Lunes, 28 de mayo de 2012 Cambiar
El tiempo Cerrar

Marketplace
Empleo Videojuegos Ahorro

Éxtasis musical con Bon Jovi en 'Rock in Rio'

Bon Jovi seduce a 50.000 fieles en la primera jornada del macrofestival madrileño Rock in Rio. Pereza decepcionó con un recital plagado de rarezas. El sábado, turno para Rihanna, Shakira y David Guetta.

Miguel R. López - Qué.es 5 de junio de 2010

Éxtasis musical con Bon Jovi en 'Rock in Rio'
Bon Jovi deslumbró en Rock in Rio. Foto: EFE.

Corría el año 2003 cuando Bon Jovi se presentó por última vez en Madrid. Lo hizo en el estadio de la Peineta, en plena gira de 'Bounce', y teloneados por unos aprendices de rockeros del cercano barrio de Alameda de Osuna, unos tal Pereza.

Siete años después, en el 25 aniversario de Rock In Rio, su presencia conjunta en la jornada inaugural puso de manifiesto que las cosas no han cambiado mucho, que digamos. Los madrileños Pereza ofrecieron un recital plagado de rarezas, y carente de pegada, aburriendo a las moscas, y convirtiéndose en los prescindibles teloneros de Bon Jovi. Y éstos, por su parte, confirmaron una vez más, la perfectísima sintonía que tienen con su público español, fiel y entregado a la causa como pocos.

Los chicos de New Jersey dieron, en la primera jornada de Rock in Rio Madrid 2010, una soberana lección de cómo hacer rock comercial, apto para todos los públicos y además, de alta dignidad.

Sí, podemos hablar del pelazo que, a día de hoy, se sigue gastando Jon Bon Jovi pese a sus más que incipientes entrada; o su chalequito de cuero negro desabrochado, luciendo pectoral y defendiendo su vigencia como 'sex symbol', con el que se presentó ante el respetable; podemos criticar que algunas de sus canciones suenan muy sospechosamente parecidas a otras, o que se han rendido a las radiofórmulas y al éxito fácil, o que ya no son lo que eran o cualquier otra tontería más.

Sería, además de absurdo, una necedad propia de 'gafapastas' culturetas y resabiados incapaces de apreciar el noble arte de hacer rock para la masa. Y es que igual que hay que saber tocar en un garito enano para tres borrachos, también hay que tener madera de estrella y saber cómo meterse a casi un estadio de fútbol en el bolsillo. No es fácil.

De todos modos, a las 50.000 personas que anoche se congregaron en Arganda del Rey poco o nada parecían importarles estos detalles. Ellos estaban allí para recibir durante dos largas horas un baño interminable de grandes éxitos, y vaya si lo recibieron...

Ayuda tener una carrera de 30 años a tus espaldas para poder ofrecer eso a tu público, pero los hay que no llevan un lustro tocando y ya los racanean, así que es muy meritorio que 'Blood on blood', 'You give love a bad name' o 'Born to be my baby' fueran algunas de las primeras canciones que Bon Jovi atacó nada más pisar el gigantesco escenario que los vio brillar.

Lo hizo combinándolas con algunas de sus más recientes creaciones, no sólo de 'The circle', su último trabajo del que presentó hasta cuatro temas ('We weren't born to follow', 'Superman tonight', 'When we were beautiful' y 'Work for the working man'), sino que 'Lost Highway' o 'Have a nice day', alguna de sus más recientes obras, también dejaron caer algún que otro tema, demostrando que el pasado de Bon Jovi es un pasado de muy reciente creación.

Tranquilidad entre los nostálgicos, ojo; no faltaron 'Runaway', 'In these arms', 'Keep the faith', 'Bad Medicine', 'Wanted dead or alive', 'Someday I'll be saturday night' o 'Sleep when I'm dead', cada una de ellas correspondida por el público con un karaoke multitudinario en el que no se necesitaba de las letras para seguir las canciones.

Se sabían todas, las nuevas y los clásicos, al dedillo. Las baladas, eso sí, rollo 'Always' o 'Bed of roses', tendrán que esperar mejor ocasión, porque se quedaron en el tintero.

Que el público se lo pasó en grande es un hecho contrastado con el altísimo nivel de brazos al aire, aplausos y 'oeoeoes' que mediaban entre canción y canción. Pero es que además, Jon Bon Jovi, Richie Sambora, Tico Torres y David Bryan dieron la sensación de estar pasándoselo bomba sobre las tablas.

Al líder de la banda no se le borró la sonrisa en toda la noche, compartió gestos de complicidad con todos y cada uno de sus compañeros, que supieron lucirse en ese segundo plano tan amplio que provoca la estela de Jon Bon Jovi y en definitiva, nos convencieron a todos cuando proclamaron eso tan típico de "teníamos muchas ganas de volver a tocar a España". Tópico o no, se les veía hipermotivados y lo supieron transmitir.

Ah, y de paso, por si alguien lo dudaba, sonaron espectaculares, claro. Nuevamente hay que recurrir a lo de los 30 años de carrera para justificar su calidad, pero es que es verdad.

Los solos de guitarras de los dos 'front man' eran un espectáculo para la vista y sus duelos (que alguno hubo) una descarga de potencia para los oídos. Enganchado a su eléctrica de doble brazo, Richie Sambora demostró porque es una eminencia para cualquier guitarrista que se precie de serlo.

Por su parte, Jon Bon Jovi sonó claro y afinado, pero con ese punto de imperfección que te hace distinguir un directo de un 'play back' moderno y cantando los temas a media revolución menos para permitir que todo el mundo, banda y público, siguiera el compás sin perderse.

Torres y Bryan, fieles escuderos, cumplieron su cometido con solvencia y eficacia.

Entre los 'high moments' del concierto de Bon Jovi destacan, como no podía ser de otra manera, ese 'It's my life' cantado básicamente por el público, el 'momento íntimo' que nos brindó Jon Bon Jovi cantando sólo con el piano el clásico 'Hallelujia' y, como no, ese fin de fiesta inmenso a bordo del himno 'Living on a prayer', el gran estandarte de la banda.

Que la gente abandonase el recinto tarareando las estrofas de esta última canción pese a que por megafonía repetían machaconamente el himno del festival debe dar una idea de hasta que punto Bon Jovi se había vuelto a hacer con el control de un festival de rock. Comercial, sí. Pero rock.

Aviso legal

Copyright © Factoría de Información, S.A, Madrid. 2008. Datos registrales: Constituida con otra denominación (modificada a la actual en inscripción 5ª) e inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 20684, Folio 176, Sección 8, Hoja M 366324, inscripción 1ª - C.I.F.: A-84159623 con domicilio social en Calle Juan Ignacio Luca de Tena, 6 y correo electrónico de contacto webque@que.es.

Incluye contenidos de la empresa citada, del diario Qué Copyright © Factoría de Información S.A., y, en su caso, de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS: Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.