Los ayuntamientos de Madrid, Rivas y Coslada rechazan la propuesta
de Ley de la Comunidad de Madrid para la Cañada Real Galiana porque
permite comprar terrenos de la vía pecuaria antes de llegar a un
acuerdo social, y, a su juicio, pretende eludir la responsabilidad de
la Comunidad de Madrid en la solución del problema y, en particular su
responsabilidad social.
Representantes de los tres Consistorios están citados hoy a
exponer su punto de vista ante el Comité Económico y Social de la
Comunidad de Madrid.
A la entrada de la reunión, la delegada de Urbanismo del
Ayuntamiento de Madrid, Pilar Martínez, explicó a Europa Press que la
propuesta regional "no soluciona el problema sino que lo agrava". "La
Comunidad de Madrid ha incumplido unilateralmente el acuerdo del 7 de
julio al añadir al artículo 3 de la Ley el punto 4, que permite vender
terrenos antes de llegar a un acuerdo social. Esto agrava el problema y
lo traslada a los ayuntamientos, sin resolverlo, estimulando la compra
de zonas públicas", alegó la concejala.
Los tres municipios están de acuerdo entre sí, aunque Coslada
añadirá además algunas alegaciones propias por "problemáticas" de este
municipio, donde las viviendas están más asentadas. Getafe y SAn
Fernando quedan fuera de esta Ley, que omite la zona de la Cañada que
pasa por su términos municipales.
Los tres ediles recordaron hoy a la Comunidad de Madrid que la
simple desafectación no le permite eludir el ejercicio de sus
competencias en materia social en la Cañada Real y advirtieron a los
potenciales compradores del suelo desafectado que no modificarán la
clasificación del suelo, quedando éste como zona verde especialmente
protegida.
Por otra parte, en un comunicado conjunto, solicitaron a la
presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que vuelva a
convocar la Mesa de Negociación y que ofrezca garantías de que durante
el trámite parlamentario se cumplirá lo acordado con la Delegación del
Gobierno y los Ayuntamientos.
En cuanto a lo que denominan "incumplimiento" de lo acordado por
la Presidenta de la Comunidad con la Delegación del Gobierno y los
Ayuntamientos de Coslada, Madrid y Rivas Vaciamadrid, señalan que el
nuevo anteproyecto permite, entre otras cosas, que en un plazo de dos
años se pueda llevar a cabo la venta de los suelos ocupados sin acuerdo
social previo. "Esta forma de desafectar, lejos de resolver agravará
los problemas de pobreza y exclusión social, medioambientales, de
inseguridad ciudadana y de ausencia de respeto al Estado de Derecho
presentes en la Cañada Real", opinan, pues ésta es una Ley que en su
estado actual permite premiar la ocupación ilegal de bienes de dominio
público.
"Una ley que lejos de resolver el problema social y el de
prevalencia del Estado de Derecho, favorece a una minoría con capacidad
adquisitiva suficiente para poder comprar el suelo que ha ocupado
ilegalmente ya sea para recreo, para actividades económicas irregulares
o para vivienda. Una minoría interesada en la compra del suelo que ha
ocupado ilegalmente y que rechaza cualquier política de realojos de
carácter social", señalan Madrid, Coslada y Rivas.
A su juicio, esta ley se basa en un modelo que consiste en
facilitar el uso residencial de la Cañada Real, cuando de hacerse así
en muchos de sus tramos se contravendría con ello la legislación
ambiental o se pondría en riesgo la seguridad de las personas. Así
sucede, entre otros, en aquellos suelos que se encuentran dentro del
Parque Regional del Sureste, los cercanos al vertedero de Valdemingómez
o los que se ven atravesados por grandes infraestructuras, como la gran
arteria de gas natural.