Volvió, triunfó y está dispuesta a quedarse. "Siempre que esto me haga feliz. Ya desaparecí cuando esto no me llenaba y no me quedaré si no lo hace. Hay que buscar la felicidad en muchos sitios". Palabra de Mónica Naranjo.
La artista nacional, conocida con el sobrenombre de 'la pantera de Figueras', estrena el 1 de diciembre un nuevo trabajo, 'Adagio', un espectacular concierto grabado en directo en México en el que se rodeó de una orquesta sinfónica para darle un nuevo aire a temas míticos de su trayectoria musical, como 'Desátame', 'Entender el amor', 'Europa' o 'Sobreviviré'.
"Ver al público de cerca te da un subidón como no existe otro. Pero ya he aprendido a vivir sin pisar un escenario. Ahora me siento feliz y por eso he hecho este disco, porque era el momento".
El futuro, ni ella lo sabe. "Estoy en constante evolución. Me apasiona la lírica, me tiro el día estudiando, mirando en el ordenador, buscando nuevas formas de crecer. Y he descubierto que el acompañamiento de una orquesta es sensacional. Mucho mejor que los ritmos programados".
Y es que pese a lo que pueda parecer, Monica Naranjo no es nada seguidora de este tipo de música. "Me encanta el registo vocal de Marilyn Manson, por ejemplo. Me gusta lo que hace, me gusta su estética... me gusta mucho. Rammstein también me alucinan, y sé que estuvieron hace unos días de concierto por aquí", cuenta divertida. "O Muse... Ese es el sonido que me gusta".
Entonces, ¿qué pasa con Lady GaGa o Beyonce, las nuevas divas de la pista de baile, las que han ocupado su terreno en las noches de fiesta? "Bueno, las he escuchado y me parecen bien, las respeto pero vamos, antes me marco un dúo con Marilyn que con ellas. No es mi estilo. No me veo", ríe.
Resulta sorprendente de una mujer cuya carrera se cimentó en base a estos ritmos. Ellos, junto con su prodigiosa voz, "que cuido mucho, ni fumo ni bebo... bueno, alguna copita de vino si acaso", confiesa, la convirtieron allá por los 90 en la
reina de las pistas de baile. "Aquella etapa fue preciosa, y como todo
quedan recuerdos, pero estoy muy lejos de volver a ella. Ni en el
pelo", ríe 'la Naranjo'.
Una etapa en la que saboreó las mieles del éxito "y también momentos muy dolorosos. Por eso decidí apartarme y sin ningún problema, por cierto". De aquella etapa, sobre todo, guarda "malos recuerdos que no quiero revivir porque prefiero dejarlos ahí" de su disco 'Chicas malas', que iba a ser su salto al mercado anglosajón y se tornó en patinazo. Tal vez por ello no canta ninguna canción de aquel álbum.
"Son temas vacios para mí. Respeto profundamente a la gente que les gusta y les tiene cariño. Se lo agradezco, de verdad, pero la que los tiene que cantar soy yo, y sentirlos yo, y no me veo capaz de hacerlo, ni quiero. Pero oye", vuelve a decir riendo, "que los canten otros. Se los doy".
Tras su larga estancia fuera de los focos, Mónica Naranjo regresó con 'Tarantula', un nuevo trabajo que, aunque nuevamente no contó con el apoyo de las emisoras comerciales, "qué le voy a hacer yo", ni de una buena recepción crítica, "que tengo por costumbre no leer porque no quiero volverme loca", se aupó a lo más alto en ventas.
"Nunca pensé que tendría a ningún público esperándome, de verdad", dice Mónica. "No quería pensarlo, pero cuando te encuentras con cinco nº 1 de un mismo disco, waw, descubres que sigues teniendo a mucha gente ahí. No sabía si había dejado algún tipo de huella en la música latina y me di cuenta que sí. Me sentí muy feliz".
"Descubrí", prosigue la cantante, "que el público que me seguía estaba ahí, que también había crecido, pero que seguía ahí, y de repente una nueva generación de gente que me descubría pero que venía con discos antiguos a que se los firmase. Fue un subidón".
Y es que, pese a la apariencia de diva, una palabra "que me encanta pero que no me identifica para nada", Mónica Naranjo adora a sus fans. "Me gusta charlar con ellos e intento mantener un contacto sano, pero sin obsesiones, porque me da miedo. Me debo a ellos, aunque compongo y canto pensando en lo que me gusta, no en lo que mejor puede funcionar de cara a un público".
'Adagio' se prensentará en una segunda ronda de directos que la tendrán de gira hasta el mes de marzo. Después, de vuelta a Suramérica. "Tengo el corazón dividido, lo diré siempre. Cuando estoy aquí, me acuerdo de allá. Y viceversa".
¿Algún lugar en especial? "México. Sin duda. A ellos les debo mucho. Les debo todo".
Para el futuro, queda "más evolución, porque todavía tengo mucho que aprender". ¿Cómo serà? Ni ella misma lo sabe. "Lo que me sorprenda y me llene". ¿Eso incluye el tan cacareado rumor de dueto con Tom Jones?"
"Bueno, cuando Tom Jones viene a España, si podemos, quedamos, nos vemos, y cenamos. Somos grandes amigos. Lo de cantar juntos, puede que sí, puede que no. Eso se verá en el futuro".
El presente, para Mónica Naranjo, "se llama 'Adagio".