La Asociación Tetuaní de Iniciativas Sociolaborales (ATIL) está desarrollando, en zonas urbanas, periurbanas y rurales de Tetuán, un programa de lucha contra el abandono escolar, con la participación de la Cooperación Internacional Española, la Academia Regional de Educación y Formación de la Región Tánger-Tetuán (dependiente del Ministerio de Educación Nacional), el Departamento de Formación Profesional Pública en la Wilaya de Tetuán (dependiente del Ministerio de Trabajo), l'Entraide Nationale (Ministerio de Desarrollo, Familia y Solidaridad), y la Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano (INDH) de la Wilaya de Tetuán (dependiente del Ministerio del Interior).
Dentro de este programa ATIL se están creando, actualmente, una serie de centros de formación profesional integrados, a su vez, en centros públicos de enseñanza. En ellos se detecta a menores en situación de abandono escolar o exclusión social y se les imparte un programa mixto de educación no formal e iniciación profesional, fortalecido con un programa de acompañamiento social. El menor tiene que estar en ellos uno o dos cursos (excepcionalmente tres), dependiendo de su edad y su nivel escolar, para pasar o bien a especializarse en una rama determinada en otro centro perteneciente a la formación profesional pública, o bien integrarse en un programa de inserción laboral.
Hemos conocido uno de esos centros, donde tuvieron la amabilidad de alojarnos. En este programa, en su convocatoria de 2008, la Comunidad de Madrid ha colaborado con 240.000 euros, en un proyecto que concluirá en octubre de 2010. Consiste en la creación y puesta en marcha de un modelo de gestión para fortalecer la formación profesional pública en el ámbito de la lucha contra el abandono escolar y la inserción laboral de jóvenes en situación de riesgo, tomando como referencia el programa de formación para el aprendizaje (diseñado y financiado por el Ministerio de Trabajo) y utilizando las instalaciones y equipos de l'Entraide Nationale (Ministerio de Desarrollo, Familia y Solidaridad).
Los beneficiarios directos son 200 jóvenes (un 40%, como mínimo, deben ser mujeres) con edades comprendidas entre los 15 y los 25 años que han dejado de estudiar o están en riesgo de exclusión social. El proyecto contempla el diseño de 4 módulos de formación en las especialidades de Peluquería, Pastelería, Electricidad y Reparación de Electrodomésticos, y la impartición de estas enseñanzas, incluyendo algunos equipos y material fungible.
Los módulos de formación están diseñados tomando como referencia los programas oficiales de la formación profesional pública, adaptándolos a los tiempos del proyecto y, sobre todo, al perfil de los beneficiarios seleccionados. Estos módulos se ejecutan en dos fases. Una primera, de 6 meses, se desarrolla íntegramente en las instalaciones del complejo social Tabola. Una segunda fase, también de 6 meses, se dedica en un 80% a prácticas en empresas, talleres o locales comerciales, y en un 20% a talleres de educación medioambiental, de derecho laboral y de asesoramiento para la creación de microempresas y acceso a microcréditos.
Por otra parte, está el programa de inserción laboral progresiva. A través de las cámaras de comercio se contacta con asociaciones empresariales, gremiales y patronales, así como con empresas, talleres y locales comerciales, para su integración en el proyecto.
La inserción laboral progresiva comprende dos fases: una primera fase, de 6 meses de duración, está ligada a la capacitación de los beneficiarios a través de las prácticas en empresas. Una segunda fase, también de 6 meses de duración, está destinada a favorecer la contratación de los beneficiarios por parte de las empresas que se hayan integrado en el proyecto.
Se pretende que al finalizar, al menos 100 beneficiarios de los módulos de formación hayan ingresado en el programa de inserción laboral progresiva.