La actriz de títulos como "Training Day" (2001), "2 Fast 2
Furious" (2003), "We Own The Night" (2007) y "The Spirit" (2008),
explica que cada vez llegan más oportunidades para los intérpretes
latinos de Hollywood, aunque la calidad de esos textos deja en
ocasiones mucho que desear.
"En cuanto a volumen, sí hay más papeles. Lo que no aumenta es la
calidad", dijo rotunda esta estadounidense de 35 años, nacida en
Miami y criada en Los Ángeles, que considera que los latinos lo
tienen más complicado para triunfar porque no tienen los rasgos
clásicos estadounidenses.
"Mírame. Soy latina. Mis padres son cubanos, pero hablo inglés
sin acento y me crié aquí. Las estadounidenses de hoy son como yo,
mezcla de culturas y raíces. Pero a las que no somos blancas y
rubias nos bloquean un poco", manifestó Mendes.
La estadounidense considera que el Óscar de Penélope Cruz abrió
muchas puertas, pero cree que compañeras de profesión como Salma
Hayek, Jessica Alba o Jennifer López no trabajan tanto "como
deberían".
"Todas tienen un talento increíble pero no aparecen demasiado.
Quiero más papeles. No sólo para mí. No soy una Madre Teresa, pero
los quiero para todas las latinas y para las mujeres en general",
declaró la actriz.
Este viernes llega a EE.UU, su más reciente película, "Bad
Lieutenant: Port of Call New Orleans", donde comparte protagonismo
junto con Nicolas Cage, en un filme dirigido por el alemán Werner
Herzog que la propia Mendes califica como "peculiar".
"Herzog es un cineasta innovador, que hace películas interesantes
y salvajes. Trabajar con alguien como él es lo que alimenta mi
alma", aseguró la actriz.
"Las cintas estadounidenses a veces no tienen sustancia y ésta en
concreto es totalmente diferente e inusual", dijo Mendes, que cita
"Fitzcarraldo" (1982) y "Aguirre: The Wrath of God" (1972) como sus
cintas favoritas del realizador germano.
En su nueva película, Mendes interpreta a Frankie, una prostituta
que supone todo el apoyo emocional del inestable detective al que
encarna Cage.
"Frankie sólo trata de sobrevivir -comentó Mendes-. Su vida la ha
llevado a tomar decisiones duras. No la juzgo, respeto lo que hace.
No es alguien perfecto y eso me gusta. Disfruté haciendo de alguien
tan desastroso. Prefiero eso a la típica mona y graciosilla con
cierto punto de locura".
Además, la actriz se deshizo en elogios hacia Cage, con quien
coincidió en "Ghost Rider" (2007).
"Es un corazón. Lo que me encanta de él es su excentricidad. ¡Es
tan raro! ¡Tiene un castillo en Alemania y un búho como mascota! En
Hollywood pretenden domar a la gente y él pasa. Rompe esas cadenas.
Amo a la gente así", aseguró Mendes.
La actriz huye de la etiqueta de "celebridad" porque, en su
opinión, esa palabra es "sucia" a día de hoy.
"No quiero ser una celebridad, sino una actriz trabajadora",
comentó la intérprete. "Podría ser más famosa si picase el anzuelo,
pero no recorro la alfombra roja con ciertas personas, ni me voy de
restaurantes con ellos ni salgo con famosos. No llamo la atención",
afirmó.
Mendes sale con el productor George Gargurevich, de origen
peruano, pero de momento no piensa en el matrimonio ni en tener
hijos. "No creo que me case. Tengo 35 años pero me siento como una
niña. En los 60 o los 70 a esa edad estabas acabada, pero yo siento
que aún estoy creciendo. Y los bebés... por ahora no", apuntó.
En 2010 llegarán los estrenos de "Last Night", una cinta de
infidelidades y relaciones íntimas junto a Keira Knightley, y la
comedia "The Other Guys", con Will Ferrell, en el que ha sido el
rodaje "más divertido" de su vida.
"No sueño con el Óscar, sino con tener una gran carrera y
trabajar con la gente que me entusiasma. Los premios son estupendos
pero no lo son todo. Hay gente que ganó el Óscar y no hemos vuelto a
saber nada de ellos. Los premios no te garantizan trabajar y eso es
lo único que quiero, porque me encanta", admitió.
Y mientras se esfuerza porque le lleguen papeles de calidad, pide
un deseo: "Que termine ya Castro. Quiero ver una Cuba libre".