Tamara Rojo y su 'bofetada' a Natalie Portman y Black Swan: "Es ridícula y la imagen que dan es indignante"

Tamara Rojo, la bailarina española, está que hecha humo. A la primera bailarina del Royal Ballet de Londres, no le gusta nada la película  'Cisne Negro', de Darren Aronofsky. Puede que Hollywood premiase la cinta con el Oscar y que Natalie Portman se llevase el galardón a la mejor actriz, pero Rojo cree que la imagen que transmite de los profesionales de la danza es "insultante" y está llena de "clichés negativos".

Europa Press 14 de junio de 2011

Menudo trajecito a medida le hace Tamara Rojo a 'Cisne Negro'. Vamos, que no deja títere con cabeza en una entrevista concedida a la prensa británica: "Es una mala película, con todos los clichés posibles, todos los clichés negativos", afirmá Rojo en una entrevista con el periodista de 'The Guardian' Stephen Moss en la que también denuncia que "los diálogos son ridículos, las escenas no son creíbles, los personajes son parodias, el conjunto me resulta imposible de ver. Es como para temblar".

PUBLICIDAD NEGATIVA

La bailarina española, que va a interpretar una versión de Romeo y Julieta en el O2 Arena junto a Carlos Acosta, cree que la cinta de Aronfsky ha supuesto una publicidad para el mundo de la danza que a la larga será negativa, ya que transmite una imagen grotesca, cruel y muy alejada de la realidad.

"Si alguien te obliga a trabajar así... ¡huye! ¡rápido!", llega a decir en un momento de la entrevista en la que afirma que puede que tras el boom de Cisne Negro "tengamos unas 200 personas más en el Opera House para ver las actuaciones, pero a la larga vamos a pagar un precio alto por ello". "Sé que hay madres que se planteaban llevar a sus hijos a ballet y han dado marcha atrás", sentencia.

Además, Rojo criticó duramente las exageraciones en las que cae la película respecto a trastornos alimenticios, compañeros supercompetitivos que desean tu fracaso, madres obsesionadas, directores de compañía que se convierten en depredadores sexuales...

ESTRELLAS DE LA DANZA EN UN MES

Pero puede que lo que más le duela a la bailarina española es el hecho de Aronofsky intente hacer creer al público que una estrella del ballet se fabrica en pocos meses. "Es un insulto pretender que alguien puede convertirse en la primera bailarina en doce meses. Es inalcanzable. Es casi lo mismo que decir que lo que he conseguido no tiene mérito por que cualquiera puede hacerlo en pocos meses", espeta indignada.

Esta no es la primera vez que se critica este, y otros, aspectos de la película protagonizada por Natalie Portman. Pocos días después de que la actriz israelí ganara el Oscar su doble en la película, la bailarina profesional Sarah Lane, denunció que Portman rodó tan solo el 5% de las escenas de ballet.

"Era todo para hacer creer al público que Portman es un prodigio del ballet, sobre todo de cara a los Oscars. Todo esto está dañando la profesión, yo llevo 22 años haciendo esto... ¿crees que puedes convertirte en un pianista de éxito en un año y medio, incluso si eres una estrella de cine?", sostenía Lane.