Bomberos elaborará un Protocolo de intervención de buques para completar su especialización en estos incendios

 La concejala de Presidencia y Seguridad, Encarna Galván, ha participado hoy en un simulacro de incendio en un barco en el Puerto de Las Palmas, con el que se ha puesto fin al curso de especialización en intervención en buques ofrecido a los agentes del SEIS

Pepe Rodríguez 19 de noviembre de 2017

Bomberos elaborará un Protocolo de intervención de buques para completar su especialización en estos incendios
Interior del buque del simulacro

Las Palmas de Gran Canaria contará con un Protocolo de Intervención en caso de incendio en un buque que, junto a la especial preparación que están obteniendo en esta materia los miembros del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), permitirán a la ciudad contar con uno de los servicios mejor preparados para afrontar siniestros de este tipo.

"Queremos que Las Palmas de Gran Canaria sea un referente a nivel nacional y también internacional en la actuación en este tipo de casos", destacó la concejala de Presidencia, Seguridad y Cultura, Encarna Galván, que este mediodía participó en un simulacro de intervención en el incendio de un barco atracado en las instalaciones de Astican, que han protagonizado los bomberos de la capital. Este ejercicio práctico pone fin al curso impartido a una veintena de bomberos durante toda esta semana, con formación tanto teórica como práctica para poder actuar con más seguridad en estos incendios, habituales en recintos como el Puerto de La Luz y de Las Palmas.

En este ejercicio, lo participantes han podido desarrollar todos los conocimientos aprendidos en los días previos, una formación muy importante "puesto que es preciso mejorar cada vez más las condiciones de seguridad en las que se realizan estas intervenciones, así como las técnicas y equipos que es necesario utilizar, además de reforzar la coordinación de todos los servicios implicados en un incendio en el recinto portuario", afirmó la concejala.
Los participantes en el curso visitaron primero un barco de transporte de materiales químicos que se encuentra en dique seco en el astillero, para conocer los entresijos del barco y los protocolos a activar en caso de que se produjera una situación de emergencia en su interior.

Después se pasó al simulacro preparado para esta ocasión, que se desarrolló en el ferry de pasajeros noruego 'Polar', un antiguo rompehielos que también está en Astican, pero atracado en el muelle y sobre el agua.

Ahora, toda la información recibida se condensará en el documento que la recién constituida Mesa de Protocolos de Bomberos va a elaborar, para sintetizar y organizar todo el dispositivo que se necesita en estos casos, que requieren de una especial operativa dada la complejidad de tener que trabajar muchas veces en espacios cerrados y con materiales muy distintos a los que son habituales en otros incendios.

Los Bomberos de la capital vienen formándose de forma específica en esta materia desde el año pasado y el objetivo es que el año próximo y los nuevos agentes que vayan incorporándose a este Cuerpo puedan obtener la formación necesaria para garantizar su seguridad y una eficaz labor de extinción de los buques siniestrados.

En ellos, como ocurrió en el mes de agosto durante el incendio de un buque ruso atracado en el Puerto de La Luz y de Las Palmas, es necesario actuar con más precaución de la habitual y se requiere información previa sobre el uso del agua o de espuma para apagar el fuego, porque al encontrarse muchas veces los materiales en espacios confinados, sería peligroso verter mucha agua en el interior. Esa agua provoca una gran cantidad de vapor que puede poner en riesgo la seguridad de los agentes que estén actuando.

Además, como ocurrió en agosto, se necesita establecer turnos rotatorios para que cada agente esté poco tiempo en el interior del barco, mientras que desde fuera se realiza una labor constante de enfriamiento con agua.

Estos detalles y todos los que acompañan a estos operativos aparecerán ahora condensados en el nuevo Protocolo, con el que Las Palmas de Gran Canaria se quiere convertir en referente en la intervención en este tipo de siniestros.