El Ayuntamiento mantiene activa la alerta por tormentas y la prealerta por viento, lluvias y fenómenos costeros

El Consistorio dicta una resolución que suspende todas las actividades y eventos deportivos, culturales y de Carnaval que se celebren al aire libre en la ciudad, hasta nuevo aviso
El Gobierno de Canarias ha establecido la suspensión de actividades extraescolares y al aire libre en Gran Canaria y Lanzarote

Pepe Rodríguez 29 de enero de 2018

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria mantiene activa la alerta por fenómeno meteorológico adverso ante el riesgo de tormentas desde las 03.00 horas de hoy lunes, 29 de enero de 2018, así como la prealerta por viento, lluvias y fenómenos costeros, en aplicación del Plan de Emergencias Municipal (Pemulpa) y siguiendo instrucciones de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias.

Ante esta situación, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, mediante resolución firmada por el alcalde Augusto Hidalgo, ha resuelto la suspensión de todas las actividades y eventos deportivos, culturales y de Carnaval, de ocio, ferias y comercio ambulante organizados por la Corporación que se celebren al aire libre, con efecto desde las 08:30 horas del lunes 29 de enero de 2018, hasta nuevo aviso.

Por otra parte, el Gobierno de Canarias ha establecido la suspensión de actividades extraescolares y al aire libre en Gran Canaria y Lanzarote, medida que no afecta a las clases ordinarias.

Ante el riesgo de tormentas, se han difundido una serie de consejos para garantizar la seguridad de la ciudadanía. Así, si la tormenta viene acompañada de rayos o relámpagos, es mejor cerrar puertas y ventanas, ya que las corrientes de aire pueden atraer a los rayos.

Es conveniente desenchufar los aparatos eléctricos, puesto que las subidas de tensión pueden dañarlos o se pueden producir descargas eléctricas. También conviene desconectar la antena de televisión.

Se aconseja alejarse de torres, vallas o cualquier otra estructura metálica, así como evitar refugiarse bajo los árboles, puesto que la madera mojada también es conductora de la electricidad.

También se pide evitar los desplazamientos por carretera y, en caso de ser inevitable, hay que extremar las precauciones.

En la ciudad, los edificios pueden proteger del riesgo de descargas; mientras que en el campo, hay que buscar las zonas bajas, evitando los valles profundos, ya que son más seguras las laderas de los montes.

Si la tormenta nos sorprende en el coche, hay que cerrar puertas y ventanas, apagar la radio y desconectar el motor si no está en un cauce de agua hasta que termine la tormenta.

En caso de estar trabajando al aire libre, abandonar la maquinaria y objetos metálicos como mangos de herramientas, palos, bicicletas o motocicletas.
Hay que evitar acercarse a evaluar los daños provocados por un rayo.

Tampoco echar a correr bajo una tormenta eléctrica, ni sentarse, ni situarse sobre nada mojado; las suelas de goma no garantizan totalmente la seguridad.
En caso de emergencia, llamar al 112, aunque se pide que se evite llamar por teléfono si no es imprescindible, para evitar que se colapsen las líneas