Esta primavera, llévate las manos a la cabeza

La sofisticación llega a un nuevo complemento. Los tocados más espectaculares se ponen de moda en el día a día.

3 de abril de 2008

Con nombres como Cervantes, Amazona, Queridos 80's o Enma, Nila Taranco nos presenta sus tocados para sentirnos por unos momentos como una princesa.

Con una mezcla de inspiración en la naturaleza y en los detalles más urbanos, la diseñadora nos invita a pasear por una colección donde su musa está en la ciudad, en el cine, en un museo o sus  propios sueños.

Asegura que “las ideas surgen durante la noche con una nueva idea, que tengo que apuntar inmediatamente para no olvidarla a la mañana siguiente, aunque lo más habitual es que el proceso creativo surja de las horas de trabajo, de combinar los materiales, de darle valor a un color, una textura… hasta obtener el resultado esperado”.

En la colección de Nila Taranco se pueden encontrar tocados, prendidos de fiesta, diademas, adornos para el pelo, accesorios exclusivos, horquillas, sombreros y complementos de moda muy creativos, todo lo que se te ocurra para ser la invitada más especial y original en cualquier evento.

El tocado deja la Alta Costura  se pasa al Prêt a Porter

Asegura que antes en las bodas, los tocados eran exclusivos para las novias, pero hoy en día las invitadas prefieren invertir menos en el traje para llevar un tocado exclusivo, prenda principal para la ocasión.

Y es que son muchas las mujeres que utilizan los tocados, más sencillos eso sí, para una fiesta nocturna incluso para ir de compras, siendo los materiales más sencillos y fáciles de combinar.

Nila Taranco realiza su trabajo a partir de tejidos de calidad, jugando con los contrastes que les dan las diferentes texturas para lo que es capaz de mezclar el Chantilly francés con los tafetanes de seda, tules de algodón, bordados y encajes.

Un trabajo artesanal que los convierte en únicos 

La elegancia está en todos ellos precisamente porque no tiene miedo a fusionar los elementos, creando un equilibrio perfecto en materiales tan dispares como las plumas exóticas, los hilos de oro, cristales de Swarovsky, lentejuelas y los botones de nácar sólo por nombrar algunos de los detalles que decoran sus tocados.

Su colección varía en función de la época del año en que nos encontremos, dejando para el invierno los tejidos más gruesos y los colores más oscuros. En primavera y verano se reserva los tejidos vaporosos, las organzas y los linos con colores mucho más atrevidos dotando de ligereza y frescura a nuestro armario.

La diseñadora nos adelanta un año cargado de flores y plumas, y para las más valientes el lujo de la pedrería, los bordados, y las lentejuelas se abren paso sólo, como dice Nila Taranco “para las más atrevidas”