Javier Ruibal: "Lo que se hace en la SGAE es limpio y honesto"

Javier Ruibal presenta 'Quédate conmigo'. De su disco, del arte, de amor y de la música hablamos con él en Qué.es. Y de política. Y de la SGAE. Javier Ruibal no tiene pelos en la lengua.

Diana García Bujarrabal 8 de diciembre de 2013

Dice Javier Ruibal que no le convence el título de 'cantautor'. La palabra es fea, y a Ruibal le gusta la belleza. Eso lo sabemos por los más de veinte años que lleva cautivando en los escenarios: este gaditano ilustre ya hacía músicas del mundo cuando en España el mundo era el NODO.

Durante la conversación tocamos asuntos tan espinosos como los políticos traidores de la izquierda, o la siempre polémica SGAE. Pero al final lo que pesa es lo importante. "A mí lo que me encantaría es terminar siendo un músico y un poeta, todavía no soy ninguna de las dos cosas". Acaba de presentar su noveno disco, 'Quédate conmigo'. Escuchen y juzguen ustedes mismo si le queda mucho.

Admira la capacidad que tienes para hablar de amor sin resultar cursi, ¿cómo se logra eso?

Evitando el almíbar (Risas). Hay que pensar que estás haciendo un relato amoroso para una persona inteligente. No puede ser un rosario de sensiblerías.

¿Te han dicho alguna vez 'yo me enamoré con una de tus canciones'?

¡Muchas! Por suerte, como son canciones de amor pero un poco diferentes, la gente que huye de la canción de amor tópica, cuando encuentra estas se agarra a ellas como un clavo ardiendo. Pero siempre les digo, '¡oye, pero si eso se acaba no me hagáis responsable!'. La canción es una propuesta utópica, a esa sublimación se llega por caminos bastantes más prosaicos. La persona que tienes enfrente siempre es un ser humano. Hay que conmoverse en la presencia del otro. Si no, es un ligar, un pasar el rato.

Ya has comentado en alguna ocasión que no cuentas tu vida, pero ¿te basas en experiencias personales?

Igual la forma de expresar sí es mía. Yo me parezco a lo que cuentan esas canciones, pero pasan cosas que no pertenecen a mi experiencia, sino a mi imaginación. La realidad es ya bastante vulgar como para que uno abunde en ella.

¿Por qué has tardado tanto en sacar este último disco?

Por circunstancias personales... Eso me ha dado tiempo a acumular una serie de canciones que me parece que han redondeado un disco que creo que ha quedado interesante.

Tu música tiene mucho de raíces, pero al escucharla uno da la uno da la vuelta al mundo. ¿Te interesaba ese cosmopolitismo o surge de manera natural?

Eso está en el punto de partida de mi carrera musical. En los 60 la vida en España era en blanco y negro, muy poco esperanzadora, siniestra. La música me salvó de todo eso. En una conversación con mi madre un día le dije que la música me salvó probablemente de una depresión gorda. Te abre la puerta a la imaginación, y una vez abierta, se abre otra en la voluntad que te lleva a ir a otros lugares. Además, en la radio de la época yo escuchaba lo que oía mi madre, que era la copla y el flamenco, las canciones de los Beatles o The Rolling Stones, y también las músicas africanas que se colaban por las emisoras allí en Cádiz. Todo eso entra y te enseña que el mundo no es tu calle, ni el cine de tu barrio o la parroquia en la que te bautizaste. Mi intención era abarcarlo y la primera manera de hacerlo era musicalmente. Lo miraba escribiendo sobre él. Hice canciones que hablaban de Manhattan cuando nunca había estado, y de Cuba, y así.

Hemos hablado del amor, pero este disco incluye también temas de fuerte contenido social, como 'Los Mares del surf', que habla de la especulación inmobiliaria en las costas de Cádiz. ¿Esas presiones siguen existiendo a pesar del pinchazo de la burbuja inmobiliaria?

Basta con que haya un par de concejales y un alcalde dispuestos a tirar por tierra la belleza de aquel sitio y hormigonar el paraíso. No se lo dudan. Dicen que van a crear muchos puestos de trabajo y no es verdad. Están cobrando dinero bajo manga con recalificaciones como está demostrando la realidad. La costa es muy golosa y los grandes proyectos inmobiliarios son difíciles de echar para atrás...

¿Pero no se crea empleo?

Siempre el argumento es que va a haber mucho empleo, y es una mierda, una mentira, una puta mentira que tiran encima de la gente. A eso me refería también en otra canción, 'Los huérfanos de la Pensión Triana'. Al robo, la decepción, esos que en nombre de las clases oprimidas roban y meten mano en las arcas de lo público. Si alguien tiene que ir a la cárcel que vayan primero los que iban de defensores de los obreros y han robado. En los otros ya sabíamos que la mafia existía, pero a mí me parece repugnante de todo punto que alguien que se dice de izquierdas haya robado.

Esta el tema muy caliente ahora mismo con la UGT...

Lo que ha pasado con la UGT ya ha sido el colmo. Y no son sospechas. ¡El juez dice que hay datos concretos de que han desviado dinero de la negociación colectiva! Es tan repugnante... No tengo palabras. Y mi canción está escrita antes de todo esto.

Con la que está cayendo, ¿crees que los artistas tenéis que comprometeros?

Si no perdemos el temperamento artístico. Si se hace con arte, se puede reclamar. Si es solamente un panfleto.. no me gusta, ni lo pienso hacer.

¿Le harías una canción a UGT?

No me gusta puntualizar. Yo hablo sobre actitudes. De la decepción de aquel que se sentaba conmigo a las puerta de la Pensión Triana, nos comíamos una manzana a medias y dijimos que íbamos a cambiar el mundo. Yo me puse a hacer canciones y el otro a dedicarse a la política, y se puso de pronto muy engolado, muy defensor de la causa obrera, y ahora nos encontramos con que nos ha robado. No me ha pasado a mí con nadie en concreto. ¡Nos ha pasado a todos! Por eso lo he hecho. Pero no se puede negar que es una canción, no un panfleto.

Otro tema de la actualidad que te toca de cerca es el IVA cultural. En 2013 al menos 2.000 conciertos en salas han dejado de celebrarse por la subida del impuesto.

No solo hay menos conciertos en salas, sino que se ha cerrado la programación cultural. No existe. Las entidades públicas te abren un teatro en todo caso y tu llevas todo el equipo y vas a la taquilla, nadie te garantiza nada... Debemos valer lo que valemos. Si la gente acude, perfecto. Pero eso no permite que haya crecimiento cultural. Yo ya estoy medianamente situado, pero ¿y los que empiezan? ¿Cómo alguien va a ir a ver algo que no conoce si nadie lo auspicia o lo divulga? Ha habido un error histórico, al principio en la política cultural era todo gratis y ahora es difícil que la gente entienda que llega un momento en que eso dejará de estar subvencionado. Pero los artistas empiezan con apoyo público, porque forman parte del acervo cultural de cada país. No digo que lo financien, pero una ayudita...

¿Y el IVA?

Esto del IVA implica que la gente que le han quitado un 30 por ciento de su sueldo y encima la entrada de cualquier cosa cuesta tan cara, pues no va. Este poder que nos gobierna no tienen afecto por nada más que por el dinero. Ni siquiera la educación, no es verdad. Educan para crear una nueva generación de opresores. De gente vividora a costa del esfuerzo de los demás. Abren camino para que las oportunidades sean realmente para los suyos, a los que posicionan con un cojín de dinero debajo del culo.

Hablamos de los políticos, pero estás implicado en la nueva directiva de la SGAE, que es quizás una de las instituciones con peor imagen...

Somos muy mal valorados. Pero se habla mucho por hablar. Lo único que hace la sociedad es recaudar para darle a sus socios la recaudación. Es cierto que desde su anterior dirección se tomó un camino de tintes imperialistas. Con dinero que no se podía tocar empiezan a comprar teatros y a crear una red que compite deslealmente con los verdaderos empresarios teatrales, y luego nos entrampa hasta los huesos. Ahora hay que ir desinvirtiendo lo que se compró y vendiéndolo a bajo precio par ir pagando los intereses de la deuda., porque no se compró con dinero real, sino con un aval de dinero que pertenecía a los autores.

Pero los temas que más han soliviantado a la gente son quizás el canon digital o el cierre de webs, ¿qué opinas de estas políticas?

Si tu adquieres una obra y haces siete copias, digamos, sentimentales, para tu familia o amigos, ésas siempre las ha habido. En el momento en el que parece el MP3, eso corre por la web cualquiera tiene acceso a todo y gratis. El canon venía a cobrar una pequeña parte del precio el soporte, como un pequeño impuesto, porque sirve para copiar obras con una propiedad intelectual. Es así de sencillo.

Y, ¿si lo utilizo para copiar archivos propios por qué tengo que pagar este impuesto?

El argumento es ese, pero el argumento real contra el canon es 'yo no quiero pagar'. No quiero pagar por grabar canciones, no quiero pagar por programas informáticos, quiero entrar por la puerta de un espectáculo gratis, no quiero pagar por nada. Y el argumento 'es que la música es muy cara'. No. Caras son unas zapatillas de deporte de marca superguay que te van a durar cinco meses, y cada par de zapatillas cuesta la tercera parte del sueldo mínimo interprofesional. ¿Los internautas están ofendidos? ¡Que no se ofendan tanto! Si cada uno de ellos tuviera en su familia un autor no le gustaría nada que le robaran a su primo, a su cuñado o a su hermano. Pero como siempre son otros...

¿Y la gestión de ese impuesto tiene que ser de la SGAE?

Esa gestión es un problema nuestro. No un problema de la sociedad en general. Tenemos que recaudar lo que por ley nos dan nuestras creaciones. ¿La gente por qué tiene que intervenir? Eso es una empresa privada, hay una ley que reconoce que los derechos pertenecen a sus creadores, se recauda y se les da. Cualquiera que lo quiera impedir está haciendo un fraude y nos está robando. Así de claro. Es verdad que hay autores que gana mucho dinero, pero también hay otros que ganan muy poquito y están pidiendo ayudas sociales. Un montón de gente. La inmensa mayoría de los autores no tienen dinero. Esa verborragia con la que se habla de SGAE me parece un exceso absoluto...Lo que se hace ahí adentro es limpio y honesto.

Volviendo a la música, tu llevas en esto veinte años. ¿Cómo ha cambiado la industria?

Antes era todo muy pequeño, y eso es más manejable. Cuando se hipertrofia la industria empieza a aparecer un negocio muy lucrativo, aquello que funciona bien crea unos parámetros sobre lo que es bueno porque vende... Se va reduciendo el nivel de diversificación y creatividad; solamente se va publicando aquello que se parece a lo que dio dinero, y cada vez es más pequeño, más estrecho.

¿Y a ti no te hubiera gustado llegar a llenar estadios?

A lo mejor cuando era un adolescente me vía tocando con los Beatles. Pero movilizar masas implica también entregar cosas, parte de tu intimidad, de tu libertad creativa. Si ocurre sin que te quiten una nota ni te exijan nada, ni un cero por ciento de tus derechos, pues bendito sea. Pero como eso no es verdad... La industria está siempre buscando caballitos ganadores, caballitos que en cuanto ganan diez carreras ya les han dado rentabilidad y, a la que pierden una, les quitan de en medio y meten otros diez caballitos nuevos. Yo estoy bien. Empiezo a llevarme bien conmigo mismo.