Aguirre ha hecho estas declaraciones tras presidir hoy el
Comité de Dirección del PP de Madrid, donde, según ha dicho, no se ha tratado el
caso "Gürtel", aunque sí ha informado de que ha hablado sobre este particular en
las últimas horas con la secretaria general del partido, María Dolores de
Cospedal, pero no con el presidente nacional de esta formación, Mariano
Rajoy.
La presidenta, que ha anunciado que promoverá una reforma
estatutaria para que los tres diputados imputados en "Gürtel" (López Viejo,
Alfonso Bosch y Benjamín Martín Vasco) pasen a ser diputados no adscritos y no
formen el grupo mixto, ha dicho que cuando se levante el sumario íntegro del
caso, si se demuestra finalmente que son inocentes, volverán al PP, del que
ahora no forman parte porque fueron suspendidos temporalmente de
militancia.
Asimismo, ha dicho que les aconsejó que abandonaran el grupo
parlamentario popular porque era lo mejor para el partido y también "para ellos"
y que los tres han decidido mantenerse en sus escaños siguiendo los consejos de
sus abogados, en los que "confían absolutamente, como las mujeres embarazadas
confiamos en el ginecólogo", ha asegurado.
Ha afirmado que la actitud que
ha mantenido en este asunto, como presidenta del PP, no debe servir "en
absoluto" de ejemplo para el presidente valenciano, Francisco Camps, porque en
Madrid "había hasta ayer cinco miembros electos" del partido implicados y en
Valencia, "en este momento ni hay nadie imputado" y los que lo estaban "han sido
exonerados".
Aguirre ha confesado que "no conoce a fondo el tema de
Valencia, pero en cualquier caso, confía "plenamente" en el presidente Camps y
está "convenida de que va a hacer lo que tendrá que hacer".
Respecto a
los cargos públicos del PP nacional que aparecen imputados en la trama, la
presidenta ha vuelto ha a calificar de "escandalosamente increíble" que todavía
no se haya levantado íntegro el secreto de sumario y se ha mostrado "segura" de
que cuando suceda "se tomarán las medidas en relación con lo que allí
esté".
En el caso de Madrid, ha sido tajante en que mantiene "la
presunción de inocencia en lo penal y en lo político" sobre López Viejo y los
demás imputados, pero se ha confesado particularmente "dolida" con el ex
consejero de Deportes pues "en 2005 le di instrucciones clarísimas, ante la
aparición de unas denuncias relativas a Easy Concept, de no contratar ninguno de
mis actos con esa empresa y me dijo que no me preocupara porque no la
contrataban, pero contratábamos a otras que eran de los mismos
dueños".
Ha subrayado que los contratos relativos a la organización de
esos actos fueron facilitados en su día al juez Garzón y, sobre López Viejo, ha
indicado que se le acusa "de haber cobrado comisiones" basándose en
"conversaciones entre presuntos delincuentes", y ella, que "presume su
inocencia", asume "la responsabilidad política".
Preguntada sobre si los hasta ayer
diputados del PP tendrán "las puertas del partido abiertas" si la Justicia les
declara inocentes, la presidenta ha contestado rotunda: "evidentemente" ya que
"están suspendidos cautelarmente de militancia", a la espera de que se
pronuncien los Tribunales.
Mientras tanto, ha anunciado que va a tramitar
por vía "urgente" una reforma reglamentaria para evitar que pueda constituirse
en grupo mixto una formación política que no haya obtenido al menos cinco
diputados en las urnas e impedir que seº "aprovechen de las ventajas" que
disfrutan otras formaciones que han conseguido mayor representación
parlamentaria.
La presidenta se ha mostrado segura de que los grupos
parlamentarios madrileños apoyarán esta propuesta que ella defendió en 2003, en
su discurso de investidura, y que no salió adelante.
Lo mismo, ha
recordado, sucedió con su interés en dividir Madrid en circunscripciones
electorales, para que los ciudadanos conozcan a la persona que votan, intención
que espera sea tenida en cuenta por "quien haya de hacer una reforma
constitucional".