AC/DC: Madrid sucumbe a la tormenta de alto voltaje

El grupo australiano hace llenazo en el Calderón en su segunda parada por la capital. Con un público y unas gradas entregadas, entre cuernos demoníacos iluminados, fuegos artificiales y mucho rock.

Paloma G. 3 de junio de 2015

Después del 31 de mayo, la segunda tanda de fieles seguidores, y afortunados, se daban cita ayer por la noche en el estadio Vicente Calderón. Los teloneros Vintage Trouble desde luego que estuvieron a la altura de la situación e hicieron de la espera un homenaje al más puro rock-blues clásico de los años 60. Pero el público solo quería ver cuáles serían las novedades de este 'Rock or Bust'.

Las pantallas del escenario, con dos cuernos por supuesto, mostraron un vídeo de presentación que relataba un viaje cósmico y culminaba con un meteorito ardiente con las letras AC/DC esculpidas. Y el estadio explotó con la primera canción, el single que da el nombre a su nuevo trabajo. Como si no hubieran pasado los años, con sus mismos guiños, con el mítico uniforme de Angus Young, siguieron con Shoot to Thrill. 

El primer momento mítico y esperado llegaría cuando las primeras notas de Back in Black resonaban en el escenario. Las otras dos únicas referencias a su nuevo trabajo serían Play Ball y Baptism by Fire, lo demás estaba escrito ya, las mismas "sorpresas" pero todas igual de esperadas. Thunderstruck y High Voltage hicieron resonar e iluminar con una tormenta eléctrica a los 55.000 asistentes, que se dice pronto. Pero sin duda, uno de los momentos épicos llegó con el descenso de la mítica "campana del infierno" y Hell Bells. 

Las pantallas se volvieron a iluminar con citas de You Shook Me All Night Long y después de algunos clasicazos como T.N.T. o Whole Lotta Rosie llegó el momento de Angus. El guitarrista culminó Let There Be Rock con un solo de al menos 10 minutos, elevándose en una plataforma en medio de todo el público. El grupo despareció unos momentos del escenario para reaparecer y sentenciar con Highway to Hell y su espectáculo pirotécnico y For Those About To Rock (We Salut You) con unos fulminantes cañozados de fondo. 

Esta gira promete, y es que aunque se hayan producido bajas obligatorias, Malcom Young por su sobrino Stivie y Phil Rudd replazando a Chris Slade, el espectáculo, la maestría y el rock al más puro AC/DC están asegurados.