Según
han informado fuentes del PP, el líder de los populares ha asegurado que lo
sucedido en Madrid y en Valencia es "inaceptable" por cuanto "lesiona" la imagen
de la formación, "estorba" el proyecto, "indigna a los militantes, desconcierta
a la opinión pública y desanima al electorado".
Rajoy, además, ha
recalcado la unidad de la formación: "El Partido Popular es un partido nacional,
unido y limpio". Igualmente ha avanzado que planteará a la sociedad un
gran pacto contra la corrupción. El presidente de los populares ha
efectuado dos intervenciones ante sus máximos dirigentes.
En la primera,
según consta en el texto que han facilitado los servicios de prensa del partido,
ha reconocido que la situación creada por los últimos conflictos internos en
Madrid y en Valencia es "grave" e "inadmisible", por lo que ha dejado claro que
algo así "no se puede volver a repetir nunca".
Porque, como ha destacado,
es "inadmisible" que se hagan declaraciones públicas sobre asuntos internos o
que las declaraciones "vayan acompañadas de una crítica a otros dirigentes" sean
quienes sean, algo que, como ha afirmado, "ha ocurrido en algunas ocasiones con
más virulencia que otras", y "en Madrid, pero no sólo en Madrid".
Por
ello, ha pedido que se respete "la regla básica" de que las afirmaciones sobre
dirigentes o asuntos del PP se hagan en los órganos internos, ya que en caso
contrario se produce "un flaco favor a España" y a la
organización.
Igualmente, a su juicio, resulta "inadmisible" que se
presione públicamente a órganos como el Comité de Derechos y Garantías o que "se
fuerce a cargos del partido o a representantes del mismo en instituciones
públicas a que firmen documentos exigiendo lo que sea". Rajoy se ha referido así
al texto que firmaron casi todos los alcaldes del PP en Madrid solicitando una
sanción a Cobo.
Todo ello, para el
líder del PP, "perjudica" a la formación y "debilita la alternativa".
Al
tiempo que ha subrayado que nadie "manchado" por la corrupción puede continuar
en la formación, Rajoy ha defendido su gestión en casos recientes, en los que a
su entender ha logrado "equilibrio", "responsabilidad y prudencia".
Ha
anunciado que el próximo Comité Ejecutivo aprobará un Código de Buenas Prácticas
y que promoverá la firma de un pacto contra la corrupción y por la
transparencia, cuyas bases legales el PP precisará en la reunión intermunicipal
a celebrar este mes.
Rajoy, además, ha reivindicado su liderazgo tras un
año y medio desde la derrota electoral en 2008, y para ello, ha recordado que en
el congreso nacional de Valencia nadie presentó una candidatura
alternativa.
También ha remarcado que en la composición del Comité
Ejecutivo excluyó a quienes no quisieron estar y a quienes demostraron que no
confiaban en su liderazgo.
Todas las decisiones entonces se tomaron
"buscando sumar, sin mezquindades".
Pese a todo, hoy, ha dicho, las
encuestas colocan al PP por encima del PSOE en estimación de voto y gracias a
los datos del paro, que en octubre aumentó, se hace necesaria la opción de los
populares para gobernar.