Adanowsky: "Me convertí en mi neurosis y voy a matarla en el escenario"

Vuelve Adanowsky y lo hace con un nuevo álter ego: Ada, un hombre-mujer en una sola persona que, al mismo tiempo, da nombre a su nuevo disco. 'Ada' estará en circulación a partir del primero de abril y ya podemos advertir que el nuevo proyecto del hijo de Alejandro Jodorowsky no tiene nada que ver con lo que hayas podido escuchar anteriormente.

A. Lobo 21 de marzo de 2014

Adanowsky deja atrás a El Ídolo y Amador, personajes a los que llegado su momento mató en un escenario, y se enfunda en un nuevo traje: el de Ada. Un ser que nace de asumir su parte femenina e integrarla en la masculina como un solo ser. Y que además de acicalarse con pinta labios rojo, rímel, un traje azul navy y tacones de diez centímetros (en los que asegura que sabe caminar perfectamente), habla inglés y se decanta por el rock... Lo dicho: nada que ver con lo que conocíamos hasta ahora del hijo de Alejandro Jodorowsky.

Adanowsky explica que 'Ada' cerrará la trilogía de la que forman parte 'El ídolo' y 'Amador', pero que no tenía ninguna concepción previa de este proyecto. "Fue poco a poco", apostilla. Luego relata que "tenía gana de hacer un disco alegre, feliz". Su primer single, 'Dancing to the radio', apunta ya por dónde van los tiros: relata la historia de un hombre que prefiere no enfrentar la realidad del mundo y encerrarse a bailar escuchando la radio, olvidando lo que la sociedad le impone, negándose a vivir una vida que no le corresponde. 

"Quería volver a la ideología de los ochenta, donde todavía había esperanza, porque creo que el mundo necesita esperanza", dice Adanowsky. Y luego, se explaya: "En este mundo te imponen ideas morales, religiones, que ya están pasadas, y por eso hay crisis. Y por eso a mi personaje le encanta vivir una nueva realidad". Sin embargo, advierte: "No todo el disco es como el single, pero sí es bailable".

Sobre Psicomagia, neurosis y revoluciones poéticas

Sostiene Adanowsky que "lo único que puede salvar el mundo es una revolución poética". Porque la sangre, dice, "ya vimos que no funcionó". Bajo esa premisa, se propuso mudar de piel e invirtió dos años en sacar adelante 'Ada', "mucho más que un disco". Tenía que reinventarse totalmente y, además, grabó el álbum tres veces: "La primera me salió muy vintage y lo volví a grabar con sintetizadores, y luego no me gustaba demasiado mi voz, así que lo grabé otra vez". Y suman tres. 

Sobre Ada como álter ego, tiene claro que todos somos "mitad hombre, mitad mujer". Entonces suelta: "Por eso cuando el hombre desprecia a la mujer, se desprecia a sí mismo, y viceversa". Relata luego que Ada tiene su origen cuando todavía estaba en el vientre materno: "Cuando mi madre estaba embarazada de mí sacó una carta del tarot y le salió una estrella, que significaba que yo sería una niña; luego, escuchó el nombre de Ada en algún sitio y llegó a casa y lo contó, que mi nombre sería Ada. Una coincidencia con mi padre, que también había dado con el nombre de Ada en algún sitio. Finalmente fui un chico y me llamé Adán".

Entonces se subirá al escenario como aquella primigenia Ada, porque "hay que vivir una neurosis para curarla". Luego, añade: "Me convertí en mi neurosis y voy a matarla en el escenario al final de la gira", concluye.

Sobre Adanowsky:

En 2008 Adanowsky llegó con su primer disco EL ÍDOLO, representando un personaje de rockstar, oscuro, decadente, mujeriego. Al final de la gira, Adanowsky mató a su alter ego en un escenario, bailando con la muerte y besándola.

En 2010 lanzó su disco AMADOR, producido por el tecladista de la banda Phoenix. Esa vez nos presentó un hippie barbudo, místico, obsesionado con el amor. DEVENDRA BANHART colaboró con él y el álbum obtuvo el premio Ufi como Mejor Artista Internacional del Año. Como con EL IDOLO, Adanowsky montó un espectáculo sold out donde mató a su alter ego, crucificado y pintado de blanco.