En libertad con cargos el joven detenido por instalar una aplicación 'espía' en el móvil de su pareja

El Juzgado de Instrucción número 2 de Jaén ha dejado en libertad con cargos al joven de 20 años detenido por instalar una aplicación 'espía' en el móvil de su pareja. El joven ha pasado a disposición judicial acusado de un delito contra la intimidad de las personas y otro de violencia de género, han informado a Europa Press fuentes policiales.

20 de julio de 2015

En libertad con cargos el joven detenido por instalar una aplicación 'espía' en el móvil de su pareja

JAÉN, 20 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de Instrucción número 2 de Jaén ha dejado en libertad con cargos al joven de 20 años detenido por instalar una aplicación 'espía' en el móvil de su pareja. El joven ha pasado a disposición judicial acusado de un delito contra la intimidad de las personas y otro de violencia de género, han informado a Europa Press fuentes policiales.

Esta aplicación 'espía' que instaló en el móvil de su pareja antes de regalárselo, le permitía acceder a las conversaciones de whatsapp y a las redes sociales a las que la víctima estaba inscrita e incluso activar el micrófono o la cámara de forma remota para poder escuchar y ver lo que ocurría alrededor del teléfono.

Fuentes policiales confirmaron a Europa Press que la aplicación era "muy difícil" de detectar a simple vista ya que permanecía oculta y además rastreaba todos los movimientos de la joven tanto en la red como en su vida diaria. El joven, vecino de la capital jiennense al igual que la víctima, admitió en su declaración haber sido el responsable de la instalación de esta aplicación 'espía'.

Según informa la Comisaría Provincial en un comunicado, la investigación se inició a raíz de la denuncia de la víctima, una mujer de 27 años, que, tras nueve meses de relación, se personó en dependencias policiales con sospechas de que su pareja le estaba controlando porque no le parecía "normal" que él supiera el lugar y determinadas situaciones que le sucedían.

La víctima le había recriminado que su intimidad estaba siendo vulnerada y decidió romper la relación ya que resultaba "insoportable la convivencia porque psicológicamente no podía más", por lo que intentó en diversas ocasiones dar por finalizada la relación y abandonar el domicilio donde convivían aunque no llegó a hacerlo por la insistencia de su pareja, a la que decidió dar diversas oportunidades por su "dependencia emocional".

Según el relato policial, ante cada oportunidad que le daba, pasado el tiempo volvía el control sobre la víctima, llegando incluso a ridiculizarla ante sus amistades y a chantajearla emocionalmente.