SURCA Villa de Moya marca el camino hacia la igualdad de las mujeres rurales

El Ayuntamiento norteño organizó durante toda la semana pasada y con gran éxito de participación y críticas, la segunda edición del Foro interdisciplinar por la igualdad de las mujeres del ámbito rural de las Islas Canarias, SURCA Villa de Moya, en el que destacadas expertas nacionales e internacionales en mediación, salud e igualdad debatieron sobre las problemáticas de las mujeres rurales canarias y del continente africano y las pautas a seguir para erradicar las discriminaciones que siguen padeciendo

A partir de ahora, SURCA Villa de Moya continuará como un plan de acción para llevar a la práctica las conclusiones extraídas, con acciones específicas con el profesorado y las familias

Pepe Rodríguez 20 de noviembre de 2017

SURCA Villa de Moya marca el camino hacia la igualdad de las mujeres rurales
Momento del cierre

En torno a medio millar de personas, entre público general y escolares, participaron hasta el pasado fin de semana en el foro interdisciplinar por la igualdad de las mujeres del ámbito rural de las Islas Canarias, SURCA Villa de Moya, organizado por el Ayuntamiento norteño. Show cooking, exposiciones fotográficas, proyecciones cinematográficas, teatro, talleres o las jornadas sobre mediación, salud, justicia y realidad rural intercultural, se sucedieron con gran éxito de asistencia y críticas durante todo el evento. En el que, además, participaron mujeres de países como Senegal o Gambia, donde las dificultades a las que deben de hacer frente, explicadas en primera persona por Fatou Darboe, presidenta de la asociación de mujeres que gestiona los huertos comunitarios en la aldea de Konteh Kunda, emocionó de manera especial a los asistentes. Asimismo, con las conclusiones extraídas estos días, SURCA Villa de Moya continuará como plan de acción para empoderar y visibilizar a las mujeres rurales; y diferentes expertos y representantes del ámbito de la política, la educación y colectivos sociales, trabajarán en la redacción del decálogo de la mujer rural, en pro de la misión de lograr la igualdad real y efectiva.

"SURCA no termina, ni mucho menos, con este evento", aseveró el alcalde de la Villa de Moya, Poli Suárez, quien explicó que "con las muchas conclusiones y aportaciones que hemos recopilado de los diferentes expertos y expertas que han participado en las jornadas, diseñaremos y llevaremos a la práctica acciones específicas con el profesorado y las familias para resolver las deficiencias detectadas y que impiden la igualdad de las mujeres rurales". Sobre todo, en aspectos como la propia concepción del término 'mujer rural' por parte de los niños y jóvenes; las dificultades para acceder a la formación, los servicios e infraestructuras sociosanitarias o para promover beneficios fiscales que hagan asumible para las familias la titularidad compartida de los bienes y explotaciones agrícolas y ganaderas así como las altas al Régimen de la Seguridad Social. "Queda mucho por surcar y mucho camino por recorrer", reconoció en este sentido Suárez, "pero lo importante es que estamos en el camino y que hemos logrado que otras administraciones e instituciones se sumen a esta causa que promovemos desde el Ayuntamiento de la Villa de Moya".

Como el Parlamento de Canarias, cuya presidenta, Carolina Darias, emplazó al primer edil norteño a presentar ante la Cámara los resultados de EducoSurca, el informe diagnóstico realizado por el Ayuntamiento moyense en colaboración con la psicóloga comunitaria Ana Cristina Fernández, sobre la idea que tienen los escolares de la Villa de Moya y, por extensión, de Canarias, de las mujeres rurales. Y que arrojó respuestas que invitan a la reflexión y la acción inminente, como la de que son criadas, mujeres que se dedican a limpiar y ordenar las casas o agricultoras y ganaderas que se dedican a estas labores por no contar con estudios suficientes para realizar cualquier otra profesión.
Una misión a la que en la presente edición de SURCA Villa de Moya ya se sumó la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, tanto con tareas de promoción y difusión del evento entre los estudiantes universitarios, como con el compromiso de promover durante el año acciones educativas y de formación en el municipio norteño, enfocadas a resolver las demandas de las mujeres y a acercar la entidad a los territorios rurales. Un apoyo, tal y como anunciaron el alcalde de la Villa de Moya, Poli Suárez, y el rector de la ULPGC, Rafael Robaina, que podría plasmarse en próximas fechas en un convenio de colaboración con el fin de impulsar el desarrollo profesional, económico y el acceso a las nuevas tecnologías por parte de las mujeres rurales de la Villa.

Y es que, los municipios rurales, y especialmente de las Islas Canarias, presentan una serie de denominadores comunes que trascienden la descripción meramente administrativa y sociológica de estos territorios, que los define como tal en función del número y del comportamiento demográfico de los habitantes. Estos factores comunes son el sobre-envejecimiento de la población; la ideología tradicional predominante (machismo); dependencia y sumisión de la mujer; masculinización de las actividades económicas; desigualdad de género; violencia de género de difícil detección; la dispersión geográfica; el desempleo femenino; y la dificultad para acceder a la formación. E influyen directamente, de manera general, en el desarrollo y la sostenibilidad económica y social de los municipios rurales; y, particularmente, en la posición de la mujer en su entorno familiar, social y profesional, así como en su situación económica y moral.

Lo que a su vez ocasiona falta de oportunidades para las mujeres; que tengan escasa representación en puestos de trabajo de responsabilidad y toma de decisiones; baja afiliación a la seguridad social; la masculinización también de las propiedades que deberían ser de titularidad compartida; dificultades para acceder a las nuevas tecnologías y a acciones formativas; carencia de infraestructuras sociosanitarias públicas; desconocimiento en estrategias de marketing, planificación y asesoramiento legal y empresarial; y ceder ante la presión que el entorno familiar y social ejercen sobre el que consideran que debe de ser el comportamiento femenino.

Problemáticas que a su vez les supone afrontar situaciones de dependencia y exclusión social, como reflejan los datos del informe de desempleo del Gobierno de Canarias, que sitúan hasta septiembre de 2017 el paro femenino en Gran Canaria en el 57,1% (55.055 mujeres), registrándose el 36,4% de esa cifra (20.050 mujeres) en los municipios considerados rurales, que a su vez soportan el 20,8% del total de desempleo de la isla. Asimismo, según estos datos, el 91% de las mujeres sin empleo en los municipios rurales de Gran Canaria son mayores de 25 años. También cabe destacar los datos de la Asociación Insular de Desarrollo Rural, que cifran en el 82% las mujeres que colaboran en las labores agrícolas, si bien el 59% lo hacen sin cotizar y sólo el 9% es titular de los bienes comunes con sus maridos.