En un pequeño escenario que se montó a primeras horas de la
mañana frente al Ministerio de Industria, en la madrileña plaza de
Cuzco, artistas como Rosario, Antonio Carmona, Luis Eduardo Aute,
Loquillo, David de María, Tamara, Conchita o Chenoa han gritado
junto al resto de trabajadores que la música es cultura, pero
también empleo.
Ese ha sido el eslogan que han elegido para sus pancartas y que
han coreado intensamente cuando el ministro accedió a recibir a un
grupo de representantes, formado por los artistas José María Sanz
("Loquillo") y Luis Eduardo Aute, y por los presidentes de Sony
Music, Carlos López, y de la asociación de Productores de Música de
España (Promusicae), Antonio Guisasola.
Según han explicado tras entregar al ministro una copia del
manifiesto que han firmado más de 2.000 artistas españoles,
Sebastián se ha mostrado "receptivo".
"Ha quedado claro que el control de la piratería comercial no nos
sirve -ha dicho Guisasola- y se ha comprometido a dar una respuesta
de aquí a final de año", (que también es el plazo que se ha marcado
la Comisión Interministerial contra la piratería para hacer públicos
los resultados de sus trabajos).
Se trata de la primera vez que discográficas, productores,
mánagers, artistas y demás trabajadores que viven de la música se
rebelan juntos, porque "el tema es ya urgente".
"Les hemos pedido que lo enfoquen como es en realidad y que no se
busquen atajos sino medidas valientes, que no nos basta con atacar a
las páginas web como objetivo prioritario, que necesitamos que se
prohíban las descargas 'peer to peer' (P2P o usuario a usuario)", ha
resumido Guisasola.
Según Guisasola, el 70 por ciento de las descargas ilegales de
música en España se producen por este sistema, "más del doble que en
la Unión Europea" y la solución que ofrece el Gobierno es una
respuesta "mutilada" que sólo afecta al 30 por ciento del problema
y, por tanto, no les sirve.
Guisasola reconoce que hay que mejorar la oferta legal y tener
alternativas al consumo ilegal, pero ha indicado que también debe
existir una repulsa social porque "no puede ser que cualquier tienda
legal esté al mismo nivel que eMule".
Por su parte, Emilio Santamaría, presidente de Asociación de
Representantes Técnicos del Espectáculo (ARTE), que la industria
discográfica ha perdido un 40 por ciento de sus empleos: "estamos
hartos de ver cómo desaparecen estudios de grabación y miles de
técnicos, de estructuras, de luz, de sonido (...) somos más de
100.000 personas a las que no se nos da importancia, es momento de
hacernos oír", ha dicho.
"Esto es el principio", ha dicho el veterano Aute, y la cantante
Rosario Flores también ha reclamado atención: "llevamos seis o siete
años de crisis y ya nos ahogamos".
"Somos muchas familias las que vivimos de la música y los
artistas, todos, también los curritos, representamos a España por
los países", ha afirmado la artista, quien también protesta porque
"dejamos crecer a la gente joven con la filosofía de que la música
no se paga, y se paga, como se paga todo".
Para la cantante gaditana Mercedes Trujillo ("Merche") la
industria musical está "muy mal" por culpa de la piratería: "en mi
discográfica hay un 20 por ciento de la plantilla que había antes.
Tu entorno se va deteriorando, hay muchos puestos de trabajo que se
quedan libres y nadie los vuelve a ocupar", ha explicado a EFE.
Chenoa, que ha acudido a la concentración "para dar la cara", ha
destacado a EFE que "estamos todos unidos y ha llegado el momento de
reclamar que la música es cultura, pero con seriedad".
En ese mismo sentido, "Loquillo" ha reconocido que algunos
"caras" han hecho daño a la imagen de quienes ahora reclaman ayuda:
hablamos de trabajadores y si no se hace algo, ha dicho, "estaremos
a expensas de los que vengan de fuera: nos estaremos jugando nuestra
propia cultura".