Danza Invisible está de regreso. La banda malagueña capitaneada por Javier Ojeda estrena nuevo disco, 'Tía Julia', un trabajo compuesto de versiones con el que la banda rompe su silencio de siete años.
'Tía Julia' es un disco de versiones, en el que Danza Invisible se atreve con temas como 'Human Nature', 'I don't wanna dance' o 'Ring my bell'.
Qué.es charló con Javier Ojeda, y esto es lo que nos contó
Ha tardado en llegar el disco, eh...
Javier Ojeda: Había ganas de nuevo disco, sí. No tenemos la necesidad urgente, después de una trayectoria tan larga, de grabar con cierta prontitud. Cuando empiezas una carrera, grabas cada dos años, si estás empezando, tienes que demostrar tu valía. Pero cuando tu carrera es larga, lo suyo es retirarse de la escena un tiempo para volver con ganas. Jamás nos hemos separado ni hemos dejado de tocar, pero discográficamente nos lo hemos tomado con calma, sí.
Con calma y con alegría. Al menos eso se desprende de la nueva portada del disco
Javier Ojeda: (risas), Sí, la verdad que la portada es un poco psicotrópica. El concepto del disco es echar una mirada a nuestros comienzos, al Torremolinos más 'kitch' de los años 80. 'Tía Julia' está ambientado en la radio que sonaba en aquella epoca. Hemos querido montar la gran fiesta de Danza Invisible.
¿Quieres decir que pretendiais sacar vuestro lado gamberro?
Javier Ojeda: Efectivamente. Existe un contraste muy grande entre la imagen que mostramos y el cómo somos en realidad. Somos gamberros y divertidos. No se acaba de comprende por qué es asi. Quizá por cierta timidez ante los medios nos hemos 'cortado' mucho...
Eso ya pasó, ¿no?
Javier Ojeda: Sí, ahora hemos hecho lo que hemos querido. Durante mucho tiempo hemos dado a la gente lo que nos pedía. Ahora nos toca a nosotros. Hemos hecho en el disco lo que nos ha dado la real gana, lo que nos apetecía. Somos juerguistas, lo hemos llenado de bromas internas, la portada es un delirio... No nos hemos planteado darle gusto a nadie.
La edad permite hacer estas cosas
Javier Ojeda: Era el momento, sí.
¿Y el público habitual de Danza Invisible qué dice? ¿Cómo están recibiendo estas versiones?
Javier Ojeda: El público lo está aceptando de maravilla. Piensa que es un disco que se ha estrenado en directo, antes de existir en formato físico. Vivimos en el mundo al revés, hoy en día uno no graba cuando quiere, sino cuando puede. Y nosotros hemos tenido multitud de problemas por los derechos de las canciones, que no llegaban nunca.
¿Además de los derechos legales, habéis tenido otras complicaciones?Javier Ojeda: Realmente lo que más nos retrasaba era esto. Íbamos grabando los temas según nos daban luz verde para versionarlos al castellano.Luego además,
decidimos autogestionarnos. Pedimos la carta de libertad a Warner Music porque no nos apetecía darle a nadie el 5% de nuestras actuaciones.
Volviendo al tema de las canciones, suena un poco raro escuchar a Danza Invisible versionar a Michael Jackson o Eddie Grant...
Javier Ojeda: ¿Y por que no habríamos de cantar estas canciones? (risas) Queriamos evocar esas canciones. Algunas nos dio 'morbo' meterle mano. Sonaron a rabiar en la radio de los 80 y por eso están ahí. Estamos muy satisfechos.
¿Se puede deducir de este 'Tía Julia' cierta nostalgia por el pasado?
Javier Ojeda: Hay muchas cosas del pasado que nos encantan. Pero no nos gusta volver la vista atrás. Hemos tenido una trayectoria muy bonita, y bien es cierto que ahora está todo un poco desastroso dentro de la música, pero lo pasado, pasado está. Las versiones dan mucho qué hablar, así que a ver si las radiofórmulas apuestan por nosotros y sigue habiendo futuro...
Público no os falta, desde luego
Javier Ojeda: No, desde luego. Nuestro publico es de lo más variopinto. Está en los 38 años la media de edad. Los hay que van a los conciertos con los niños, que te cuentan que se enamoraron con 'Sabor de amor',y otros que nos descubrieron gracias a sus padres.
Tenemos una anécdota buenísima con Annie B. Sweet. Nos vio un día y nos pidió permiso para versionar "una de las canciones de vuestros primeros años". No sabíamos cuál sería, hasta que empezó a cantar 'Por ahí se va'. Nos echamos a reír, porque lo que para ella era nuestra 'primera época', para nosotros eran ya 15 años de carrera a cuestas...
Logico. Hay canciones de Danza Invisible que parecen clásicos de toda la vida...
Javier Ojeda: Claro. Y nos parece genial que sigan sonando canciones hoy en día. Que una fiesta se cierre con 'Sabor de amor' es genial. O que la toquen en las bodas. Es pasteloso, pero es gracioso. Si la ponen es porque la gente las demanda. Tenemos nuestra pequeña esquinita dentro de la historia del pop español.
¿Teneis cuerda para producir más clásicos?
Javier Ojeda: Sí. Seguimos dispuestos a hacer muchos kilometros de carretera. Lo pasamos bomba en los directos, en el camerino y sobre el escenario. No hemos dejado de tocar incluso cuando no nos hacía falta. Ahora es necesario si quieres comer, pero nunca hemos querido dejar eso de tocar en vivo.
¿A esta edad, la camioneta no se os hace pesada?
Javier Ojeda: Hombre, los kilometros de carretera son un poco coñazo. Malaga-LaCoruña se hace pesado, por ejemplo (risas). Pero bueno, es el peaje de vivir en Málaga. Decidimos quedarnos allí, cuando todos nos decían de venir a Madrid, pero no quisimos. Fue una gran elección personal. Hemos pagado el precio de salir menos en los medios, pero no lo cambiamos. Alejarnos de los focos mediáticos puede haber sido clave en la supervivencia de la banda.
Y tanto. Vamos a por los 30 años de Danza Invisible...
Javier Ojeda:De momento, 28 para 29 años de carrera..... Ya te anuncio que habrá disco de homenaje por los 30 años. Estamos maquinando el aniversario.