"Creo que he evolucionado y madurado mucho con este disco", ha
señalado la artista, en un encuentro con varios periodistas, acerca
de un álbum que versa sobre "el crecimiento de las personas". "Cada
día que pasa te vuelves más fuerte, y eso es lo que he tratado de
expresar con estas canciones", ha puntualizado.
El contraste de sensaciones define el último trabajo de Alicia
Keys, que se muestra reservada, incluso tímida por momentos, en un
álbum cuyas dieciséis composiciones desprenden calidez y cercanía.
"Mucha personas me han dicho que parezco más contenida, y es muy
curioso porque algunas de las canciones de este disco son las más
difíciles que haya tenido que cantar", ha explicado la intérprete,
que esta noche desgranará parte del contenido de 'The element of
freedom' (Sony) en un concierto que se celebrará en el Teatro Real.
La vocalista considera que ha aprendido a "controlar mejor la
voz" y a no cantar con "un estilo único". "Antes, en ocasiones, la
voz se me iba de las manos", ha confesado Keys, que a lo largo de su
trayectoria ha vendido más de treinta millones de discos.
En su nuevo álbum, la artista añade arreglos electrónicos y
trazos de hip hop elegante a su conocida mezcla de neo-soul, rhythm
& blues y pop. "No me gusta etiquetar la música y encasillarme en
una serie de estilos, pero agradezco que la gente vea que mis
canciones tienen sonidos distintos, porque eso significa que lo
estoy haciendo bien", ha aseverado.
Al igual que en sus trabajos anteriores, Alicia Keys transita por
parajes emotivos y sentimentales en 'The element of freedom'. "Son
aspectos que siempre están presentes en todas las personas, y no me
asusta volverme repetitiva porque cuando te enamoras, aunque no sea
la primera vez, siempre experimentas nuevas sensaciones", ha
declarado la vocalista, nacida en Nueva York.
El single 'Doesn't mean a thing', 'Wait til you see my smile', o 'Like the sea' son algunas de las composiciones incluidas en el
cuarto disco de estudio de Keys, que contó con la colaboración de
Beyoncé en la chispeante 'Put it in a love song'.
Si entre artistas invitados anda el juego, Keys no olvida su
presencia en la canción 'Looking for paradise', perteneciente al
último disco de Alejandro Sanz. "La grabamos en el barco de un amigo
común a las tres de la madrugada, mientras surcábamos el mar, y fue
un momento maravilloso", ha expuesto Alicia Keys.
La artista asegura que su estilo, tan personal e identificable,
"nunca" le supondrá "un obstáculo" a la hora de enfrentarse a nuevos
retos musicales. "Las cosas que siento y que trato de transmitir se
pueden contar de muchas maneras distintas y, de hecho, creo que he
seguido evolucionando", ha aseverado la artista, que saltó a la fama
en 2001 con su aplaudido debut discográfico, "Songs in a minor".
Acerca de su talento musical, Keys asegura que le queda "mucho"
por mejorar. "No se trata sólo de atacar diferentes estilos, sino
también de tocar otros instrumentos o explotar mi lado creativo a
nivel de cine o teatro", ha rematado esta mujer que, entre otros
reconocimientos, acumula doce premios Grammy.
Sin embargo, y por primera vez desde que se dedica a la música
desde un punto de vista profesional, Keys no ha accedido con su
último trabajo al primer puesto de las listas de ventas en Estados
Unidos. "Es sólo una curiosidad, y me basta con saber que mi nuevo
bebé se está vendiendo bien", ha sentenciado.