 'Amanercer', la cantante madrileña lo ha sido después de encandilar a todo el público del Globen Arena de Estocolmo, pero no por ella misma. ¿Se merecía ganar Barei? "Nos lo merecíamos todos", contesta la madrileña a Que.es. 

Barei no ha agachado la cabeza, más que nada porque sabe que 'lo hecho, hecho está' y, además, bien hecho. Pero, sobre todo, porque todo ese positivismo que derrochaba la letra de su canción se lo aplica ella misma en su vida. "Eurovisión es solo un día en nuestras vidas, todos tenemos un futuro", dice con una sonrisa en la cara y mucha energía al hablar. Y es que habla tanto y de forma tan natural que terminamos charlando de política hasta el punto de confesarme que no va a votar en las próximas elecciones del 26J porque "te desilusiona un poco pensar que no se puedan poner de acuerdo en lo fundamental. Que si tú de izquierdas, que tú de derechas... ¡Son gilipollas! ¿Por qué no hablamos de lo que nos une?". Como a ella, que le unió Eurovisión con el éxito. 

¿Cómo valoras tu paso por Eurovisión ahora más en frío?

Muy positivo. He ganado mucho más de lo que he perdido. Es verdad que según terminas y ves un puesto 22 lo primero que te sale decir es 'lo siento' por la posición, pero no por mi trabajo porque estoy muy contenta de lo que hicimos las seis. Sí que es verdad que te apetece devolverles todo lo que te han apoyado y lo que significa para ellos, ya que para mí como artista no es importante. Hay algunos que han ganado y han tenido mucho recorrido, otros que no, y otros que lo han tenido sin necesidad de haber ganado. Por eso digo que no es significativo, yo cuando vi que todo el mundo me daba la enhorabuena por mi trabajo... Con eso me quedo. Yo quiero una carrera de fondo no un momento. 

El año pasado, desde el primer momento, no gustaba del todo la canción de Edurne y contigo ha pasado todo lo contrario, de principio a fin apoyándote...

¡Es que en minutos y con dinero subí en las apuestas del 18 al 3! Me quedo con eso porque es gente que se la estaba jugando porque de verdad creía que esa actuación merecía la pena. Me dio esperanzas ver eso, no había pasado nunca en la historia de España, es significativo, igual quedas en un top 10 o en un top 5... Yo decía que 'take it easy' y, efectivamente, pero bueno, la gente apostó porque le gustó. Yo hago la música para emocionar y para mover a la gente por dentro y por fuera, no para aprobar una asignatura. 

¿Y, entonces, qué crees que es lo que falló principalmente?

'Yo solo sé que no se nada' porque no sé hasta qué punto influye cada factor. Mucha gente dice que es política y yo no lo creo, puede ser, pero no echaría balones fuera. También hemos tenido un puesto 10 con Ruth y con Pastora, así que si fuera política nunca lo hubiéramos visto. Simplemente ellas gustaron más. La única cosa que me hubiera dejado contenta del todo, que no fue así, es que hubiera sido fiel la iluminación y la escenografía con lo que yo tenía en la cabeza tres meses antes y con lo que empezamos a trabajar y a enviar. 

¿Y por qué no se hizo así? 

No sé, yo no soy la que lo envía. No echo la culpa a TVE ni a la televisión sueca, pero yo no sé lo que a ellos les ha llegado o lo que no. No puedo señalar a nadie porque no lo sé, se me escapa. 

La escenografía de otros países siempre es muy espectacular, pero la de España... 

Siempre. No sé si es una cuestión de no querer arriesgar más... La única cosa que a mí me queda es que pides cosas y te dicen que no se pueden hacer y cuando llegas allí ves que otros sí que las están haciendo. Claro, a una semana de la final ya no puedes hacer nada así que intentas sobre lo que hay arreglar lo que puedes, pero ya hay muy poco tiempo de reacción. Pero no creo que eso hubiera cambiado el resultado. 

¿Nos perjudica el Big Five?

No lo sé. Mira Francia, qué bien ha quedado este año y hacía como 14 años que no quedaban así. Han cambiado de delegación también... No sé en qué influye o no, pero han cambiado. 

¿Está interesada TVE en que España no gane?

No creo que estén interesados en eso para nada... 

¿Pero no crees que deberían haber hecho algo más?

No lo sé, no tengo ninguna pega respecto a TVE. Yo he ido con el estilismo que he querido, con la canción que he querido, con el idioma que he querido, con todo lo que he querido. Lo único que no se ha llevado a cabo es la escenografía, pero desconozco el por qué. A ti te dicen que se está haciendo todo lo posible y se está enviando todo pues tú te lo crees. A mí me decía TVE que los escenógrafos estaban en contacto con los suecos, pero luego la realidad es que nunca hubo un email de contestación de ellos a los escenógrafos míos. Yo decía que estaban en contacto directo porque era lo que a mí me decían, pero hasta que no se filtran cosas, hasta que no ves si el resto de storyboards han llegado o no... Es ahí cuando dudas. No tengo ni idea, pero tampoco tengo las bases para juzgar a nadie. 

En las redes se ha criticado mucho a Federico Llano (director del departamento de Festivales de TVE) y a Toñi Prieto (directora de entretenimiento)... 

Toñi es maravillosa, no tengo nada negativo de Toñi. 

¿Y de Federico?

No sé lo que ha enviado y lo que no. Él es el responsable, el que tiene el contacto con ellos y el que mayor capacidad tiene para solucionar las cosas, entonces no sé hasta dónde ha hecho o no. Personalmente con él yo no tengo nada, otra cosa es profesionalmente, que no sepa hasta dónde ha luchado. Pero ni es TVE ni es Toñi Prieto. 

¿Te arrepientes de haber ido a Eurovisión?

Jamás me he arrepentido. Fíjate que el día antes de 'Objetivo Eurovisión' estuve a punto de no ir, no podía más. Justo antes de nombrar a los seis candidatos.

¿Por qué?

Porque 'Say Ya!' ha sido un reto muy concreto, muy difícil. Queríamos hacer una canción que lo tuviera todo, que pudieras ponerla en la lista junto a otras y no te chocara, y llegar a ese punto fue muy difícil. Rubén (su productor y pareja sentimental) y yo estábamos muy cansados de trabajar, mucho. No me compensaba el nivel de estrés que me está suponiendo e hicimos la canción en dos veces, porque enviamos dos y ninguna la aceptaron, y no podía hacer una canción con la que no me identificara. 

¿Tú te imaginabas antes de ir que quedarías en un puesto bajo?

No tenía ni idea. Cuando digo que 'yo solo sé que no sé nada' es que es eso... ¡Sócrates está en todo en mi vida! (Se ríe). Es verdad que soy muy positiva, pero soy realista, yo sabía que era muy difícil pero también tuve momentos de esperanza cuando vi lo de las apuestas, cuando ves la ovación, cuando te llega el resto y te dice que has hecho magia. Cualquier cosa era posible. 

¿Qué le dirías al candidato del año que viene?

Es como en el deporte, el éxito está en el camino. ¿No haces una maratón porque no vas a quedar en el podio? Lo que te supone como experiencia es una maravilla, vivir esa pasión, esa euforia... ¿De verdad un número te puede quitar todo eso? Eso de que 'lo importante es participar', que parece que se les dice a los perdedores, creo es cierto. El éxito es poder estar a él. Así que... Que sea él mismo, que no tenga intermediario, que lo haga 100% como él quiera.

¿Cuál es la mejor forma de elegir al candidato, que TVE lo decida directamente o, como este año, entre varios y que la gente vote?

Me gustaría que no fuera una competición del mismo país que queremos lo mismo y somos compañeros. A mí me daba rabia que si yo ganaba ellos se quedaban fuera, te sientes bien por ti pero mal por ellos. Es un conflicto que se puede evitar y lo que me gustaría es que el público durante el año fuera proponiendo.

Bueno, eso ya se hizo y elegimos al Chikilicuatre...

Pero yo te hablo de votación popular o hablar con artistas... Pero los artistas que están más consolidados, en general, son un poco más reacios, ya tienen la puerta abierta, como Mónica Naranjo, que yo lo entiendo. Cada uno puede elegir su camino como le salga de las pelotas. En mi caso o lo hacía ahora o se me pasaba el arroz. Para gente independiente puede ser una gran oportunidad, les vendría muy bien. 

Hasta el presidente de RTVE, José Antonio Sánchez, te ha atacado por cantar en inglés... ¿Qué problema tenemos con el inglés?

Mira Soraya... Yo canto en inglés porque la música es sonido y, al igual que el flamenco en japonés sería un estilo diferente que no sonaría a flamenco, si yo arranco las raíces del soul y la música negra y las paso al castellano suena a otro tipo de pop, pero no al que yo quiero hacer. Yo compongo en castellano para Malú, para Antonio José, para mucha gente, no tengo ningún problema con el castellano. Pero yo me siento cómoda en el inglés por un tema de sonoridad y de mantener las raíces de esos estilos que a mí me han influenciado. No hago mucho caso de eso, respeto las opiniones, pero no me afecta. Estoy muy segura de lo que hago. Si tuviera 18 años pues todavía, pero a estas alturas... (Se ríe). 

¿Ha estado muy politizado este año Eurovisión?

Yo creo que Jamala se lo merecía mucho y tenía un tema que no tenía un mensaje político, sino social. Contaba algo que es algo que lleva pasando toda la historia en todas las partes de Europa, que parece mentira, y el mensaje llega. Además ella le puso una voz y un dramatismo muy grande, era una tía muy especial, muy diferente, y todo suma. 

Pero no hay mucha gente conforme con que esta canción haya ganado...

A veces está bien que la música sirva para remover una serie de cosas sociales. ¿Cuántas veces hemos visto canciones que han triunfado y eran reivindicativas? Además es algo que le pasó a sus abuelos, a su familia, y tiene todo el derecho, como yo, a escribir de lo que le dé la gana. 

Están los que dicen que no deberían haber ganado por las reglas de Eurovisión que impiden letras políticas. 

Pero es social. Le ha pasado a su familia, no es algo premeditado. Ha sido una forma de sacar toda la mierda, con perdón. Toda esa rabia.

¿Hay futuro después de Eurovisión?

Ahora voy a hacer una gira por España, la primera fecha es el 24 de junio en la sala Shöko (Madrid). Tengo muchísimas ganas de tocar con toda la banda y que no sea acústico ni en salas pequeñas, que también me gusta, pero voy a ser más fiel a la producción. Ahora en vez de vender 50 entradas voy a vender 300 y eso te da para poder pagar a los músicos y dar un concierto en condiciones, que la gente escuche lo que escucha en el disco.