Justin Bieber se gasta un millón de dólares al mes

Mientras se espera la resolución a la petición de deportación por parte de miles de estadounidense que han puesto su firma, salen a la luz nuevas historias sobre la vida de Justin Bieber.

Que.es/ Chance 31 de enero de 2014

El cantante se colocó en el puesto número 27 de la lista Forbes de las celebridades más poderosas en la categoría de ingresos, tras amasar una fortuna en tan solo un año de 58 millones de dólares. Ahora la sección Page Six del New York Post revela que el cantante de 19 años se "funde un millón al mes" según ha informado una fuente al medio. Además asegura que "la gente que manejan sus inversiones en Mellon Bank reclaman que no tiene nada con qué invertir".

El chico que alcanzó la fama gracias a YouTube está viendo como sus días de gloria se desvanecen. Si su primer documental Never Say Never recaudó 72 millones, el segundo publicado el pasado diciembre tan solo llegó a los 6 millones. Un llamativo descenso que no impide al cantante seguir llevando una vida de lujo, aunque sin pensar en un futuro.

No lleva una vida sencilla que digamos. En el 2011 el portal TMZ informó que Bieber había alquilado el estadio Staples Centre de Los Ángeles para una proyección privada de Titanic con su entonces novia Selena Gomez. Pero de los gestos de amor pasamos a coquetear con las drogas ya que de acuerdo al Daily Mail, gasta en una semana 8.000 dólares en marihuana.

Tras el suceso ocurrido con su vecino en su residencia de Calabasas, California, parece que Justin Bieber no levanta cabeza. Arrestado hace una semana en Miami por participar en una carrera ilegal y conducir bajo los efectos de alcohol, decidió viajar hasta Panamá junto a su nueva conquista, Chantel Jeffries, para alejarse de la polémica, aunque la polémica fue con él. Ayer lo llevaron arrestado a comisaría por agresión a un conductor de limusina hace un mes.

La madre del cantante, Pattie Malette, así como su representante y el cantante Usher, se trasladaron hasta allí para intentar que Bieber entrara en razón y cambiar de rumbo su vida. Algo que tendría que plantearse seriamente tras las más de 100.000 firmas que se han recogido hasta el momento para su deportación y que ya son más que suficientes para que el gobierno tome una decisión.