La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, quien ha presentado hoy
en rueda de prensa la segunda fase de la campaña sobre la pandemia,
ha informado de que la autorización del fármaco diferenciado para
embarazadas está pendiente de la autorización de las agencias
nacionales del medicamento de Francia, Alemania, Bélgica y España.
Por esta razón,
la inmunización de las mujeres en estado, con la
vacuna encargada al laboratorio Sanofi Pasteur, podría comenzar
"tres o cuatro días más tarde" de la fecha de inicio prevista para
el resto de grupos de riesgo, el próximo 16 de noviembre.
Los centros de salud contarán el lunes con cuatro millones de
dosis, pero durante la primera semana de vacunación llegará el resto
del contingente encargado por el Ministerio.
Los grupos prioritarios de vacunación con el tratamiento
coadyuvado, que cuenta con todas las condiciones de seguridad, según
la ministra, son el personal sanitario, los trabajadores de
servicios públicos esenciales y las personas mayores de seis meses
con enfermedades crónicas.
Se inoculará de forma simultánea a todos ellos, y también a las
embarazadas,
una sola dosis, aunque los niños entre seis meses y dos
años recibirán dos, si bien "todo apunta" a que los ensayos clínicos
determinen finalmente una sola inyección para esos tramos de edad.
Sanidad cree que a los colectivos vulnerables se destinarán 10 de
los 37 millones de tratamientos que ha comprado este departamento,
en previsión de que se emplearan dos dosis o de que se ampliaran los
grupos poblacionales susceptibles de vacunación. En cuanto al
excedente, se estudiará si pasa al canal privado o si se guarda para
el próximo año.
En ningún caso se ha aplicado un criterio "restrictivo" para
distribuir la vacuna, ha pormenorizado Jiménez, quien ha insistido
en que la población sana no tiene ninguna necesidad de inocularse
porque se trata de una "enfermedad leve".
"La prevención es la mejor medida" es el lema de la campaña de
Sanidad, en la que ha invertido más de 800.000 euros, y cuyos
mensajes se exhibirán en carteles sobre mobiliario urbano, en prensa
escrita, en cuñas radiofónicas y en Internet, dejando para más
adelante los anuncios en televisión.
En Internet se mantiene la web
www.informaciongripea.es y, como
novedad,
se facilitarán fichas informativas sobre vacunación y otra
especial para embarazadas.Jiménez ha hecho un llamamiento a la "responsabilidad" del
personal sanitario, tradicionalmente reacio a vacunarse, para evitar
su contagio y sobre todo el de las personas enfermas a las que
atienden y que pueden sufrir complicaciones.
En cuanto a la fecha de comercialización en el canal privado de
las vacunas, siempre con receta, ha precisado que dependerá de
cuándo las empresas estén en condiciones de proveer a los
particulares, algo que podría producirse en diciembre o enero.
La ministra
ha apuntado que la tasa de incidencia de la gripe A
ha experimentado un "ligero incremento" ésta última semana, entre un
12 y 13 por ciento, con unos 300 casos por cada 100.000 habitantes.
No obstante, ha adelantado que se espera el pico más alto de
contagios a finales de noviembre y principios de diciembre, llegando
incluso a los 400 afectados por 100.000 personas, aunque aún no han
concluido los estudios epidemiológicos sobre esta cuestión.
Pese a que ha bajado el clima de alarma frente al nuevo virus,
Jiménez confía en que todas las personas bajo riesgo acudan a su
centro de salud a vacunarse, si bien ha insistido en que hacerlo es
"voluntario" y en que todas las opiniones son "respetables".
Ha relatado que este año han acudido más personas a inmunizarse
contra la
gripe estacional, cuya campaña de vacunación suele durar
en torno a un mes, una periodo que en el caso de la vacuna contra el
virus H1N1 podría ampliarse si así se considerara necesario.