María Teresa Campos recibe el alta médica tras ocho días hospitalizada

La presentadora ha recibido este miércoles el alta hospitalaria tras ocho días ingresada en la Fundación Jiménez Díaz después de sufrir una isquemia cerebral que le llevó a perder la visión de un ojo.

Qué.es 24 de mayo de 2017

María Teresa Campos ha recibido el alta médica este miércoles tras estar ocho días ingresada en la Fundación Jiménez Díaz tras sufrir una isquemia cerebral. Terelu Campos ya lo adelantó en 'Sálvame' que era "probable que pueda irse a casa en menor de 24 horas".

La otra hija de María Teresa, Carmen Borrego, ha asegurado esta mañana a 'El Confi TV' que su madre saldría del hospital "si no había ningún contratiempo" y añade: "Tienen que pasar todos los médicos a verla y ver que todo está correcto, pero ha pasado la noche bien y muy tranquila, así que no creo que haya contratiempos".

El ictus que sufrió María Teresa el pasado 16 de mayo le provocó problemas en la visión de un ojo, aunque no le afectó ni a la movilidad ni al habla. Debido a sus problemas de visión tendrá que seguir un control médico exhaustivo, según publica '¡Hola!'. "Si se tapa un ojo, ve. Si se tapa el otro ojo, ve. Solo en la visión compartida de los ojos es cuando pierde la focalización y te ve doble, triple... y no puede caminar así", explicó Terelu. 

Las hijas de la presentadora, no se han separado de ella desde que ingresara a la clínica. Terelu aseguró este martes en 'Sálvame' que estaba "mucho más contenta porque cuando la veo activa me da una tranquilidad". Pese a estar contenta de que su madre se encuentre mejor y reciba el alta, la colaboradora se derrumbó al hablar sobre cómo se siente su madre tras el susto. "Ella me ha llegado a decir que se conforma con quedarse como está ahora", explicó Terelu, ya que las consecuencias de un ictus pueden ser peores. 

Según publica la revista 'Lecturas', tras este suceso Teresa "se refugia en la ilusión de volver a ver a Edmundo". Además, la publicación asegura que todos los allegados a Teresa son conscientes de que tuvo mucha suerte, pues las secuelas de su ictus podrían haber sido aún peores.