La semana pasada, el Ayuntamiento confirmaba a Qué! las primeras sanciones a varias comunidades de vecinos por no separar bien los residuos.
Según datos municipales, los agentes municipales han realizado, desde junio, más de 6.000 inspecciones. Hoy, salen a la luz las primeras comunidades sancionadas. Las tres están en Montecarmelo: Monasterio de Montesclaros 4, Monasterio de Silos 29 y Monasterio de Liébana del 2 al 18.
La sanción, de una de estas tres comunidades, indica que la infracción se detectó el pasado 15 de julio a las 7:15 horas. El motivo, tirar envases al cubo de restos orgánicos, algo que ya habían detectado también los agentes de residuos el 23 de abril en una inspección rutinaria. Según la denuncia, tras esta inspección de abril, se informó a la comunidad del hecho.
Las tres sanciones son de 750 euros y están recurridas, pero hay pocas esperanzas de que ese recurso llegue a buen puerto.
Abello Asesores es la empresa que lleva la administración de las tres fincas, y Alfredo Pérez, su administrador, cree que las sanciones responden sólo a un afán recaudatorio, y son como si fueran un "impuesto encubierto". Así, Alfredo se pregunta cómo se puede garantizar que esos vecinos han tirado mal la basura, y si no ha sido un tercero, ajeno a la comunidad, quien ha manipulado esos residuos con algún fin.
Según Alfredo, los vecinos se lo toman con resignación, y lo único que le han pedido es que empapele todas las zonas comunes con avisos y con la normativa, para que todos se conciencien y separen bien sus basuras.
De hecho, en la comunidad de Monasterio de Montesclaros, una de las vecinas, que todavía no se ha enteradode la multa, afirma que "algo ha tenido que pasar, porque están todos los portales empapelados con cosas sobre las basuras".
ASÍ ACTÚAN LOS AGENTES DE RESIDUOS
El 'modus operandi' a la hora de poner las sanciones es muy flexible, y según el Ayuntamiento, no se multa así como así. Tiene que haber mucha reiteración de un mal comportamiento.
Los encargados de esta misión son los agentes de residuos, un nuevo cuerpo de 300 funcionarios que, en un primer momento realizan inspecciones y detectan a los posibles infractores.
Una vez localizados, se les avisa de que no están separando bien los residuos, y se les deja un margen para que corrijan su comportamiento.
La multa llega cuando, pasado ese tiempo, perciben que la infracción sigue produciéndose.
TAMBIÉN VIGILAN OBRAS
Los agentes de residuos no sólo se dedican a 'vigilar' la basura de las comunidades de vecinos.
Una parte de ellos también se encarga de inspeccionar las diferentes obras que se realizan en Madrid. De hecho, una de las infracciones que más se repiten es la relacionada con los contenedores de obra.
Muchos de ellos se quedan 'perennes' formando parte del paisaje de la ciudad, cuando la ley obliga a retirarlos en un plazo de 24 horas después de que estén llenos.
Para ello, el Ayuntamiento dispone de un servicio de 'grúa' para estos contenedores que funciona de forma parecida a la de los coches.
Si uno de los agentes de residuos localiza uno de estos contenedores, lo denuncia, y si en 24 horas la empresa propietaria no lo retira, lo hará el consistorio, con la consiguiente multa y el pago de los gastos por parte del sancionado.
Otra de las infracciones relacionadas con los contenedores es la piratería.
Las empresas propietarias están obligadas a pintar en sus contenedores su nombre y dirección, pero hay contenedores que no lo tienen, los denominados 'piratas'. Lo difícil, según fuentes municipales, es averiguar quién es el verdadero dueño para poder sancionarles.
LAS MULTAS DE LA NUEVA ORDENANZA
La nueva ordenanza de residuos que el Ayuntamiento aprobó el pasado mes de abril no sólo sanciona a quienes separen mal la basura, también otro tipo de comportamientos:
No separar residuos: 750 euros
Arrojar residuos por la ventana: 3.000
euros
Dejar residuos fuera del contenedor: 3.000 euros
Abandonar un
vehículo: 3.000 euros
Hacer un grafiti: 6.000 euros