La Guardia Civil esclarece más de una veintena de robos de material metálico en cementerios del entorno Murcia

Dos personas han sido detenidas como presuntas autoras de delito continuado de robo con fuerza. Supuestamente, se apoderaron de las puertas metálicas de panteones funerarios para venderlas en centros de gestión de residuos. En cementerios de las localidades murcianas de Torreagüera, Beniaján, Los Garres, Llano de Brujas, Las Torres de Cotillas y Alguazas se hicieron con material metálico por un valor cercano a los 10.000 euros.

4 de junio de 2018

La Guardia Civil esclarece más de una veintena de robos de material metálico en cementerios del entorno Murcia
Detenidos en la operación "Campo Santo"

La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de la operación 'CAMPO SANTO', ha desarrollado una investigación dirigida a esclarecer el robo, en distintos cementerios del entorno de Murcia, de numeroso material metálico, que ha culminado con la detención de dos personas como presuntas autoras de, al menos, 21 delitos de robo con fuerza.

La investigación se inició el pasado mes de marzo, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de una serie de robos en cementerios municipales de las localidades murcianas de Torreagüera, Beniaján, Los Garres, Llano de Brujas, Las Torres de Cotillas y Alguazas, de donde fueron sustraídas las puertas de aluminio de numerosos panteones funerarios. Unos hechos que habían generado cierta alarma social.

Los investigadores realizaron las oportunas inspecciones oculares y recabaron cerca de una treintena de declaraciones de testigos y denunciantes que centraron la investigación en un joven que había sido visto en actitud sospechosa en el interior del cementerio de Beniaján.

Los agentes indagaron hasta conocer que éste -con un abultado historial delictivo por delitos de robo con fuerza- era natural y vecino del municipio de Alguazas, así como que frecuentaba la compañía de otra persona vecina de Ceutí.

En tanto avanzaba la investigación, la Guardia Civil inspeccionó varias empresas dedicadas a la compra y recuperación de residuos sólidos ubicadas en un radio próximo al municipio de residencia del sospechoso, Alguazas, lo que supuso averiguar que éste había vendido grandes cantidades de aluminio.

El examen de estas piezas permitió detectar que se trataba de puertas de panteones cuyos perfiles habían sido desmontados y convertidas en trozos de aluminio.

Según se desprende de la investigación este primer sospechoso no actuaba solo. El modus operandi empleado para acceder a los cementerios -coincidente en todos los casos investigados- era hacerlo por el lateral o por la parte trasera de los recintos para evitar ser visto. Una vez dentro forzaba la cerradura de los panteones y sacaba la puerta de las bisagras, para lo que empleaban escasos minutos. Fuera esperaba otra persona en un vehículo en el que, después de doblar y trocear la puerta, trasladaban las piezas hasta centros de gestión de residuos para venderlas.

Los agentes localizaron el vehículo, cuando iba ocupado por uno de los investigados, mientras se introducía en el recinto de una empresa dedicada a la recuperación de chatarra, sita en Molina de Segura. A su salida, los agentes verificaron que en ese momento acababa de vender un perfil de aluminio con un peso aproximado a los 16 kilogramos, peso éste habitual al de una puerta de panteón.

Recientemente, una vez hilada la información obtenida y determinado el grado de implicación de ambos, la Guardia Civil ha localizado y detenido a dos personas como presuntas autoras de, al menos 21 delitos de robo con fuerza.

Los delitos esclarecidos, que generaron cierta alama social y desasosiego en los propietarios de los panteones familiares, se cometieron en los cementerios municipales de las localidades de de Torreagüera, Beniaján, Los Garres, Llano de Brujas, Las Torres de Cotillas y Aguazas.

El valor de lo sustraído ronda los 10.000 euros.

Los arrestados -varones, de nacionalidad española, de 35 y 39 años- y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del juzgado de Instrucción número 3 de Murcia.