El Cabildo organiza cuatro visitas guiadas a los BIC de Caserones y El Charco, en La Aldea

El periodo de inscripción se abre del 7 al 9 de agosto, siendo las plazas limitadas

Pepe Rodríguez 6 de agosto de 2017

El Cabildo organiza cuatro visitas guiadas a los BIC de Caserones y El Charco, en La Aldea
Fiesta del Charco

El lunes, día 7 de agosto, la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria abre el plazo de inscripción para las serie de cuatro visitas guiadas gratuitas que se cursarán al espacio que integran los dos Bien de Interés Cultural de Caserones y El Charco, situados ambos en La Aldea. Las visitas programadas, impulsadas por la Unidad de Patrimonio Histórico en el marco de su política de difusión del patrimonio costero que se inició con el yacimiento de La Restinga en Telde, se llevarán a cabo en horario de mañana los días 17, 19, 24 y 26 del presente mes de agosto.

Los interesados e interesadas pueden solicitar información o cumplimentar su inscripción hasta el próximo 9 de agosto, a través de la nueva web de la unidad de Patrimonio Histórico www.visitas.grancanariapatrimonio.com o de manera presencial en la Oficina de Información y Atención al Ciudadano del Cabildo de Gran Canaria, en la calle Bravo Murillo, 23, accediendo por Pérez Galdós, de lunes a viernes, de 8.30 a 14.00 horas o por teléfono al número 928 219 229. Las plazas son limitadas.

Los asistentes dispondrán para su traslado a La Aldea de una guagua gratuita los días indicados, que saldrá desde la Fuente Luminosa de la capital grancanaria a las 9.00 horas.

Durante las tres horas de duración que tendrá la visita guiada a La Aldea, el público podrá conocer de cerca los importantes valores culturales de uno de los lugares estratégicos de aprovechamiento de los recursos costeros que ofrecía este enclave del litoral del oeste de la isla de Gran Canaria, entre los que figuran los yacimientos arqueológicos y paleontológicos de Caserones y Lomo Caserones y el Charco de La Aldea, todos ellos declarados BIC.

La visita transcurrirá por el margen derecho del barranco de La Aldea, en donde se localizan varias casas y algunos túmulos que constituyen los restos visibles de lo que fue uno de los poblados de mayor envergadura de toda Gran Canaria. La densidad de estas casas lleva a considerar la existencia de un cierto entramado que organizara o distribuyera los diferentes ámbitos que integraban el poblado. El Cabildo desarrolló en dicho enclave distintas campañas arqueológicas en 1977, 1998 y 2013, cuyos resultados han permitido reconstruir los modos de vida, las técnicas constructivas, las pautas funerarias o la economía de los antiguos habitantes que poblaron esta zona durante más de 1.500 años.

Caserones debió constituir uno de los asentamientos costeros de mayores dimensiones de toda la isla, desarrollando un entramado de casas, corrales y enterramientos en la fértil vega de La Aldea y próximos a la costa donde obtenían los recursos marinos. Ya Grau-Bassas en el siglo XIX detalló que este conjunto arqueológico contaba con más de ochocientas estructuras. Actualmente, la mayoría de ellas ha sido alterada al ser usada como corrales o desaparecida bajo el cultivo de tomateros. Pese a todo ello, aún se conservan los restos de varias casas y pueden ser visitados y disfrutados por aquellas personas que quieran acercarse a conocer una parte de nuestra historia

Este poblado culminaría en la zona del Charco, lugar y fiesta que se han conformado como una muestra de la pervivencia de prácticas culturales prehispánicas, en concreto de la pesca mediante la técnica del "embarbascado", que consistía en el vertido del látex de determinadas plantas, como el cardón o la tabaiba, produciendo un efecto sedante en los peces que facilitaba su captura. Esta técnica de pesca continuó usándose en diferentes zonas de Gran Canaria, al menos hasta la primera mitad del siglo XX, como así lo atestiguan diversas referencias históricas realizadas por Viera y Clavijo y Grau-Bassas, entre otros.