El Ayuntamiento inicia el derribo de los antiguos bloques del Patronato en Tamaraceite para sustituirlos

La demolición de los diez inmuebles viejos con 86 viviendas liberará suelo para la construcción de las primeras 60 viviendas propuestas en el ARRU de Tamaraceite

Está previsto que los trabajos, que tienen una duración de 16 meses, estén terminados en otoño del año 2018

El Ayuntamiento entregó 72 viviendas en un edificio de nueva construcción, culminará en un año otro de 23 hogares y prevé comenzar antes de que finalice el año la edificación de otro inmueble de 37 viviendas en La Galera

Pepe Rodríguez 3 de mayo de 2017

El Ayuntamiento inicia el derribo de los antiguos bloques del Patronato en Tamaraceite para sustituirlos
Visita al comienzo del derrivo

El área de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha iniciado hoy el derribo de los primeros bloques del antiguo Patronato Francisco Franco en Tamaraceite, al que seguirá la construcción en la misma parcela de dos nuevos edificios. De esta forma se da inicio, dentro del Área de Renovación y Regeneración Urbana (ARRU) de esta zona, a la fase que implica la sustitución de las viejas construcciones de los años 60 del siglo XX, por inmuebles totalmente nuevos para sus habitantes.

El Alcalde Augusto Hidalgo, el concejal de Urbanismo Javier Doreste y la concejala de Distrito, Mercedes Sanz, han asistido esta mañana al comienzo de los trabajos de derribo de estos bloques de viviendas junto al subdelegado del Gobierno en Las Palmas, Luis Molina y el viceconsejero de Política Social y Vivienda del Gobierno de Canarias, Francis Candil.

Los bloques que se han comenzado a demoler hoy integran un grupo de diez inmuebles con 86 viviendas distribuidas en diez portales situados entre las calles San Daniel y San Juan de Ávila. Las labores de derribo se han iniciado una vez ha concluido el realojo de las 86 familias que habitaban en estos bloques, para construir inmediatamente después en el solar resultante dos nuevos inmuebles con 60 hogares que se prevé que sean entregados a sus propietarios en el otoño de 2018.

El proceso de demolición de las viviendas se puso en marcha hace varias semanas con una serie de actuaciones previas, como el cerramiento de la zona mediante un vallado metálico, el tapiado de las viviendas que iban quedando desocupadas, el desmontaje de las farolas del alumbrado público y del cableado que discurre por las fachadas de los inmuebles, además de la carpintería de puertas y ventanas.

El alcalde, Augusto Hidalgo, ha señalado que "hoy sin duda asistimos a un momento histórico para los vecinos del barrio de Tamaraceite porque por fin se produce después de tantos años el comienzo del derribo de las antiguas casas del Patronato, un hecho que dará paso a la construcción de las nuevas viviendas y la consiguiente mejora de las condiciones de vida de cerca de 90 familias".

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, ha recordado que una de las grandes apuestas del área de Urbanismo desde la llegada al grupo de Gobierno ha sido impulsar la rehabilitación de la vivienda pública en los barrios populares de la ciudad. "El inicio, por fin, después de más de una década de espera de la demolición de las viejas casas, una vez superado el realojo de más de 80 familias supone que el avance de la reposición de Tamaraceite en este mandato es una auténtica realidad", ha aseverado Doreste.

Los propietarios de las 86 viviendas que van a ser demolidas han sido realojados ya en diversas ubicaciones en las que permanecerán aproximadamente dos años, que es el tiempo de duración de las obras de reposición con los dos edificios nuevos. Un total de 57 de estas familias han sido realojadas en régimen de alquiler, nueve familias están residiendo en viviendas del propio Patronato que han sido rehabilitadas, 12 han sido ubicadas en el edificio de las 72 viviendas del ARRU que fue entregado por el Ayuntamiento a finales del pasado año. Otras tres familias ya estaban viviendo en La Galera, dos más no vivían en sus viejas casas y cuatro viviendas que tampoco estaban habitadas fueron compradas por el Ayuntamiento.

Estas primeras 60 viviendas de reposición propuestas en el ARRU de Tamaraceite, se dispondrán en dos edificios de 30 hogares con planta baja común destinada a accesos, locales, garajes y trasteros. Los inmuebles de seis plantas, que incluyen viviendas de 78 metros cuadrados y ascensores que nunca tuvieron en los viejos bloques, se situarán en una parcela de 1.580 metros cuadrados.

Además, la demolición de las 86 viviendas liberará suelo para la creación de un parque anexo a los dos nuevos edificios.

Esta obra de demolición y posterior construcción de los nuevos edificios del ARRU de Tamaraceite, ha sido adjudicado a la empresa Constructora San José por un presupuesto de 4.835.907 euros y con un plazo de ejecución de 16 meses. Este proyecto de dos edificios y 60 viviendas viene a sumarse a las obras ya iniciadas de construcción de otro edificio de 23 viviendas situado junto a la rotonda de entrada al barrio de Lomo Los Frailes por un importe de 1.849.779 euros, y que estará acabado aproximadamente en un año.

El próximo proyecto a adjudicar será el de otras 37 viviendas en La Galera cuya construcción se espera poder comenzar antes de que finalice este mismo año.

De esta forma, el Ayuntamiento habrá iniciado, entre el presente año y el 2018, la construcción de 120 nuevas viviendas del ARRU de Tamaraceite. El Consistorio calcula que al final del mandato se habrán entregado a sus beneficiarios 220 de las 354 casas a reponer, lo que supone más del 60% de las viviendas a reconstruir.

El ARRU de Tamaraceite implica la sustitución de las 354 viviendas de los 44 bloques del antiguo Patronato por viviendas de nueva construcción en la misma parcela o en los alrededores. El Ayuntamiento entregó hace pocos meses un edificio de 72 nuevas viviendas pertenecientes al ARRU de Tamaraceite, que se sumó a otro inmueble levantado en La Galera con las primeras 26 viviendas ya renovadas de este proyecto y que fueron entregadas hace unos años a sus propietarios.

La financiación de todo el ARRU, que asciende aproximadamente a 36 millones de euros, se reparte entre tres administraciones, el Estado (35%), el Gobierno de Canarias (30%) y el Ayuntamiento (25%). Los beneficiarios de las viviendas han aportado el 10% restante.