Celia Acuña y Emilio
Fernández, abuelos de la nueva Miss Universo, y originarios del
municipio pontevedrés de Nigrán, vivieron con nerviosismo y mediante
el teléfono, la coronación de su nieta, Stefanía Fernández, como la
mujer más hermosa del mundo.
Los abuelos contaron a Efe que ningún canal de televisión
retransmitía la gala de Miss Universo, por lo que recibieron la
noticia por teléfono desde Bahamas y Venezuela, ya que estaban en
contacto permanente con su hijo, padre de la Miss.
"Pusimos la televisión a ver si veíamos algo pero no pasaron nada
en estos canales", dijo la abuela.
Acuña, afirmó que su marido y ella estuvieron en comunicación con
sus hijos, y que toda la familia desde las dos hasta las cuatro de
la madrugada, momento en el que acabó el acto y en el que se realizó
la coronación, estuvieron pendientes del teléfono.
"¡Había salido reina mi nieta!", manifestó Acuña emocionada.
Además, afirmó que "fue una ilusión muy grande, lloramos de
alegría los dos aquí", e indicó que ya no pudieron conciliar el
sueño esa noche.
"Estamos muy contentos, con mucha alegría, orgullosos de mi nieta
y le deseamos que deje a Venezuela en alto y que haga una buena obra
en su reinado de Miss Universo", declaró Acuña.
El mayor deseo de la abuela es que "le vaya muy bien" ya que,
comentó, para Stefanía Fernández, es una vocación que tiene desde su
infancia.
"De pequeña era muy coqueta, muy presumida, todo era para
modelar, cualquier cosita", dijo Acuña, además afirmó que "se ponía
vestidos de la mamá o zapatos, e iba desfilando por delante del
espejo a ver cómo salía y siempre le decía al papá que iba a llegar
a Miss, ¡siempre!".
Por su parte, Emilio Fernández, afirmó que mantuvo la esperanza
de que su nieta fuese a alcanzar un buen puesto, pero indicó que
nunca pensó en que iba a ser el primero, al ser la anterior Miss
Universo, Dayana Mendoza, también venezolana.
Por ello, antes de la gala recomendó a su hijo: "No cuentes los
pollos antes de nacer, porque no va a ser otra vez, sino que puede
llegar al tercer y cuarto puesto y, si llega ahí no está mal, pues
la muchacha luchó, trabajó y quedamos contentos".
Fernández recordó su sorpresa cuando lo llamaron para comunicarle
que quedaban cinco misses con pretensiones de alcanzar el título y
que, entonces, esperó a que le llamaran de nuevo.
"Ese alboroto de llamadas de todos ellos, dando gritos de alegría
y contentos. Nosotros estamos contentos también porque somos los
abuelos", subrayó Fernández.
Por otra parte, afirmó que su nieta ya estuvo en la casa de
ambos, situada en la parroquia viguesa de Saiáns, cuando "vinieron a
visitarnos" en unas vacaciones de 90 días con su padre y dos
hermanos.
"Quedaron encantados del paisaje que vieron aquí, por Baiona o
Santiago de Compostela y muy contentos del puerto de mar que
tenemos, de esta ría y de nuestra gastronomía", dijo Fernández,
quien además señaló que "quedaron de volver cuando puedan, porque
ellos añoran esta tierra".
El abuelo de Miss Universo matizó que "es muy difícil hablar
ahora con ella, hasta que se sitúe" e indicó que su nieta partía hoy
en dirección a Nueva York con la anterior Miss Universo, para "ver
el apartamento que le dan como residencia y conocer lo que tiene que
hacer".
Además, añadió que a finales de este mes tiene que trasladarse a
Caracas para acudir al certamen de Miss Venezuela y que, ese
momento, es el único en el que podrán tener contacto con ella
telefónicamente, ya que "venir aquí a visitarnos es muy prematuro
ahora y no sabemos cuándo podrá ser".
Fernández concluyó la entrevista diciendo que el padre de
Stefania "nació en Nigran" y su madre en Venezuela, por eso, ella
tiene "el 50 venezolano y el 50 gallego".