Una nueva ley para alimentar a los buitres

Presentan una proopuesta que permita que permanezcan en el campo los cadáveres de los animales que mueran por causas naturales para que se alimenten de ellos las aves rapaces.

16 de marzo de 2009

Una nueva ley para alimentar a los buitres

La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho que está "absolutamente decidida" a hacer una normativa autonómica que permita que permanezcan en el campo los cadáveres de los animales que mueran por causas naturales para que se alimenten de ellos las aves rapaces.

Aguirre ha hecho estas declaraciones en Sevilla la Nueva, donde ha soltado un ejemplar de águila imperial recuperada en un "hospital de fauna" madrileño y ha expresado el compromiso de su Gobierno de defender las naturaleza y, sobre todo, a las rapaces que a menudo tienen problemas para alimentarse de forma natural.

La presidenta ha dicho que ha encargado a la consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Ana Isabel Mariño, que se elabore una normativa para "hacer una excepción" en la Comunidad de Madrid a la ley estatal, que determina que cuando un animal muere en el campo, aunque sea de forma natural, su cadáver debe ser depositado en un vertedero controlado. Esta ley fue traspuesta de un reglamento europeo -1774/2002- que se impuso en 2002 tras el mal de las 'vacas locas'.

Según Aguirre, la nueva normativa autonómica "no hará otra cosa que confirmar la regla" que impide ahora que los animales muertos permanezcan en el campo "para que sirvan de alimento a buitres, águilas imperiales, águilas reales" y en general, a todas las aves rapaces.

A juicio de la presidenta, la recogida de animales muertos por causas naturales en el campo "será muy higiénica, pero es antinatural" y además, "rompe la cadena" alimenticia, pues "las rapaces necesitan comer carroña y eso se produce" en espacios naturales abiertos.

Ha señalado, sin embargo, que la futura norma de la Comunidad de Madrid no se aplicaría si el animal muriera por enfermedad o epidemia "como pasa con los cerdos, que hay que matarlos a todos".

En cambio, ha dicho que sería efectiva "cuando una oveja o una vaca muere en el campo de muerte natural, o porque es vieja" en cuyo caso, "hay que permitir que se quede allí y que sirva de alimento a las rapaces".

Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio han informado de que la Comunidad de Madrid tiene competencia para regular legalmente este objetivo de la presidenta y han corroborado que actualmente no existe alimento natural suficiente para las rapaces, lo que obliga a menudo a alimentarlas artificialmente, dado que estas aves han aumentado mucho los últimos años.

Además, han señalado que los cadáveres que quedaran en el campo para servir de alimento para las aves estarían controlados sanitariamente ya que, han dicho, las 4.000 explotaciones ganaderas que hay en la Comunidad de Madrid están sometidas a controles sanitarios periódicos y rigurosos.