Alba Molina: "No me importa que me pregunten cosas bonitas de mi padre"

Los artistas "Lole y Manuel" fueron lo más en los 70, no solo por su música, sino por cómo iban a vestidos y cómo entendían el flamenco. Sus hatos eran lo más moderno de entonces, ¡qué tela! Yo misma me pondría el vestido de Lole en el disco "Nuevo Día", ¿ustedes? Ahora su hija, Alba Molina, hace un homenaje a sus padres en este nuevo álbum donde le acompaña la guitarra de Joselito Acedo.

María Villardón 20 de mayo de 2016

Fíjate Alba que cuando era pequeña quería ser como tú, ¿cómo lo ves? Decía: ¿Por qué no he nacido gitana para palmear y rumbear?Alba: ¡Qué me dices! (Ríe) ¡Pero qué arte tienes tú! 

He echado de menos la canción de "La plazuela y el tardón".

Joselito: Habrás echado muchas de menos, ¿no?

Puede, pero esta canción es de mis favoritas: "Como temblaba mi corazón madre, como temblaba mi corazón..." Es que elegir es complicado...

A: Tú te lo estás respondiendo sola, ¡ya no hay pregunta! (Ríe) Están estas y no otras porque todo tenía que ser así, no sé si haremos otro disco para ellos por eso creímos que estas son las que la gente quiere escuchar. Y las que también, por alguna razón, nos dicen algo de cuando nosotros éramos pequeños. Es un poco melancolía de cuando era más chica y las canciones me recuerdan a cosas que he pasado con ellos. 

¿Qué recuerdos te trae "Nuevo día" de este trabajo?

Un amanecer en un pueblo donde la gente comienza a despertarse. Mi padre lo explicaba así, como dice la letra. 

¿Al él le gustaría lo que has hecho?

Sí, diría que sí. 

Manuel de Molina decía siempre que lo más importante es afinar, ¿no?

J: Y el amor. (Ríen los dos)

  A: Lo del amor también lo decía siempre, sí. Afinar es muy importante porque si no afinas... te vuelves loca.

Imagino que no ha sido un disco fácil, vas a tener que tocarlo. ¿Cómo lo vas a llevar?

A: Bueno, habrá momentos de todo. Me lo estoy tomando como si fuera un poco curativo, digamos. Es una manera preciosa de recordar a mi padre y a su música así que me va a ir bien como bálsamo, creo. 

Tus padres Lole y Manuel ya eran unos modernos vistiendo y en los años 70. ¿Cómo les observabas tú?

A: Pues igual que tú a tu madre, seguro. Lo veía muy normal, ahora que lo analizo me doy cuenta pero en aquel entonces no lo vivía de una manera especial, es ahora cuando soy consciente de lo han sido. 

En casa de mi madre las cintas de música estaban metidas todas en una caja de madera, entre ellas las de Lole y Manuel. 

Qué bien y qué guay que me cuentes esto. 

Es parte de la vida de muchas casas. Miguel Poveda siempre cita a tus padres en sus conciertos, ¿lo sabías?

A: Alejandro Sanz también canta canciones suyas. No sabía que Poveda llevaba canciones de mis padres en su repertorio. 

¿Cómo era un día normal en tu casa? Sé que para ti es tu casa, pero para nosotros no. 

A: Siempre estaba con ellos en los estudios de grabación o en los ensayos. Siempre había alguien que estaba cantando, siempre había música. Soy la única hija de mis padres, él tiene más hijos, y recuerdo mi casa con mucha alegría. Yo era bastante tímida, siempre estaba jugando y escuchando, no participaba. Somos una familia bastante positiva en cuanto a todo.

Joselito tú eres seguidor de siempre de Manuel, incluso de como vestía, ¿no?

J: Mira tú, es que la foto que nos has enseñado, por ejemplo, Manuel tiene un rollazo del quince. Hay unas fotos que les hacen con el grupo "Smash" en la playa con una gorra de marinero... que me encantan.

A: ¡Qué vacilón mi padre! (Ríe)

J: Ha sido un referente por muchas cosas. Era gitano pero no era el típico gitano, era muy libre de mente y al mismo tiempo te explicaba las cosas. Te podía contar miles de cosas. 

Pues no me cuentes miles, pero sí una. 

Nos llamábamos gato el uno al otro, le llamaba y le decía: "¿Qué haces? ¿Te recojo y nos vamos a tomar un botellín?" Vale, me decía siempre. (Ríen) Me iba con él como si fuera mi amigo pero siempre con un respeto máximo. Charlábamos porque vivió la época buena del flamenco, era como tener una enciclopedia, pero era mi amigo. Tuve mucha suerte de tenerlo, la verdad. 

Claro, puedes conocer a gente interesante. 

J: No siempre, a veces, fíjate que admiras a alguien pero no te gustaría conocerles. ¿Curioso, verdad? 

¿Cómo a quién?

J: Mujer, no te lo voy a contar, no seas mala. Te puedo decir gente que he conocido y se me he desengañado. No me pasó con Manuel, a mí él siempre me gustó y conocerle mucho más. 

La verdad es que siento mucho tener que preguntarte todo el tiempo por tu padre, sé que lo pasas mal. 

A: No pasa nada, estás preguntando cosas muy bonitas. Tengo una relación con mi padre distinta, no es solo mi padre, es muchas cosas. Éramos, como has dicho, amigos. 

¿Daba consejos?

A: No, no le gustaba. Él te daba sugerencias, pero de dar consejos no era. Haz lo que quieras, decía, pero intenta arrepentirte las menos veces que puedas.