Los responsables de su expulsión han sido sus propios compañeros. Y es que, tras haber sido salvados por la audiencia, Nicky, Bea, Piero, Melania, Indhira y Arturo tuvieron que decidir cuál de las dos parejas "en peligro de expulsión", por haber recibido un menor apoyo por parte de la audiencia, (Noemí y Raquel y Nico y Bea) deberían dejar aquí su aventura y su oportunidad para superar el pasado.
Todos ellos apostaron por Noemí y Raquel. Y es que, como recordó Bea, Noemí había comentado a algunos de los concursantes que le gustaría irse ya de la casa porque no podía convivir más con Raquel.
La puerta de Gran Hermano se abrió anoche para recibir de nuevo a Raquel y Noemí, ¿habrán aprovechado su oportunidad? Raquel entró en el plató desconsolada y ni siquiera los abrazos de sus compañeros lograron aplacar su llanto. Noemí se mostró más tranquila. "Estás jorobada, ¿eh, Raquel?", le dijo Mercedes. "Hubiese entrado en Gran Hermano sin cobrar un duro porque soy seguidora de un reality como la que más", le contestó Raquel que, rabiosa y triste, le aseguró que, antes que Noemí, hubiese preferido que hubiese entrado Patricia, con la que también protagonizó alguna que otra discusión.
NO FUE POSIBLE ENTENDERSE
Durante las imágenes en las que se recordó su estancia de una semana en la casa se pudo apreciar que todavía hay mucho rencor y rabia entre ellas. Raquel asistió al repaso de las imágenes sin poder contener las lágrimas. Durante las discusiones que aparecieron en los vídeos de nuevo salió a colación el accidente que ambas tuvieron en el coche y que desfiguró por completo la cara a Raquel. Tal y como recordó Raquel ella esperaba que Noemí estuviera junto a ella cuando despertó tras el grave accidente, pues estuvo once días en coma. Tras este grave suceso ambas rompieron una relación que en sus comienzos fue intensa y pasional y que pasearon de plató en plató. De hecho, llegaron a casarse. Eso sí, su historia no empezó dentro de la casa, sino fuera, pues Noemí apenas estuvo unos días en la casa de Gran Hermano 3.
¿Por qué no han conseguido superar el pasado? Ésta es la pregunta que flotaba en el aire. Así, Raquel explicó a Mercedes que ella es muy tontorrona y que entró en la casa con mucha ilusión y que, aunque lo intentó, en seguida Noemí se puso a la defensiva y le paró los pies cuando Raquel le empezó a gastar alguna que otra broma. Uno de los detonantes fue cuando, durante la prueba del rocódromo, tuvieron que atarse durante varias horas. No soportaron esa tensión. Eso sí, Mercedes también le recordó a Raquel que algunas de sus bromas iban con bastante mala leche, como la referida a la boda de Noemí en Cadaqués con su actual marido.
"Me casé con una bruja, por eso me separé", explicó Raquel sobre su relación con Noemí. Mercedes tomó el testigo entonces para repasar la vida amorosa de Noemí, que tras ser expulsada de la casa de Gran Hermano 3 y luego reencontrarse con Raquel se enamoró de ella perdidamente y se casó con Raquel, a pesar de que aseguraba que no era lesbiana. Después se enamoró de una chica que luego se cambió de sexo y finalmente se ha casado con un hombre.
Después Mercedes les puso a ambas las imágenes con las votaciones de sus compañeros. Todos ellos dieron sus razones para decidir que fueran Noemí y Raquel las expulsadas. Y Raquel mostró su sorpresa, sobre todo, por Piero y Melania, pues no esperaba que tardasen tan poco en decidirse.
Los ex concursantes en el plató iniciaron un debate sobre la situación entre Raquel y Noemí y Raquel aprovechó para decir que sería genial que pudiera volver a entrar en la casa con Elva, pues, según ella, Elva se enamoró de Raquel.
Tras conectar con la casa para anunciarles que el premio para la pareja ganadora será de 60.000 euros y contemplar el rostro compungido de Raquel, Mercedes anunció: "Voy a hacer lo imposible porque vuelvas a entrar, Raquel, aunque me echen de la tele", sentencia Mercedes, que se despide de la audiencia diciendo: "Hasta el martes que viene... ¡Creo".