Jamás una entrega de premios con un cartel en el que lucían Beyoncé,
Anastacia o La Oreja de Van Gogh había resultado tan aburrida, mal
realizada y con tanto tiempo muerto como la celebrada ayer en Madrid.
Uno incluso llegó a creer que la retransmisión de Cuatro obligaba a los
anuncios y por eso tanto corte... pero no, la retransmisión para tele
era en diferido. Las pausas eran asi, naturales, como la vida misma.
Igual
de naturales que los cinco premios para El Canto del Loco, protagonista
absoluto de la noche merced a la votación (quinceañera) popular. Mejor
banda, canción ('Eres tonto'), videoclip, disco del año ('Personas') y
gira. Y ahora, el que quiera, que se lo crea. Y el que no, que se
encomiende a la Super Pop.
Porque ese fue el principal
problema que vivieron ayer los Premios Principales 2008. El concepto
'el público elige' volvió a desvirtuar una gala resumen del año. No hay
nada como hordas de 'teenagers' organizadas votando en masa a sus
idolos rockeros para dejar fuera de cualquier premio ofertas muchisimo
más interesantesy de mayor calidad como la que este año proponían
Manolo García, Amaral, Pereza o Rosario, por poner cuatro ejemplos.
Verbigracia:Que
la gira 'Personas' sea capaz de erigirse por encima de macroshows como
los de Madonna o el Rock in Rio, o que 'Eres tonto' sea la canción del
año reflejan en qué país vivimos. ¡Y qué país!
Tuvieron que
llegar los 'guiris' para salvar el pastel. Un pastel que hacía aguas
por culpa de las actuaciones de Nena Daconte (que se marcó un playback
antológico) o La Oreja de Van Gogh (avisamos: visto su directo, a esta
banda le quedan tres años, y si no, al tiempo).
Una felina
Beyoncé (por el cardado de pelo) hizo las delicias del respetable con
su breve pero intensa actuación. Allí no cantaba nadie, pero daba
igual, ella solita se bastaba. Mucho más comunicativa y sonriente que
en los premios MTV de Liverpool, la diva de la noche se recorrió varias
veces la pasarela gigante dispuesta en el Palacio de Deportes de Madrid
para, además de lucir muslamen, desgañitarse cantando el baladón 'If I
were a boy'.
Pocos minutos después, James Blunt subido a un
piano, literalmente, hacía las delicias de los aficionados a la música
al compás de 'High', 'Love, love, love', '1973' y por supuesto, 'You're
beautiful'. Falsetes incluidos, el ex soldadito de la OTAN convenció y
disfrutó, ofreciendo una de las mejores actuaciones de la noche.
Igualmente les pasó a Keane. Lástima que sólo se animaran con un tema,
'The lovers are losing', y no siguieran cantando, en lugar de permitir
a toda la plantilla de Prisa (Los Manolos, Flipy, Cristina Lasvignes,
Luis Larodera...) presentar con nula gracia los premios
correspondientes.
Premios que, además de elegir a Coldplay como
la mejor banda extranjera y a Juanes como el mejor artista
latinoamericano, premiaron a Melendi como solista y a Despistaos como
banda revelación,los mismos que este año editaron recopilatorio de su
carrera, paradojas de estos premios.
De la incontable y
aburridisima entrega de premios a los artistas iberoamericanos según su
país, mejor ni hablamos. Con la palabra SOPOR ya queda todo dicho. Y de
Jim Carrey en plan estrella invitada, lo mismo. Que tengamos que tirar
de un artista en promoción norteamericano para salvar la noche ya dice
mucho de la lista de estrellas asistentes al evento (Orozco, Conchita,
Soraya y para de contar)
Tras las actuaciones aceptable de Craid
David y de Beatriz Luengo, Anastacia fue la encargada de cerrar la
velada. Le sucedió lo mismo que a Beyonce: mucho flash, mucho móvil,
mucho gritito...pero ni un solo coro que la acompañara. Lógico, si se
piensa que la audiencia ya se había desgañitado todo lo desgañitable
con El Canto del Loco.
Y si ellos no lo hicieron, tampoco lo
haremos nosotros. Comparar la calidad vocal de Dani Martin y Anastacia
es imposible. Como casi todo lo vivido ayer en estos premios.